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Poemas de Lydda Franco Farías para las mujeres que han sido engañadas y maltratadas

10 de enero de 2018

Esther Pineda G

La poeta venezolana Lydda Franco Farías nació en el estado Falcón en 1943. Comenzó a escribir en la adolescencia y llegó a colaborar en los diarios La Mañana de Coro y Panorama de Maracaibo.

 

Su posición política la obligó, en la década de los 60, a radicarse en Zulia e huir de la persecución dirigida contra los militantes de izquierda. Durante esos años trabajó como bibliotecaria en la Universidad del Zulia; sin embargo, decepcionada, renunció a todo partidismo y abandonó la militancia, así lo testimonió en uno de sus poemas:


Si tengo que ceder 

hasta quedar desprovista de vanidad 

si nada tengo

y esa nada me es arrebatada 

(…) 

si he dejado

de creer en líderes 

si la dialéctica

se pudre en las cabezas de todos ellos 

(y en la mía por supuesto) 

si la unidad es un sofisma 

si el partido deviene

tertulia de burócratas y afines 

(…) 

si hasta aquí me trajo el río 

entonces tendré que contradecir al río 

y seguir aferrada a mis convicciones 

aún en contra de mi pequeñez.

 


En 1965 publicó su primer poemario: Poemas circunstanciales, y a partir de ese momento se convirtió en una escritora inagotable. De manera posterior vinieron Las armas blancas (1969), Edad de los grandes ataúdes (1977), Summarius (1985), Leve (1991), Estar en el envés (1993), Recordar a los dormidos (1994), Estante (1994), Descalabros en obertura mientras ejercito mi coartada (1994), Bolero a media luz (1994), Una (1998), Aracné (2000) y, su último libro, Antología poética (2002), publicado antes de morir en el 2004. Por eso, te invitamos a conocer a esta poeta desengañada:

 


**

No nací para ocupar un espacio y nada más.

Ignoro cuál será mi participación.

Me tocó ser mujer y no me quejo,

me tocó caer en la humedad del tiempo,

en la inhóspita sequedad de los caminos

pero aquí me quedo

entre escombros y desperdicios.

Destruyan mi epidermis resentida,

despedacen mis sueños, mi alegría,

aniquílenme

mas no pretendan sancionarme

porque un día aparecí sobre la tierra

y tuve voz y grité

y tuve fronteras y no quise despertar sin ellas

y tuve armas y allí están

perfiladas, inmóviles, ariscas.

 


**

A esta hora

serás la muchacha ejemplar y enamorada

a quien engañan y maltratan

todos los hijos de puta de la tierra

lo cual no tiene la menor importancia

ellos siempre regresan

compungidos

a tus faldas

solícitos

con la cara lavada

con la excusa de siempre

con la eterna cantata

yo te perdono

yo te prometo

yo te lo juro

mi ego te besa

al final de la escena

hasta el perro es feliz.



**

UNA amanece

con el cuerpo de cera

con la víspera haciendo piruetas

con ojeras que delatan los retorcimientos del amor

UNA sabe que tiene prejuicios

y los va perfeccionando

UNA es apolítica

UNA no se mete en camisa de once varas

UNA estampa el beso curricular

Él se va con sus ínfulas

con su ontológico suficiente

UNA comparece ante el tribunal de los hijos

y cede ante la tiranía de los hijos

UNA tiene el deber de ser bella

porque entre otras cosas para eso está UNA

y para comprar lo que nos vendan

y para sufrir por la muchacha de la telenovela

que es tan desgraciada (la muchacha y la telenovela)

y para llorar de felicidad porque al final

el sapo se convierte en magnate y se casa con

ELLA

UNA es tan sentimental

UNA es tan fiel tan perrunamente fiel

qué asquerosamente fiel es UNA

UNA se asoma al espejo y comprueba lo que no es

sabe qué cara va a poner

qué silencio va a arriar

qué píldora de domesticidad va a tener que tragarse

qué anticonceptiva es UNA

UNA queda tendida

knock out

para reaparecer al día siguiente

pidiendo la revancha.

 


**

(La rabia de tener que lavar los mismos platos)

Escucha ruidos que le vienen de adentro

Fascinada por la comprobación

He aquí que esta mujer despierta

Alarga la mirada sobre el mundo

Y el mundo abatido se retrae abatido

Por un inminente apocalipsis.

 


**

Con esta cara de estropicio que me gasto

con esta imbecilidad que atribuyo

a las noches en vela y al cigarro encendido

y al humo que me cubre con hálito de cementerio

con este archivo de recuerdos y falsificaciones

con estos ojos que desde luego se han de tragar la tierra

y con los que apenas diferencio

una estrella de un semáforo

y con los que sin embargo detecto

el color de tus ojos amor mío

(ese prodigio que me salva a ratos)

con estos modales de alimaña

no sé de lo que soy capaz

pero les advierto excelsas majestades

que a veces me muevo entre alfiles y cuchillos

me comporto como toda una dama.

 


**

Mi primer hecho de sangre

aconteció a la edad de 13 años

el odio abrió sus abanicos

puso en acción su maquinaria

cancerberos me vigilaron los sueños

se dieron a la tarea infame de tapiar

las primicias de mi cuerpo

cuerpo del delito

prueba contundente del pecado a expiar

ab ovo in aeternum

guachimanes con ojos de argos y armados hasta los dientes

se encargaron de la custodia

de resguardar el buen nombre

el honor de la familia

la infra y la supra

el andamiaje de la moralidad

la ley y el orden

la paz ciudadana

conmigo fue creciendo el expediente amañado

de mis presuntas lacras

el desprecio del condenado a muerte ante jueces y verdugos

me erigí abogado de mi propia causa

sacrílega escupí en los templos

en los lugares sagrados y consagrados

por la beatería oficial

convertí en añicos sus ídolos baratos de fabricación casera

tallados a mano por imbéciles y desequilibrados mentales

para uso de supersticiosos y aprovechados

hice caso omiso a prédicas de sacristía

me burlé de sus tribunales del santo oficio

me oriné de risa ante la pétrea majestad de la justicia

para devolver los golpes

me armé doncella contra todos los poderes y sus sabuesos

zona de desastre

calamidad pública

he de permanecer hasta llegada la hora

de rendir cuentas.

 


**

Cuando ya no sea un cuerpo

y no sea nada

infiltración o pesadilla

ausencia por la que se cabalga a ratos

amante que fui

muñeca rota

muerte mórbida esta que no me deja

flor intermitente para el ojal de tu camisa

para que no se te ocurra dejarme en el exilio

en el fárrago

de la sola palabra.

 


**

No pudieron

moldearme a su antojo

ni darle la forma requerida a mis palabras

ni templar los metales de mi risa

ni siquiera lograron meterme de cabeza

en un canon infesto

por eso

vaciaron su rabia sobre mi

por eso me entregaron un salvoconducto amargo

desde entonces

paseo mi insolencia por las plazas

y no me quejo

de ser expósita

de andar babeando intransigencia y embriaguez

no me canso

de abortar bacinillas

fetos

putrefactos

dioses desteñidos.

 

 

**

Lisa y llanamente abre los ojos

Se coloca la máscara del día

Las zapatillas de rondar sobre el abismo

Las pestañas de ir a los oficios

Las alas de volar hasta la fábrica

A marcar la tarjeta que computa

La no vida

He aquí esta mujer lívida como un fantasma

Real como una espina o una piedra

Que menstrúa

Que copula

Y se vale de ciertos artificios

Como teñirse los cabellos

Ponerse sombras en los párpados

Sacarle brillo al piso

Brillo a la soledad

Brillo a la parcela de aliento

Que guarda en los cartílagos

En la marejada del corazón

En la penumbra de los sueños

Donde a veces relampaguea

La dormida tenaza

Guijarro contra espejo

Preñez a contracielo.



**

Para ti soy tal vez una huera mujer con el cabello levemente despeinado

digna de un cuadro renacentista o de un ardiente cumplido

o de un piropo (dicho como el azar/con rebuscada elegancia)

de sobra sabes que me avergüenzo de ese otro ser que me esquilma

y me avasalla de repetir hasta borrarme el gesto heredado de pálidas enhiestas amas de casa remotísimas

pero ciertamente hay un rótulo en la sangre

una danza del vientre una marca rotunda

ten en cuenta muchacho de las cavernas

que he ido ganando el derecho a perder de igual a igual el paraíso

la paciencia a compartir la cama

el santo y seña

el mundo fifty fifty o no hay trato

vete acostumbrando hombre voraz

mujer no es sólo receptáculo flor que se arranca y herida va a doblarse en el florero

al fondo de la repisa entre santos y candelabros y trastos de cocina

una mujer es una mujer más sus uñas y sus dientes

lo siento caballero de la brillante armadura

aquella doncella rompió el molde: creció.

 


**

La insignificante

Se dispone a mal vivir

A ser golpeada

La que siembra y nada recoge

La sin linaje

Organiza el día en todos sus detalles

Que no falte el pan ni el agua

El retozo en la cama

La que no estorba

El marido que ve el fútbol

Que llega borracho los fines de semana

A los hijos que a veces son peores

Que la guillotina o los hornos crematorios

La válvula de escape

La que en la multitud no es nadie

La que no es nadie nunca

La sin derecho a cansarse

La caída en el cumplimiento del deber.

 

 


**

Desconfía hija de esos muchachos

que te leen poemas de dudosa factura

tú que diferencias la verdadera poesía

diferénciales y conócelos a ellos

son falsos prestidigitadores

sopla sobre los castillos de arena de sus discursos

tú que crees que el sexo es regocijo

y que como el espíritu necesita ventilarse

desconfía de esos muchachos

que intercambian novias

para ellos las novias consisten

en esa economía de mercado basada

en el trueque de objetos para el uso y el abuso

ni siquiera son neoliberales esos muchachos

son neolíticos y cerrados como las bóvedas de un banco

desconfía de esos muchachos

quebradizos como láminas de anime

que odian al prójimo

(especialmente si el prójimo es una muchacha)

no te enamores más nunca hija

de esos errátiles

y radicales

muchachos enmascarados.

 

 

 

 **


Si eres una mujer que ha tomado el control de su vida, entonces estos poemas de Silvia Cuevas Morales te recordarán lo hartas que están las mujeres de las injusticias contra ellas y los poemas feministas para las mujeres que ya no tienen miedo y quieren cambiar el mundo.

 

 

**

Las imágenes que acompañan esta breve antología pertenecen a Vinz Feel Free.

TAGS: Feminismo Poemas escritoras
REFERENCIAS:

Esther Pineda G


Colaborador

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