Letras

12 poemas cortos de Rubén Darío de lo triste que es el amor

Letras 12 poemas cortos de Rubén Darío de lo triste que es el amor

Rubén Darío es uno de los poetas más importantes de América Latina. Su prosa ha encantado a varias generaciones con sus letras de amor, desamor y tristeza que le rompen el corazón a cualquiera. Estos son los 12 poemas cortos más importantes de Rubén Darío de lo triste que es el amor.


1.-¡Oh Mi Adorada Niña!

¡Oh mi adorada niña!

Te diré la verdad:

tus ojos me parecen

brasas tras un cristal;

tus rizos, negro luto,

y tu boca sin par,

la ensangrentada huella

del filo de un puñal.


2.-Tú Eres Mío, Tú Eres Mía

Niña hermosa que me humillas

con tus ojos grandes, bellos:

son para ellos, son para ellos

estas suaves redondillas.

Son dos soles, son dos llamas,

son la luz del claro día;

son su fuego, niña mía,

los corazones inflamas.

Y autores contemporáneos

dicen que hay ojos que prenden

ciertos chispazos que encienden

pistolas que rompen cráneos.

Te puede interesar: Poemas para arder en la pasión del amor de Rubén Darío

Poemas cortos más importantes de Rubén Darío

3.-Cómo Decía Usted, Amigo Mío

¿Cómo decía usted, amigo mío?

¿Qué el amor es un río? No es extraño.

Es ciertamente un río

que, uniéndose al confluente del desvío,

va a perderse en el mar del desengaño.

4.-Triste, muy tristemente

Un día estaba yo triste, muy tristemente

viendo cómo caía el agua de una fuente.

Era la noche dulce y argentina. Lloraba

la noche. Suspiraba la noche. Sollozaba

la noche. Y el crepúsculo en su suave amatista,

diluía la lágrima de un misterioso artista.

Y ese artista era yo, misterioso y gimiente,

que mezclaba mi alma al chorro de la fuente.

Te puede interesar: Poemas de Pablo Neruda que dan directo en el corazón

Poemas cortos más importantes de Rubén Darío

5.-Rimas X

En tus ojos un misterio;

en tus labios un enigma.

Y yo fijo en tus miradas

y extasiado en tus sonrisas.

6.-Mía

Mía: así te llamas.

¿Qué más harmonía?

Mía: luz del día;

mía: rosas, llamas.

¡Qué aroma derramas

en el alma mía

si sé que me amas!

¡Oh Mía! ¡Oh Mía!

Tu sexo fundiste

con mi sexo fuerte,

fundiendo dos bronces.

Yo triste, tú triste…

¿No has de ser entonces

mía hasta la muerte?

Te puede interesar: Rubén Darío: la vida es pura prosa

Poemas cortos más importantes de Rubén Darío

7.-Divagaciones

Mis ojos espantos han visto,

tal ha sido mi triste suerte;

cual la de mi Señor Jesucristo,

mi alma está triste hasta la muerte.

Hombre malvado y hombre listo

en mi enemigo se convierte;

cual la de mi Señor Jesucristo,

mi alma está triste hasta la muerte.

Desde que soy, desde que existo,

mi pobre alma armonías vierte.

Cual la de mi Señor Jesucristo,

mi alma está triste hasta la muerte.

8.-Día de dolor

¡Día de dolor,

aquel en que vuela para siempre el ángel

del primer amor!

Te puede interesar: 20 poemas cortos de Mario Benedetti

Poemas cortos más importantes de Rubén Darío

9.- De otoño

Yo sé que hay quienes dicen: ¿por qué no canta ahora

con aquella locura armoniosa de antaño?

Ésos no ven la obra profunda de la hora,

la labor del minuto y el prodigio del año.

Yo, pobre árbol, produje, al amor de la brisa,

cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.

Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa:

¡dejad al huracán mover mi corazón!

10.-Campoamor

Éste del cabello cano,

como la piel del armiño,

juntó su candor de niño

con su experiencia de anciano;

cuando se tiene en la mano

un libro de tal varón,

abeja es cada expresión

que, volando del papel,

deja en los labios la miel

y pica en el corazón.

Te puede interesar: 8 poemas de Elvira Sastre para una mujer acostumbrada a las heridas

Poemas cortos más importantes de Rubén Darío

11.-A Francisca

Ajena al dolo y al sentir artero,

llena de la ilusión que da la fe,

lazarillo de Dios en mi sendero,

Francisca Sánchez, acompáñame…

En mi pensar de duelo y de martirio

casi inconsciente me pusiste miel,

multiplicaste pétalos de lirio

y refrescaste la hoja de laurel.

Ser cuidadosa del dolor supiste

y elevarte al amor sin comprender;

enciendes luz en las horas del triste,

pones pasión donde no puede haber.

Seguramente Dios te ha conducido

para regar el árbol de mi fe,

hacia la fuente de noche y de olvido,

Francisca Sánchez, acompáñame…

12.- Amo, Amas

Amar, amar, amar, amar siempre, con todo

el ser y con la tierra y con el cielo,

con lo claro del sol y lo oscuro del lodo;

amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.

Y cuando la montaña de la vida

nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,

amar la inmensidad que es de amor encendida

¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!

Te puede interesar: Poemas de Jorge Luis Borges

Poemas cortos más importantes de Rubén Darío