Poemas para cuando la soledad invada tu cuerpo 
Letras

Poemas para cuando la soledad invada tu cuerpo 

Avatar of Aleida Belem Salazar

Por: Aleida Belem Salazar

17 de noviembre, 2016

Letras Poemas para cuando la soledad invada tu cuerpo 
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Por: Aleida Belem Salazar

17 de noviembre, 2016




Y mi vida es ese pájaro pegado al cable de alta tensión, 
después de la descarga.
Chantal Maillard




Nacemos solos. Nos expulsan a la vida sin alguna protección, únicamente con un cuerpo desnudo, limpio y sin heridas ni daño. Nacemos y vivimos solos hasta que el amor nos encuentra. Pensamos en el otro como una pieza que está hecha para embonar a la perfección, como las bocas que se buscan y forman una lengua urgente, un animal impúdico que relame. Entonces surge la necesidad de alimentar el alma. Ansiamos convertirnos en un solo corazón magnificado. 

La poeta y filósofa española Chantal Maillard lo define así: "Por pura pasión amo el amor que me consume. Por pasión: por dolor de amar. El objeto, siempre, es lo de menos. / No nos engañemos: la pasión no es el trayecto que nos guía hacia el otro, sino el vuelco sobre uno mismo, el vuelco hacía sí mismo. Por eso la sabiduría es indiferencia, la indiferencia ecuanimidad y la ecuanimidad, calma. / Por eso, y porque quiero vivir, decido observar en calma la pasión que sacude mi cuerpo y lo consume. En lograr cumplir con esta paradoja he empeñado mi existencia".


nacer solos

Pareciera que buscamos, en realidad, algo o alguien que llene ese hueco que no sabemos cómo se gestó, esa similitud que nos hace sentir calidez mientras miramos el techo blanquísimo de la habitación. Es también el lugar donde la poesía nace, en esa soledad absoluta que se fragmenta en el pecho y estalla, entonces escribimos desde una herida abierta y apasionada. 

Por esta razón te presentamos tres poemas de Francisco de la Portilla para que tu corazón calme esa llaga caliente.

nacer solos


Triste amanecer


Despierto,

rodeado de alambres con púas

en las cuatro paredes de mi habitación.


Sigo,

buscando mi corazón,

secuestrado por aves de carroña.


Amor,

necesito de ti,

necesito tu aliento,

necesito tu cuerpo;

arrópame y sálvame de esta

oscuridad agonizante y sola.


corazón


Agobiante atardecer


No más.

Mi corazón sigue perdido

por culpa de tus mascotas.

Deprimente esta estadía,

aquí y sin ti.


Envuelto de calaña,

devorando poco a poco mi alma,

ya sin luz propia.


Me encuentro solo,

encadenado a una seca vida de rutina.


Aprendiendo mucho,

pero sin ti, mi corazón…

No disfruto nada.  


soledad


Fúnebre anochecer


Me he resignado.

No apareciste,

ha llegado mi hora.


Mi guía al inframundo ha llegado,

me aferro a no dejar este plano.

Xólotl me llama.


Lo siento,

corazón,

has muerto,

pero no temas, aun así te buscaré

hasta encontrarte

y tengo toda la eternidad,

porque he muerto en esta

fúnebre noche.


soledad


**

Las palabras tiene la capacidad de sanar y salvarnos de las circunstancias que se nos presentan, pues es la única forma en que podemos exteriorizara aquello que nos pesa, por eso estos poemas de desamor te recordarán que somos presos de la memoria...


**

Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Mehran Djojan Photography




Referencias: