8 poemas de Elvira Sastre para una mujer acostumbrada a las heridas

Martes, 28 de noviembre de 2017 13:16

|Carolina Romero
elvira sastre poemas

Los siguientes versos recuerdan a una mujer que ha sufrido tanto como amando, que ha encontrado en sus heridas la fuerza para volver a intentarlo una y otra y otra vez.

Día doce sin ti:

he conocido a alguien, soy yo.

Voy a darme una oportunidad.


—"Días sin ti", Elvira Sastre


Recuerda la última herida que viviste: quizá te cortaste, luego sangraste, tuviste miedo y sentías dolor. Sufrías al ver tu herida, seguía doliendo pero sólo te quedaba esperar y seguir esperando hasta que tu cuerpo lo arreglara. Sanaste. Pronto viste aparecer, en lugar de la herida, un espacio de piel que sobresalía del resto: tu cicatriz.


Algo así sucede con las heridas del corazón. Duelen a morir cuando recién suceden, pero al paso del tiempo la vida hace lo suyo y sanan. Más tarde, una especie de coraza comienza a formarse a su alrededor, haciéndolas más fuerte y a ti te hace sentir más protegido. No es que las heridas próximas no duelan —no es una especie de escudo— sino que se sienten de una manera diferente; más consciente, más real.


elvira sastre poemas 1


La poesía de Elvira Sastre es un ejemplo claro y hermoso sobre ello. Sus versos recuerdan a una mujer que ha sufrido tanto como amando, que ha encontrado en la heridas su fuerza para volver a intentarlo una y otra y otra vez. «Quizá solo se trata de encontrar a quien te sigue mirando cuando tú cierras los ojos», dice la poeta, a la que las heridas del amor le han servido de material para llenar el mundo de creación literaria profundamente íntima y, al tiempo, universal. Estos son algunos de sus poemas:


elvira sastre poemas 2



"Estrella fugaz"


Hay una tristeza inherente a las cosas

que las hace bellas

y no quiero llegar a comprender nunca.


Hoy he tenido un sueño triste

y he despertado en una cama carente de nada,

en unas sábanas blancas y tristes,

y en el balcón mis plantas me miraban tristes.


He salido a la calle y era pronto.

Los domingos por la mañana

Madrid se pone más bonita que nunca:

pasearla así ha sido como ver una estrella fugaz,

y me ha parecido todo tan triste

que me he puesto la canción más triste de mi cabeza

y he deseado la soledad.


Me he acordado

de todo lo que he olvidado

y he maldecido el paso del tiempo por un momento;

después he leído que la mujer de Cortázar

tenía los ojos azules y apenados,

y el mundo me ha parecido algo más sencillo,

pero también más triste.

Los fantasmas también quieren flores,

pero la gente solo tiene miedo.


He visto a una pareja sentarse separada

en el metro

con los ojos a un centímetro de distancia,

a una niña reírse a carcajadas de una verdad,

dos manos besarse en una terraza,

una tierra abandonada a través de una ventana

y a alguien pensar en otra vida,

y me he puesto triste

al verme en todos ellos.


Después,

he vuelto a casa,

a mi refugio blanco y triste,

a mi paz en calma culpable,

al fin de cada comienzo,

y te he mirado tranquila y bella,

en el sofá y en tu universo

de estrella fugaz,

y he dejado toda la tristeza en la puerta.


elvira sastre poemas 3



"Yo no quiero ser recuerdo" (fragmento)


A la mierda el conformismo:

Yo no quiero ser recuerdo

Quiero ser tu amor imposible,

Tu dolor no correspondido,

Tu musa más puta,

El nombre que escribas en todas las camas

Que no sean la mía,

Quien maldigas en tus insomnios

Quien ames con esa rabia que solo da el odio.


Yo no quiero

Que me digas que mueres por mí,

Quiero hacerte vivir de amor,

Sobre todo cuando llores,

Que es cuando más viva eres.


Yo no quiero

Que tu mundo se dé la vuelta

Cada vez que yo me marche,

Quiero que darte la espalda

Solo signifique libertad

Para tus instintos más primarios.


Yo no quiero

Quitarte las penas y condenarte,

Quiero ser la única

De la que dependa

Tu tristeza

Porque esa sería

La manera más egoísta y valiente

De cuidar de ti.


Yo no quiero hacerte daño,

Quiero llenar

Tu cuerpo de heridas

Para poder lamerte después,

Y que no te cures

Para que no te escueza.


Yo no quiero

Dejar huella en tu vida,

Quiero ser tu camino,

Quiero que te pierdas,

Que te salgas,

Que te rebeles,

Que vayas a contracorriente,

Que no me elijas,

Pero que siempre regreses a mí para encontrarte.


elvira sastre poemas 4



"Camino de huida y vuelta"


No toques si duele, amor,

que una herida de tu mano

es como una primavera helada

y este cuerpo tirita con un solo roce.


No te quedes a verme llorar

si desconoces el polvo que inunda mis ojos,

si no sabes

que mis pupilas solo son escondites de palabras,

si lo único que quieres es borrar mis lágrimas

en vez de dejar que me seque y pueda respirar.


No te quedes a verme llorar

que no quiero mojarte

y que mueras de frío.

No te quedes a verme llorar

si no vas a besarme los ojos

y ahogarte conmigo.


No me rompas el pelo

que desde que te quiero nunca me peino,

y si ahora te marchas

tendré que volver a encontrarme en el espejo,

y yo solo quiero mirarme en tus ojos.


No vuelvas contra mí

todos los motivos que inventaste para quererme

como si fueras una suicida por amor,

que el romanticismo está hecho

para los que tienen el corazón roto.


No huyas

si no es de ti

hacia mí

el movimiento.


No me empujes al precipicio

y me preguntes con voz rota

si te prefiero a ti o a los puentes,

no me beses si no vas a volver,

no te vayas si no vas a girarte mientras lo haces,

no te quedes

si tu vida es un camino de huida y vuelta,

no me abraces por rutina

y no dejes de hacerlo por costumbre,

no te vuelvas hielo

cuando el frío nos apriete las costuras,

no te derritas

cuando mi boca ya esté seca y no pueda sostenerte.


No me duelas

si no vas a curarte.


No me quieras,

que amor es quererse

hasta cuando no me quieres

y eso es lo único que querría que hicieras siempre


y eso es lo único que nunca te pediré que hagas.


elvira sastre poemas 5



"Tengo un plan"


Como el que lleva al mar a rastras en los ojos,

el que camina hacia delante, acariciando espaldas,

o el que besa parpados para soñar mas tranquilo,

te llevo en mi como en un accidente, hecho llanura,

como una caricia que termina en poemas mientras tu duermes,

como tiene el perdón grabado en el pecho el más culpable.


Te lo voy a decir de otra manera,

cuando te miro veo:

pájaros, seres inimaginables,

ojos que traspasan,

padres embullendo a sus hijos,

relojes desaciendose en el segundo que condese un instante,

peces devorando tigres, muchachas mirando por la ventana,

un beso en la mejilla de una enamorada arrodillada,

mujeres desnudas de piel azul,

la guerra imaginada y deshecha en un lienzo,

en resumen defines mis intenciones con la poesía,

quiero conjugar contigo todo los verbos que acaben en arte.


elvira sastre poemas 6



"Dos tristes idiotas"


Mis ojos

viven despegados de todo mi cuerpo,

habitan en otro lugar que ya no existe,

se alimentan de bucles de recuerdos

que se asemejan a los rizos de tu pelo

y adivinan el pasado.


Puedes ver en ellos

dos décadas de otoños calientes.

Puedes tocarlos

y congelarte las espinas.

Puedes escucharlos

y leer un siglo de tristezas absurdas.

Puedes olerlos

y viajar en el tiempo.


Ahora están en pause:

desde que te ven olvidarme

hablan en un idioma extinto,

lloran sal

como si hubieran fracasado al traerte a mis orillas,

caminan heridos

como un animal golpeado y abandonado

en una estación de paso

sin coordenadas,

giran y giran y giran

por si en una de esas vueltas

te pierden de vista.


