Poemas de amor que nunca has dedicado en San Valentín

Poemas de amor que nunca has dedicado en San Valentín

Por: Anylu Ayala -

Estos poemas de amor son para que los dediques a una persona especial el 14 de febrero.

Los poemas son grandes aliados a la hora de expresar nuestro amor a los seres queridos, en especial a tu pareja. Y está claro que no todos tenemos el don para escribir poesía y que ésta sea buena y tenga sentido pero para eso existen los poetas que nos han regalado sus palabras para que nosotros las hagamos nuestras.

Si estás buscando un poema de amor para dedicar el 14 de febrero, haz llegado al lugar correcto.

Ha mucho que te soñaba

Amado Nervo

Ha mucho tiempo que te soñaba

así, vestida de blanco tul,

y al alma mía que te buscaba,

Ana, ¿qué miras? le preguntaba

como en el cuento de Barba azul.


Ha mucho tiempo que presentía

tus ojos negros como los vi,

y que, en mis horas de nostalgia,

la hermana Ana me respondía:

“Hay una virgen que viene a ti”.


Y al vislumbrarte, febril, despierto,

tras de la ojiva del torreón,

después de haberse movido incierto,

como campana que toca a “muerto”,

tocaba a “gloria” mi corazón.


Por fin, distinta me apareciste;

vibraron dianas en rededor,

huyó callada la Musa triste

y tú llegaste, viste y venciste

como el magnífico Emperador.


Hoy, mi esperanza que hacia ti corre,

que mira el cielo donde tú estés,

porque la gloria se le descorre,

ya no pregunta desde la torre:

Hermana Ana, ¿dime qué ves?


Hoy en mi noche tu luz impera,

veo tu rostro resplandecer,

y en mis ensueños sólo quisiera

enarbolarte como bandera

¡y a ti abrazado por ti vencer!


Siesta

Nizar Qabbani

Tus palabras son una alfombra persa

y tus ojos dos pájaros damascenos

que vuelan de pared a pared.

Mi corazón, como la paloma,

viaja por las aguas de tus manos

y duerme la siesta

bajo la sombra de la pared.Poemas de amor que nunca has dedicado en San Valentín 1

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Secreto

Goethe

Son los ojos de la amada

pasmo cierto de las gentes;

yo, que todo lo conozco,

sé muy bien lo que me advierten.


Dicen ellos: -A este adoro,

a este sólo, a nadie más;

cesen pues, oh buenas gentes,

vuestro pasmo, vuestro afán.


Sí, con brillo poderoso

resplandecen en redor;

y es que quieren anunciarme

la hora dulce del amor.

Tus ojos

Octavio Paz

Tus ojos son la patria

del relámpago y de la lágrima,

silencio que habla,

tempestades sin viento,

mar sin olas, pájaros presos,

doradas fieras adormecidas,

topacios impíos como la verdad,

otoño en un claro del bosque

en donde la luz canta en el hombro

de un árbol y son pájaros todas las hojas,

playa que la mañana

encuentra constelada de ojos,

cesta de frutos de fuego,

mentira que alimenta,

espejos de este mundo,

puertas del más allá,

pulsación tranquila del mar a mediodía,

absoluto que parpadea, páramo.Poemas de amor que nunca has dedicado en San Valentín 2

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Irene

Elvira Sastre

¿Sabes eso de abrazar a alguien y sentir

que el entrelazamiento es perfecto?

Que no sobran las manos.

que el tamaño de los brazos es el ideal,

incluso la altura de los corazones se ajusta

y parece que todo se resuelve en un latido.


Pues algo así eres para mí:

la compenetración perfecta,

la cara de todas mis monedas

y en quien pienso cuando alguien habla de suerte

-qué sabran ellos de la suerte

si no te conocen.


Cómo explicarlo 

nunca me ha asustado llorar 

porque tú siempre estás.


Eres todos los peros que pongo a mis miedos.

Y si soy valiente

es porque en cada paso que doy

mi meñique va entrelazado al tuyo,

y si me caigo

siempre es sobre tus manos,

y se está tan a gusto en ellas.


Sí, la vida es complicada,

a veces se pasa de triste,

pero yo veo tus hoyuelos cuando sonríes así,

como si trataras de llevarme a tus mejillas, 

y te juro

que entiendo a los poetas cuando hablan de amor. 


Me quedo pensando 

qué diablos hace el mundo tan enfadado, 

tan ciego,

por qué da tanto miedo enamorarse,

cómo puede haber gente que prefiera caminar con la luz apagada,

si sólo hay que abrir los ojos y verte

para llenarse de luz

y de la hostia la belleza que supone mirarte.


Y luego, cuando te vas

-que es cuando se puede mirar a otro sitio-,  

contemplo al cielo hacerte reverencias, 

a las aceras bailar al ritmo de tus pasos, 

a la mirada de la gente llenarse de brillo e interrogación

-entiéndelos,

verte es lo más parecido a soñar

que se puede hacer con los ojos abiertos-,

y a las sonrisas empañarse

para escribirte "ojalá todas fueran como tú"

en el vaho de tus huellas

por si consigues que les mires de vuelta.En definitiva,

contemplo al mundo enamorarse de ti,

y el amor, es decir, 

la vida cobra sentido.

A veces

me gustaría salvarte de todo lo que hiere, 

fosilizar tus lágrimas 

y cortar el alma

de todo aquel que se atreva a romperte.

