Poemas para calmar el corazón de una mujer adicta al amor
Letras

Poemas para calmar el corazón de una mujer adicta al amor

Avatar of Alejandro Arroyo Cano

Por: Alejandro Arroyo Cano

21 de diciembre, 2016

Letras Poemas para calmar el corazón de una mujer adicta al amor
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Por: Alejandro Arroyo Cano

21 de diciembre, 2016





La mente de la mujer puede llegar a ser compleja y caótica. La poesía ayuda a ordenar sus ideas y si es necesario a desconectar el yo de la realidad doliente. En esa intensidad sentimental es donde se encuentra su encanto que cautiva y arranca suspiros a los hombres, porque ellos son tan rígidos que necesitan una contraparte. No es del todo malo el torbellino, sólo se necesita equilibrar las emociones para no llegar a un punto destructivo. 

Hablando sobre estos sentimientos, existe una poeta a la que su corazón la obligó a perecer debido a la intensidad de sus pensamientos y emociones. La obra de Alejandra Pizarnik oscila entre la creación y la destrucción, lo sublime y lo trágico. Su vida misma es una historia de arranques debido a su enfermedad de bipolaridad y depresión, cuyos efectos (niveles bajos de serotonina) provocó un sinfín de pensamientos autodestructivos. 


poemas cortos de amor


 "Sospecho que lo esencial es indecible", escribió entre lágrimas desesperadas tratando de justificar la prisión de miedos que habitó hasta sus últimos días. Escribió para mitigar el intenso sufrimiento que le causaba vivir y murió para encontrar su salvación

"Necesitas límites mentales. No entiendo cómo, a pesar de tu dispersión, comprendes cuál es tu remedio. Necesitas no esperar. Necesitas no esperar nada de los demás. Necesitas no traficar con tu dolor. Necesitas orgullo y soledad. Necesitas castidad. Necesitas orden".


poemas de amor cortos


No encontró ese orden que tanto buscó en esta realidad y se quitó la vida a los 36 años, después de un largo camino de angustias que inútilmente fueron tratadas con analgésicos, somníferos y anfetaminas. Hoy se le recuerda por el intenso y caótico paisaje que grabó en su poesía, tal vez la más sincera descripción de lo que una mujer puede llegar a sentir.

Pizarnik sintió sentimientos intensos causados por su enfermedad. Como todos fue una adicta al amor, sólo que la depresión fue más fuerte. Hoy podemos calmar el corazón con los siguientes poemas.

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'Yo soy mi propia casa' [extracto]

Poesia de amor

Me estoy volcando hacia fuera

y ahogándome estoy por dentro.

El mundo es sólo una esfera,

y es al mundo al que pidiera

totalidad, que no encuentro.

 

Totalidad que debiera

yo, en mí misma, realizar,

a fuerza de eliminar

tanta pasión lastimera;

de modo que se extinguiera

mi creciente vanidad

y de este modo pudiera

dar a mi alma saciedad.

De mi barroco cerebro,

el alma destila intacta;

en cambio mi cuerpo pacta

venganzas contra los dos.

 

Todo mi ser en pos

de un final que no realiza;

mas ya mi alma se desliza

y a los dos ya los libera,

presintiéndoles ribera

de total penetración


–Pita Amor

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'El suicidio'

Poemas para adictos al amor


Pienso en la fecha de mi suicidio
y creo que fue en el vientre de mi madre;
aún así, hubo días en que Dios me caía
igual que gota clara entre las manos.

Porque yo estuve loca por Dios,
anduve trastornada por él,
arrojando el anzuelo de mi lengua
para alcanzar su oído.
Su fragancia penetraba en mi piel
palabras que no alcanzo a entender,
que no voy a entenderlas, quizá...
Aprendí muy tarde a conocer varón,
lo sentí dilatarse con toda su soledad
dentro de mí.
Fue una jugada turbia,
un error sin caminos.
Fue descender al núcleo fugaz de la mentira
y encontrarme, al despertar, rodando en el vacío
bajo una sábana de espanto.
Fue lavarle la boca a un niño
con un puño de brasas
por llamar natural lo prohibido;
por arrastrar con cara de mujer madura,
ese carro de sol inútil: la inocencia.
Fue arrancarte las uñas de raíz,
arrastrarte,
meterte en la oquedad de la miseria, a bofetadas,
por el ojo hecho llama sombría, del demonio.

–Enriqueta Ochoa

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'Definición del vientre'

poema corto de amor


Todo está entre el pecho y la vagina. Todo lo importante

está y seguirá estando aunque quizá las nubes se hayan ido

y sólo quede hierba, muchísima hierba, escondida bajo la alfombra.

La mascota soy yo. La mascota se saca de paseo a sí misma

en un acto de tranquila rebeldía. La mascota no conoce el verano.

La mascota se come a sí misma en un acto de amor. La mascota

tiene órganos y todos se encuentran entre el pecho y la vagina.

De qué manera podríamos definir el vientre. De qué manera

la caja torácica esconde otra materia gris. El estómago

está entre el pecho y la vagina. Más lejos o más cerca que los nervios.

Más lejos o más cerca que el amor de la mascota.

Todo se alinea y queda hierba. Mucha. Muchísima hierba.

–Luna Miguel

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'No pondrán nombre al fuego'

adictos al amor


No pondrás nombre al fuego.
No medirás la llama
con palabras dictadas por la tribu,
no pondrás nombre al fuego,
no medirás su alcance.
Todas las llamas son el mismo fuego.
Mi cuerpo es una antorcha que alumbra los espantos
que la razón construye en sus tinieblas.
Hay que bajar al cuerpo, muy adentro,
tocar el centro ardiente, abrirlo y propagar
el gozo de la lava.
No importa en qué caderas,
en qué pecho resbale,
no importa la estatura, el sexo o la materia
pues todos caminamos sobre la misma pira.
No medirás la llama con palabras que encubren
los viejos sentimientos de los hombres.

