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Poemas de Aida Toledo para las mujeres que están hartas de ser censuradas

19 de julio de 2018

Esther Pineda G

La escritora Aida Toledo nació en la Ciudad de Guatemala el 18 de junio de 1952. Se graduó como pedagoga y posteriormente como Licenciada en Literatura en la Universidad San Carlos de Guatemala en 1989. En 1997 y 2001 se tituló como magister y doctora en docencia e investigación en la Universidad de Pittsburgh en los Estados Unidos; y en el año 2015 culminó sus estudios postdoctorales en la Universidad de Aguascalientes en México, con una investigación sobre las escritoras mayas contemporáneas.

 

En su obra, la mujer siempre ha estado presente y ha cobrado gran protagonismo, esto se ha reflejado en su experiencia como editora de diversas antologías, entre ellas destacan: Para conjurar el sueño: poetas guatemaltecas del siglo XX (1998), Mujeres que cuentan: Antología de narradoras guatemaltecas (2000) y Rosa palpitante: sexualidad y erotismo en poetas guatemaltecas nacidas en el Siglo XX (2005).

 


Pero su postura feminista en la que interpela la expectativa de la feminidad, explora los límites del deseo, la sexualidad y rechaza "haber sido normal", es decir, "la mujer ideal", ha quedado impresa en su prolífica propuesta poética, en la cual destacan poemarios como: Brutal batalla de silencios (1990), Realidad más extraña que el sueño (1994), Cuando Pittsburgh no cesa de ser Pittsburgh (1997), Bondades de la cibernética (1998), Pezóculos (2001), Por los bordes (2003), Con la lengua pegada al paladar (2006), Un hoy que parece estatua (2010), Nada que ver (2012), Como en historia de Faulkner (2015) y La verdad es algo gelatinoso (2016).

 

Te invitamos a conocer a esta guatemalteca que se negó a ser “el sexo débil”:

 


"Fábula de di y pi o la posibilidad de una lectura reversible"


Se ven

se conocen y

conversan

en corto tiempo

se tocan

los lugares + íntimos

a mordidas como besos

se arrancan los labios y las prendas

se acarician se pellizcan se lamen

se sitian se invaden y poseen

porque

di debate su sino

de caballero lúbrico

y pi

siente entre las piernas

un cosquilleo adolescente

que no la deja dormir

por eso

se poseen se invaden se sitian

se lamen

(sí señor cómo se lamen)

se pellizcan se acarician

se arrancan las prendas y los labios

como besos a mordidas

los lugares + íntimos

se tocan

en corto tiempo

conversan

se conocen y

se ven.

 

 


"Bondades de la cibernética"


Fustigada por mí

Una mujer escribe

Se pregunta si soy

La mujer ideal

La que no fuma ni bebe

La mujer ideal

La que cocina y es para la cama

Por eso escribe mi nombre

En la pantalla

una a una

Las letras de su nombre

En la pantalla

Y espero

espera

La respuesta

La respuesta.


 

"Pudiste haber sido normal"


Me reprochaba mi abuelo

Sin embargo

Siempre sentí este vértigo

Producto de aquellas

Novelas de aventuras donde

Margarita de Poitiers

Le abría el balcón a

Enrique VI y

Yo me introducía invisible

Mientras él se escurría

Entre sábanas de seda

A tomar para sí

A su dama de terciopelo

Y la Poesía Dios mío

la Poesía

Con aquel intenso sentimiento amoroso

si era Bécquer

o

Aquellos madrigales embriagándome

Las noches

Y era yo las princesas

de Rubén

Y yo deseaba ardientemente

Que Darío lamiera

Mis pezones incipientes

Y fui Matilde o aquella solitaria

Sirena

Marcada con colillas de cigarrillo

Del poema de Neruda

Ninguno de esos mundos

Me fue ajeno

Ni sor Juana y los miles de

Hombres necios que repetí

Ahíta de resentimiento

Pero las palabras de mi abuelo

Insistían

Pudiste haber sido normal

Haciendo de la cocina

Y el tejido

Un arte para

Cazar marido

Pero ella

La amada

La bien amada

La a veces comprometida

La exiliada

La erótica y sensual

La cancerbera

No me ha dejado ser.

 

 

"Epigramas de Gilaume IV"


Supón que yo hubiese sido la culpable

por no lavar planchar barrer limpiar

coser y copular

Todo a un mismo tiempo.

 


"Este no es mi sueño"


Es acerca de

un hombre que

abusa de una niña

la niña es quien lo sueña

la niña es quien lo sufre

la niña es quien recuerda

a ella la acosan

los fantasmas

la persiguen

le hablan

le pasan la factura

éste no es mi sueño

es una obsesión

un dolor

un dolor

tan fuerte

que no se va

que no desaparece

que quiere eliminarle

la razón

yo soy

sólo

quien lo escribe

ella

quien lo sueña

yo soy

quien lo cuenta

ella

quien lo sufre

yo soy sólo

su memoria

no

no es mi pesadilla

no

no fue mi destino

no

es de ella

no es mi historia

no

es de ella

no es exactamente

mi sufrimiento

no

es de ella.

 

 


"Epigramas de Gilaume V"


Hicimos del amor

Un rito de dioses aislados

El placer fue siempre tuyo

En la pira de los sacrificios

El cordero degollado

Fui siempre yo.


 

"Ella/La misma"


Me miro en el espejo

y no he dejado de ser

la misma

la que creyó en príncipes

la virgen

la que leía libros en el bus

la misma

con sus faldas cortas

y sus piernas flacas

la de la invariable rutina

de la casa al instituto

del instituto a la casa

la misma

la que medio soñó con hijos

la que pasó seis años con el

mismo novio

la que se equivocó

pensando que lo amaba

la misma

la que no miraron

cuando ella los miró

la que ahora escribe

en tanto un hombre

¿su príncipe tan esperado?

la deja la olvida la ignora

o la evade

ella/ la misma.

 

 

"Voy perdiendo"


Voy perdiendo mis labios

Mis succionantes labios

Voy perdiendo mi boca

Mi anhelante boca

Ya no tengo nariz

Ya no me huelo

Ya no tengo oídos

Ya no me escucho

En suma

Me voy perdiendo

Quién soy ahora

A quién le pertenezco

Toda mujer le pertenece

A alguien   reza el dicho

Entonces

Voy perdiendo mis piernas

Mis pies

Mis manos

Mis pechos he perdido

Mis lujosos pechos de vaca

Lechera                                             SE FUERONNNN

Ya no tengo caderas

De mí queda

Sólo un hoyito

Un hoyito calvo

Un hombre aún me mira

Pero                           estoy sin sexo

Quién soy ahora

Quién soy ahora

Quién soy ahora.

 

 

"Después moriremos de miedo"


Nosotras

No cantaremos al amor

A ese dios      que de por vida         nos condena

A morir en el cenote

Cantaremos al miedo

Al terrible miedo

De vivir a solas

Y de masturbarnos en silencio

Al miedo de un televisor

Encendido por las noches

O de un insidioso gato

Maullando insomnios.

 


"Al parecer el texto"


Qué es

Es amor

Es dolor

O es un espantoso resentimiento

De siglos

Por ser mujer

Por lo que implica

Por los dolores

En la sala de parto

Por el postparto

Por la memoria colectiva

Por todas las otras mujeres

En las que a veces me resumo

Por esta sempiterna necedad

De asumir

El sexo débil.

 


**


Si te gustaron estos poemas te van a interesar los poemas de Ana María Rodas para las mujeres que no tienen miedo de llorar, gritar y amar

 

 

**


Las fotografías pertenecen a la artista May Lin Le Goff.

TAGS: Feminismo Poemas crowdsourcing
REFERENCIAS:

Esther Pineda G


Colaborador

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