Mis párpados están más abiertos que nunca

y mis pupilas son dos puntos finales:

el que quisiste poner el primer día

y el que pusiste el último.


Pero mis ojos

son también dos tristes idiotas.

No se dan cuenta

de que no eres tú la que tienes que marcharte

para que ellos te dejen de ver.

Son ellos

los que tienen que dejar de mirarte

para conseguir no verte más.


Pero los cabrones cada día

de lluvia

me dicen lo mismo:

cualquier tiempo pasado fue mejor.


Y se vuelven a ir

a ese lugar

que ya no existe.



elvira sastre poemas 7



"El hábito de habitarnos"


Me pregunto si es esto:

las palabras encajando en las notas,

la calma del equilibrio minúsculo

y el mínimo sobresalto que sale de dentro,

lo

ajeno

que

ya

es

propio.


Me pregunto si es esto:

el recuerdo en presente,

la mano experta tendida sin rozar apenas,

un silencio cómodo habitando entre miradas,

la

rutina

que

ya

es

perenne.


Cada noche

abrazo la respuesta.


elvira sastre poemas 8



_

"Mi vida huele a flor"


He redondeado esquinas

para no encontrar monstruos a la vuelta

y me han atacado por la espalda.

He lamido mi cara cuando lloraba

para recordar el sabor del mar

y solo he sentido escozor en los ojos.

He esperado de brazos cruzados

para abrazarme

y me he dado de bruces contra mi propio cuerpo.

He mentido tanto

que cuando he dicho la verdad

no

me

he

creído.


He huido

con los ojos abiertos

y el pasado me ha alcanzado.

He aceptado

con los ojos cerrados

cofres vacíos

y se me han ensuciado las manos.

He escrito mi vida

y no me he reconocido.


He querido tanto

que me he olvidado.

He olvidado tanto

que me he dejado de querer.


Pero

he muerto tantas veces

que ahora sé resucitar

—la vida es

quien tiene la última palabra—.

He llorado tanto

que se me han hecho los ojos agua

cuando he reído,

y me he besado.

He fallado tantas veces

que ahora sé cómo discernir los aciertos de lo inevitable.

He sido derrotada por mí misma

con dolor y consciencia,

pero la vuelta a casa ha sido tan dulce

que me he dejado ganar

—prefiero mi consuelo

que el aplauso—.


He perdido el rumbo

pero he conocido la vida en el camino.

He caído

pero he visto estrellas en mi descenso

y el desplome ha sido un sueño.


He sangrado,

pero

todas mis espinas

han evolucionado a rosa.


Y ahora

mi vida

huele a flor.


elvira sastre poemas 9



"Ruido"


Si te marchas

hazlo con ruido:

rompe las ventanas,

insulta a mis recuerdos,

tira al suelo todos y cada uno

de mis intentos

de alcanzarte,

convierte en grito a los orgasmos,

golpea con rabia el calor

abandonado, la calma fallecida, el amor

que no resiste,

destroza la casa

que no volverá a ser hogar.

Hazlo como quieras,

pero con ruido.

No me dejes a solas con mi silencio.


-

Las letras siempre acompañaron su vida; desde los doce años escribió su primer poema. Para los 15, abrió su propio blog en Internet al que llamó: Relocos y Recuerdos. Es así como su talento va llegando a más y más corazones amorosos y dolientes que toman sus versos como una vívida interpretación de lo que ellos mismos sienten.


Poco después, ganó el premio de poesía, Emiliano Barral, con el relato corto "Saudade". Pasan los años y el éxito de la escritora continúa creciendo. Si quieres conocer más de su trabajo, visita su sitio oficial y síguela en Facebook para no perderte ninguna novedad. 


**


Si quieres saber más de poesía y amor, conoce a las 10 mujeres que te enseñarán todo sobre el amor y descubre los libros para entender todo sobre la infidelidad.


Carolina Romero

Carolina Romero


Articulista
  COMENTARIOS