–Chanta Mallard

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'Tú dejaste inhabitada'

adictos al amor


Tú dejaste inhabitada la isla que me flota entre los muslos:
hoy mi
propio
mástil
carnívoro me destroza por dentro. Ha comenzado el banquete
  se retuerce
   órbita azul
  y en llamas
descubro famélicos los astros. Sé que soy el centro del mundo
y mi diadema besa el suelo, mientras yo imagino que mi útero estalla,
que las paredes de mi entraña se envuelven con pequeñas gelatinas
qué desgracia mía o regocijo tuyo me abocan a esta urgencia
  tan convulsa
  de palabras estándar.


–Elena Medel 

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"El lápiz se rompe por dentro

como yo" [Extracto]

adictos al amor

Las rodajas del lápiz,
polillas de enebro posadas para siempre
en la tersa piel del inodoro sucio,

mueren, como todos,
metafóricamente:

ahogados en el agua
y en la orina
(desamor,

o sacapuntas, o redil, o meteorología),

lo único que hacen es existir
despacio

 

Luego coges el lápiz
(tan afilado y erecto, para cazar
cascadas)

y lo guardas, temblando, en la maleta pluvial
de la ruptura.

Todo es profundo

Más tarde, piensas en el lápiz como en una mujer:

el lápiz se esfuerza por ser fácil, ser camino
de rosas,
pero hay que saber cómo cogerlo, cómo atrapar
sus zanjas,

pero hay que saber qué no escribir
mientras conduces:

POEMA GRIS PARA UNA SEPULTURA
POEMA-ASPERSOR PARA UNA DESPEDIDA
POEMA TIBIO PARA UN AULLIDO TIBIO

Pero para un momento, es peligroso sentir
rosas y alondras y caminos
de rosas
mientras conduces;

es peligroso sentir
(inmaculado arcén, rodilla, panorama: apunta
el casi-verso: es peligroso
sentir):

HISTORIA DEL DESEO DE SABER COSAS QUE DUELEN
HISTORIA DEL DESEO EN GENERAL
HISTORIA EN GENERAL

y un lápiz cualquiera subraya sobre una nalga beige
entes etéreos

(entes etéreos, lo contrario de un lápiz)

(lo recuerdo: confesiones; confundes al yo lírico
con el pobre taxista)

(mezclas ideas; bosteza
aquel taxista
pobre)

Y a estas alturas el lápiz, el paupérrimo lápiz,

por dentro es lineal como la carretera
del accidente, algún día
tendremos coche y llegaremos
a casa

Lo recuerdo: tendremos una casa

donde el mundo será diferente visto a través del orgasmo:
ahora un lápiz precisamente un lápiz
pincha tu hígado y el mundo se esponja, como un cereal
norte-americano
de ganas, de optimismo, de vitamina
C

Cabecita para atrás, sujeta
el cuello

El orgasmo
es un pinchazo de lápiz

Risas.

–Berta García Faet

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adictos al amor

“En tus ojos encuentro mi persona
súbitamente reconstruida.
En tus ojos se acumulan mis fragmentos
que se unen apenas me miras.
En tus ojos vivo una vida de aire puro,
de respiración fiel.
En tus ojos no necesito del conocimiento,
no necesito del lenguaje”.



–Alejandra Pizarnik

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"Estamos realizando obras en el exterior. No utilizar esta puerta excepto en caso de emergencia"

Poemas de amor


Madurar

era esto:
no caer al suelo, chocar contra el suelo, contemplar el pudrirse de la piel
igual que un fruto antiguo.
Colchón justo para los dos; años que chocan la lengua contra los dientes una y otra vez que se tambalean en la boca años
del sentido incorrecto.
Con tres hilos de cabeza he tejido mi tiempo:
piensa en vosotros a mi edad, piensa en tres hilos de cabeza, qué te falta, qué te queda; piensa en tres hilos. Quizá eso, madurar:
quizá Ulises boca abajo, quizá la orilla boca arriba,
eso que queréis me esperará diez años. Pensad en diez caídas; pensad en
diez hilos de cabeza. ¿Aquello? ¿La madurez? ¿Márchate, olor a lavavajillas, déjame con mi sueño?
¿O quizá en la boca uvas para el postre del color
de la rodilla que cae al suelo,
de la rodilla que choca contra el suelo? Me tambaleo. Y era yo el zumo en la garganta, y era yo el frío, era yo
las uñas y el estómago, quién era yo en mis años
con tres, en mi tiempo con diez hilos de cabeza. Hasta mi habitación
por la escalera de incendios un hombre
y su sentido contrario. Diez hilos de cabeza, veinte hilos de su pecho atados a mi pecho,
juro que amé
los golpes de sus piernas. Digo que
madurar era esto: que no pude negarme, digo que mis tres hilos de nada entre los dedos, y juré chocar y el suelo lo juré. Pensé al suelo la caída
y el choque contra el suelo. Pensé el aliento pensé dije
tres hilos de cabeza: tambaleo.
Pensé en mi edad y pensé en vosotros y pensé
que nadie me avisó de madurar así, junto a la vida y el frío en el cajón
de la fruta que se pudre.

-

Para completar tu repertorio de conquista, tal vez necesitas recurrir al maestro de la poesía amorosa.







Referencias: