Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído
Letras

Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído

Avatar of Carolina Romero

Por: Carolina Romero

16 de septiembre, 2017

Letras Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído
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Por: Carolina Romero

16 de septiembre, 2017


Según un estudio elaborado por SAGE Journals, las parejas que tienen más contacto físico mantienen una relación mucho más estable y duradera. El tacto continuo produce la liberación de oxitocina, lo que reduce la depresión y la ansiedad, eso produce que la experiencia quiera repetirse una y otra vez. Además de las ventajas en sentido físico, esta práctica produce conexiones significativas entre los amantes, quienes encuentran una manera de vincularse de manera más profunda. O sea que, si cucharean, es amor.


Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído 1


Se trata de una intimidad que va más allá del sexo; es saberse completamente vulnerables y, aun así, seguros de que no se harán daño el uno al otro. Sienten que son una especie de rompecabezas que al fin ha encontrado dónde embonar. “Cucharear” es eliminar todas las distancias, quitar todas las barreras y encontrarse en profunda comunión con el otro.  


Para hacer esta experiencia aún más significativa, hemos recogido estos hermosos poemas. Desde José Saramago hasta Marguerite Yourcenar, con estos versos profundizamos en los sentimientos más intensos del acto amoroso llamado cuchareo:


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"Inventario"

José Saramago


De qué sedas están hechos tus dedos,

De qué marfil tus muslos lisos,

De qué alturas llegó a tu andar

La gracia de gamuza con que pisas.


De qué moras maduras se extrajo

El sabor acidulado de tu seno,

De qué Indias el bambú de tu cintura.

El oro de tus ojos, de dónde vino.


A qué mecer de ola vas a buscar

La línea serpentina de tus caderas,

De dónde nace la frescura de esa fuente

Que sale de tu boca cuando ríes.


De qué bosques marinos se soltó

La hoja de coral de tus puertas,

Qué perfume te anuncia cuando vienes

A rodearme de deseo las horas muertas.


Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído 2


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"Imán de ti"                                                       

Amalia Iglesias


Cuando te pienso se desatan atractores extraños,

mi cuerpo se desplaza,

se hace trizas en todas direcciones para encontrarte.

Y así vuelvo a nacer cuando te abrazo.

En el microclima de tu piel

mis briznas se conjugan con verbos desconocidos,

se recomponen

lejos de las palabras párvulas y huérfanas.


Así vuelvo a nacer

con los poros imantados de ti.

Tu piel tira de ellos en la distancia.

Hundo mis pies en tu océano,

me abandono a la química de las pasiones,

y a un solo movimiento tuyo

se ordenan mis hormonas, mis células, mis glándulas,

en el concierto del deseo sin ataduras

                                                                             ni sintaxis.


Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído 3


Y creo más en ti

que en el silencio sobrecogido de las catedrales.

Contigo sobrepaso el umbral de todas las incertidumbres,

en ti el cobijo, el dintel,

mi bóveda, mi ménsula, mi arquitrabe gozoso,

me edificas, me construyes, me sostienes.


El metropolitano ruge debajo de mi casa

como un dragón de horario estremecido

y yo me protejo en la fortaleza de tus extremidades,

vadeo un río toda la noche para buscar el refugio de tu origen.


Tú mi atmósfera, mi espacio abierto

para entrar y salir sin centinela.

Traes un aire nuevo entre tus labios

y ya no sé respirar fuera de ti.

Cuando tú no estás

el cielo detiene sus hélices de plomo,

se enrarecen las palabras

                                    y no saben decirte.


Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído 4


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"Mujer en camisa"

Rafael Alberti


Te amo así, sentada,

con los senos cortados y clavados en el filo,

como una transparencia,

del espaldar de la butaca rosa,

con media cara en ángulo,

el cabello entubado de colores,

la camisa caída

bajo el atornillado botón saliente del ombligo,

y las piernas,

las piernas confundidas con las patas

que sostienen tu cuerpo

en apariencia dislocado,

adherido al journal que espera la lectura.

Divinamente ancha, precisa, aunque dispersa,

la belleza real

que uno quisiera componer cada noche.


Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído 5


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"Cuatro canciones de amor"

Bertolt Brecht


I

Cuando, más tarde, me alejé de ti

al hoy enorme

vi, cuando empecé a ver,

gente alegre y cabal.


Y desde aquella hora tardía,

tú sabes de cuál hablo,

tengo una boca más hermosa

y unas piernas más ágiles.


Más verde hay desde entonces

en árbol, ramo y prado

y es el agua más fresca

cuando me la echo encima.


II

Cuando me haces pasármelo

tan bien, a veces pienso:

si me muriera ahora

habría sido feliz

hasta el final.


Cuando tú seas vieja

y me recuerdes

piénsame como hoy

y tendrás un amor

que siga siendo joven.


Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído 6


III

Siete rosas tiene el ramo,

seis se lleva el viento,

una queda para que

me la encuentre yo.


Siete veces te llamé,

seis no respondiste,

a la séptima promete

que me dirás algo.


IV

Mi amada me dio una rama

con hojas amarillas.


Se está acabando el año

y comienza el amor.


Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído 7


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"Mía"

Rubén Darío


Mía: así te llamas.

¿Qué más armonía?

Mía: luz del día;

mía: rosas, llamas.


¡Qué aroma derramas

en el alma mía

si sé que me amas!

¡Oh Mía! ¡Oh Mía!


Tu sexo fundiste

con mi sexo fuerte,

fundiendo dos bronces.


Yo triste, tú triste…

¿No has de ser entonces

mía hasta la muerte?


Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído 8


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"Erótico"

Marguerite Yourcenar


Tú la avispa y yo la rosa;

Tú el mar, yo la escollera;

En la creciente radiosa

Tú el Fénix, yo la hoguera.

Tú el Narciso y yo la fuente,

En mis ojos tú brillando;

Tú el río y yo el puente;

Yo la onda en mí nadando.

Y tú el sol y la sal

Y en los labios el caudal

Del rumor meciendo el juego.

Yo el pájaro y el cielo

Azul cruzando su vuelo,

Como el alma atiza el fuego.


Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído 9


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"Ha mucho tiempo que te soñaba"

Amado Nervo


Ha mucho tiempo que te soñaba

así, vestida de blanco tul,

y al alma mía que te buscaba,

Ana, ¿qué miras? Le preguntaba

como en el cuento de Barba azul.


Ha mucho tiempo que presentía

tus ojos negros como los vi,

y que, en mis horas de nostalgia,

la hermana Ana me respondía:

"Hay una virgen que viene a ti".


Y al vislumbrarte, febril, despierto,

tras de la ojiva del torreón,

después de haberse movido incierto,

como campana que toca a "muerto",

tocaba a "gloria" mi corazón.


Por fin, distinta me apareciste;

vibraron dianas en rededor,

huyó callada la Musa triste

y tú llegaste, viste y venciste

como el magnífico Emperador.


Hoy, mi esperanza que hacia ti corre,

que mira el cielo donde tú estés,

porque la gloria se le descorre,

ya no pregunta desde la torre:

Hermana Ana, ¿dime qué ves?


Hoy en mi noche tu luz impera,

veo tu rostro resplandecer,

y en mis ensueños sólo quisiera

enarbolarte como bandera

¡y a ti abrazado por ti vencer!


Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído 10


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"Amor el más oscuro I"

Elsa Cross


Aquí comienzo a amarte,

en estos muros clarísimos,

en esta ciudad cálida al tiempo de las lluvias.

(¿Dónde estás ahora,

esta primavera tarde que pienso en ti?

¿Dónde estás, ignorándolo todo?)

Aquí te descubro

inalcanzable y triste.

Dime qué pasos te trajeron a estas tierras,

cómo abandonaste tu gracia de elegido,

tu ministerio de humildad;

qué suplicios te agobian desde entonces

que violentan tu rostro

y vierten en tu voz la nostalgia y la ira.

Dime en qué forma eres vulnerable

o ganas la lucidez en un momento.

Qué caminos dejaste,

qué expiación te vence y te despoja,

qué caminos seguiste para llegar aquí,

desconocido y hermoso,

donde yo te amo.


Poemas para cucharear y otras cosas que quiero decirte al oído 11


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Cucharear es una forma de crear vínculos y fortalecerlos. Si bien los abrazos, besos y caricias son una manera de decirle al otro cuánto lo quieres, cuando el sentimiento te rebasa y además del contacto necesitas palabras para expresar todo lo que sientes, usar estos poemas es justo lo que podrías hacer.


Sólo imagínalo; un frío atardecer con un tímido sol cayendo tras la ventana. Estás tú y la persona que más amas en el mundo. Ambos abrazados cálida y protectoramente. "Nada malo va a pasar mientras estemos juntos", piensas. De inmediato, todo el mundo desaparece y sólo quedan ustedes dos abrazados.

    


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