Pero, amor, 

es que eres tan guapa,

hasta cuando te golpea la rabia y no entiendes qué pasa;

es que es tan bonito verte levantar

contemplarte sobrevivir y ver cómo te rescatas a ti misma;

es que el universo

tiene tanto que aprender de tus cicatrices

y tu forma de sanar los daños

que sería egoísta por mi parte

privarles de tu parte frágil

Porque, amor,

la única verdad es que

tienes los ojos más valientes del mundo

y el mundo es más valiente cuando te mira a los ojos

Y yo te quiero

no porque siempre estés conmigo,

para mí, y por mí,

no porque sea imposible no hacerlo

y se dispersen mil motivos,

todos ciertos,

por las manos al pensarlo,

sino porque has nacido para que te quieran

y yo he nacido para quererte

con toda el alma y toda la piel,

toda mi vida.Poemas de amor que nunca has dedicado en San Valentín 3

Me tienes en tus manos

Jaime Sabines

Me tienes en tus manos 

y me lees lo mismo que un libro. 

Sabes lo que yo ignoro 

y me dices las cosas que no me digo. 

Me aprendo en ti más que en mi mismo. 

Eres como un milagro de todas horas, 

como un dolor sin sitio. 

Si no fueras mujer fueras mi amigo. 

A veces quiero hablarte de mujeres 

que a un lado tuyo persigo. 

Eres como el perdón 

y yo soy como tu hijo. 

¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo? 

¡Qué distante te haces y qué ausente 

cuando a la soledad te sacrifico! 

Dulce como tu nombre, como un higo, 

me esperas en tu amor hasta que arribo. 

Tú eres como mi casa, 

eres como mi muerte, amor mío.

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Te quiero

Julia de Burgos

Te quiero... 

y me mueves el tiempo de mi vida sin horas. 


Te quiero 

en los arroyos pálidos que viajan en la noche, 

y no termina nunca de conducir estrellas a la mar. 


Te quiero 

en aquella mañana desprendida del vuelo de los siglos 

que huyó su nave blanca hasta el agua sin ondas 

donde nadaban tristes, tu voz y mi canción. 


Te quiero 

en el dolor sin llanto que tanta noche ha recogido el sueño 

en le cielo invertido en mis pupilas para mirarte cósmica, 

en la voz socavada de mi ruido de siglos derrumbándose. 


Te quiero 

(grito de noche blanca...) 

en el insomnio reflexivo 

de donde ha vuelto en pájaros mi espíritu. 


Te quiero... 

Mi amor se escapa leve de expresiones y rutas, 

y va rompiendo sombras y alcanzando tu imagen 

desde el punto inocente donde soy yerba y trino.

Poemas de amor que nunca has dedicado en San Valentín 4

Un Sueño

Manuel Acuña

A Ch... 

¿Quieres oír un sueño?...


Pues anoche

vi la brisa fugaz de la espesura

que al rozar con el broche

de un lirio que se alzaba en la pradera

grabó sobre él un “beso”,

perdiéndose después rauda y ligera

de la enramada entre el follaje espeso.


Este es mi sueño todo,

y si entenderlo quieres, niña bella,

une tus labios en los labios míos,

y sabrás quién es “él”, y quién es “ella”.

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Amor

Salvador Novo

Amar es este tímido silencio

cerca de ti, sin que lo sepas,

y recordar tu voz cuando te marchas

y sentir el calor de tu saludo.


Amar es aguardarte

como si fueras parte del ocaso,

ni antes ni después, para que estemos solos

entre los juegos y los cuentos

sobre la tierra seca.


Amar es percibir, cuando te ausentas,

tu perfume en el aire que respiro,

y contemplar la estrella en que te alejas

cuando cierro la puerta de la noche.

Dos Palabras

Alfonsina Storni

Esta noche al oído me has dicho dos palabras

Comunes. Dos palabras cansadas

De ser dichas. Palabras

Que de viejas son nuevas.

Dos palabras tan dulces que la luna que andaba

Filtrando entre las ramas

Se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras

Que una hormiga pasea por mi cuello y no intento

Moverme para echarla.

Tan dulces dos palabras

—Que digo sin quererlo— ¡oh, qué bella, la vida!—

Tan dulces y tan mansas

Que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman.

Tan dulces y tan bellas

Que nerviosos, mis dedos,

Se mueven hacia el cielo imitando tijeras.

Oh, mis dedos quisieran

Cortar estrellas.Poemas de amor que nunca has dedicado en San Valentín 5

Una carta de amor

Julio Cortázar

Todo lo que de vos quisiera

es tan poco en el fondo

porque en el fondo es todo,

como un perro que pasa, una colina,

esas cosas de nada, cotidianas,

espiga y cabellera y dos terrones,

el olor de tu cuerpo,

lo que decís de cualquier cosa,

conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco

yo lo que quiero de vos porque te quiero.


Que mires más allá de mí,

que me ames con violenta prescindencia

del mañana, que el grito

de tu entrega se estrelle

en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos

sea otro signo de libertad.

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Estudio

Carlos Pellicer

Apenas te conozco y ya me digo:

¿Nunca sabrá que su persona exalta

todo lo que hay en mí de sangre y fuego?


¡Como si fuese mucho

esperar unos días -¿muchos, pocos?-

porque toda esperanza

parece mar del Sur, profunda, larga!

Y porque siempre somos

frutos de la impaciencia bosque todos.


Apenas te conozco y ya arrasé

ciudades, nubes y paisajes viajes,

y atónito, descubro de repente

que dentro estoy de la piedra presente

y que en el cielo aún no hay un celaje.


Cómo serán estas palabras, nuevas,

cuando ya junto a ti, salgan volando

y en el acento de tus manos vea

el límite inefable del espacio.

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Referencias: