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Poemas de Susana Thénon para las mujeres independientes que se niegan a ser dominadas

12 de abril de 2018

Esther Pineda G

Susana Thénon, hija del psicoanalista Jorge Thénon, nació en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, en 1935. Estudió en la Universidad de Buenos Aires en la que obtuvo la licenciatura en Letras en 1964; pero también cantaba lunfardo, traducía tangos y boleros al latín, y durante años se dedicó de manera intensa a la fotografía.


En el documental Biografías de la Literatura, del Canal Encuentro, se le describe como una chica flaca, relativamente alta, algo desgarbada y dominada por la timidez. Era lesbiana, aunque nunca hizo pública su preferencia sexo-afectiva, ésta se delataba sin rubores en su poesía.


No buscaba protagonismo, no parecía estar interesada en pertenecer al circuito literario de la época, por ello, afirma María Negroni, que era una poeta huérfana y sigilosa. Publicó su primer libro Edad sin tregua en 1958, un año más tarde Habitante de la nada, y al siguiente junto a Alejandra Pizarnik publicó en la Revista Literaria Agua viva. Más tarde aparecería De lugares extraños (1967), Distancias (1984) y su última y más conocida obra titulada Ova completa (1987).



Fue diagnosticada con cáncer en el cerebro, lo cual la llevó a recluirse en su casa bajo una total oscuridad, en la que murió en 1991 a los 56 años. Su poesía de carácter feminista se erige hoy tan vigente como cuando fue escrita, rescata el derecho al placer, reclama la posibilidad del deseo no permitido, para afirmarse en el amor propio, exige la libertad, pero también denuncia la violencia contra la mujer y su fatídico desenlace en la muerte.


Te invitamos a conocer a esta poeta que no quiso vivir rota y poseída:

                                                                                                                                        

"Ella"


De madrugada

(ella se tocó las manos).

De madrugada, apenas.

Ella recuerda que nada importa

aunque su sombra siga corriendo

alrededor de la noche.

Algo se detuvo en algún momento,

algo marchaba débilmente

y se detuvo en algún momento.

Ella tembló como un sonido

congelado entre los labios de un muerto.

Ella se deshizo como un recuerdo

convocado hasta la saciedad.

Ella se inclinó sobre su respiración

y comprendió que aún vivía.

Se tocó la libertad

y la dejó escurrirse como una pequeña noche.

Se anudó la angustia alrededor del cuello

y recordó su color extraviado.

Ella mordió a ciegas en la oscuridad

y escuchó gritar al silencio.

Y aprendió a reírse

del olor a tiempo que despedía su sangre.

De noche

(ella se cortó las manos).

De noche, apenas.

Ella recoge su pequeño crepúsculo.

Ella sueña en la erección de la rosa.



"Habitante"


Eres habitante

de mis deseos prohibidos.

Tu ritmo se levanta

cerca de mi latido más tenue.

Tu credencial

es un gemido.




**


¿Por qué grita esa mujer?

¿Por qué grita?

¿Por qué grita esa mujer?

Andá a saber

Esa mujer ¿por qué grita?

Andá a saber

Mirá que flores bonitas

¿Por qué grita?

Jacintos          margaritas

¿Por qué?

¿Por qué qué?

¿Por qué grita esa mujer?

¿Y esa mujer?

¿Y esa mujer?

Vaya a saber

Estará loca esa mujer

Mirá          mirá los espejitos

¿Será por su corcel?

Andá a saber

¿Y dónde oíste

la palabra corcel?

Es un secreto         esa mujer

¿Por qué grita?

Mirá las margaritas

la mujer

espejitos

pajaritas

que no cantan

¿Por qué grita?

Que no vuelan

¿Por qué grita?

Que no estorban

la mujer

y esa mujer

¿Y estaba loca mujer?

Ya no grita

(¿Te acordás de esa mujer?).

 

 

"La antología"


¿Tú eres

la gran poetisa

Susana Etcétera?

mucho gusto

me llamo Petrona Smith-Jones

soy profesora adjunta

de la Universidad de Poughkeepsie

que queda un poquipsi al sur de Vancouver

y estoy en la Argentina becada

por la Putifar Comissión

para hacer una antología

de escritoras en vías de desarrollo

desarrolladas y también menopáusicas

aunque es cosa sabida que sea como fuere

todas las que escribieron y escribirán en Argentina

ya pertenecen a la generación del 60

incluso las que están en guardería

e inclusísimamente las que están en geriátrico

pero lo que importa profundamente

de tu poesía y alrededores

es esa profesión –aaah ¿cómo se dice?–

profusión de íconos e índices

¿tú qué opinas del ícono?

¿lo usan todas las mujeres

o es también cosa del machismo?

porque tú sabes que en realidad

lo que a mí me interesa

es no sólo que escriban

sino que sean feministas

y si es posible alcohólicas

y si es posible anoréxicas

y si es posible violadas

y si es posible lesbianas

y si es posible muy muy desdichadas

es una antología democrática

pero por favor no me traigas

ni sanas ni independientes.


 

 


"No" (extracto)


Me niego a ser poseída

por palabras, por jaulas,

por geometrías abyectas.

Me niego a ser

encasillada,

rota,

absorbida.

 

 

"Canto nupcial"


Me he casado

me he casado

me he dado el sí

un sí que tardó años en llegar

años de sufrimientos indecibles

de llorar con la lluvia

de encerrarme en la pieza

porque yo —el gran amor de mi existencia—

no me llamaba

no me escribía

no me visitaba

y a veces

cuando juntaba yo el coraje de llamarme

para decirme: hola, ¿estoy bien?

yo me hacía negar

llegué incluso a escribirme

en una lista de clavos

a los que no quería conectarme

porque daban la lata

porque me perseguían

porque me acorralaban

porque me reventaban

al final ni disimulaba yo

cuando yo me requería

me daba a entender

finamente

que me tenía podrida

y una vez dejé de llamarme

y dejé de llamarme

y pasó tanto tiempo

que me extrañé

entonces dije

¿cuánto hace que no me llamo?

añares

debe de hacer añares

y me llamé y atendí yo

y no podía creerlo

porque aunque parezca mentira

no había cicatrizado

sólo me había ido en sangre

entonces me dije: hola, ¿soy yo?

soy yo, me dije, y añadí:

hace muchísimo que no sabemos nada

yo de mí ni mí de yo

¿quiero venir a casa?

sí, dije yo

y volvimos a encontrarnos

con paz

yo me sentía bien junto conmigo

igual que yo

que me sentía bien junto conmigo

y así

de un día para el otro

me casé y me casé

y estoy junta

y ni la muerte puede separarme.

 

 

 


"Ahora"


La vida es prosa

coagulada en barro,

en piel,

en rojo tumefacto.

La vida es esta cosa doméstica

que manoseo todos los días

con indiferencia,

con la pasividad de un ave de corral,

sin sueños.

La vida no tiene ese color

que se presiente de lejos,

nos hipnotiza

con su arco iris

de impúdica esperanza.

¿Y después, después qué?

Pero ahora pienso

en la vida.

Esa prostituta.

 

 

"Más allá"


Remontar tu violento misterio

más allá de la sangre,

más allá del olvido,

lejos, hasta el confín del tiempo.

Saberte, amaneciendo

en la tarde sonora,

en el hondo sabor

de tus piernas,

irguiendo mi beso

en tu boca indefensa,

abriendo tus puertas,

lamiendo tus playas secretas

con furor de marea creciente.

Descubriendo la rosa en tu lengua,

tu roja bandera.

Arrancando de cuajo las horas,

naciendo en secreto.

 

 

 


**


Dame la libertad,

abre las puertas de mi jaula,

dame ser aire, espacio:

extraño el mar, tengo sed de su mirada,

tan alto es mi deseo

que como un techo él desciende sobre esta cárcel.



"Las mujeres poetas"


Las poetas mujeres

tenemos que juntarnos

para salir

para enfrentar

la humanidad hostil

pero hay que hacerlo con dulzura

¡Femineidad!

las poetas mujeres

hemos de unirnos

para vencer

a poemazo limpio

aunque nos tiren la casa abajo

a pedradas

a pleonasmos

las mujeres poetas

debemos mantenernos codo a codo

pero sin codearnos

mano a mano

pero sin manosearnos

check to check

pero sin chequearnos

y teté a teté

pero sin pecharnos

muy difícil

las mujeres poetas

hemos de divorciarnos

¿y de quién? ¿y de quién?

de las poetas mujeres

hombres no hay hace rato.

 


**



También te invitamos a leer los poemas de Alaide Foppa para las mujeres cansadas de complacer a los demás y los poemas de Oriette D'Angelo para entender por qué las mujeres crecemos rotas y heridas



**


Las fotografías que acompañan el artículo pertenecen a la artista Javiera Estrada.

 

TAGS: Feminismo Mujeres escritoras
REFERENCIAS:

Esther Pineda G


Colaborador

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