Letras

Poemas que deberías dedicar a tu amor eterno

Letras Poemas que deberías dedicar a tu amor eterno

Poemas para ese amor eterno capaz de sortear todas las inclemencias de la vida

Hay quienes aseguran que el amor no es eterno, pero también existen historias de amor que han logrado sortear todos los imprevistos del mundo y mantenerse juntos por mucho más tiempo del que imaginaban. Así que es momento de demostrar cuánto amor sientes por tu pareja con alguno de estos poemas para un amor eterno.


LEE: 25 poemas eróticos para enviarle a tu novio por WhatsApp

Poemas que deberías dedicar a tu amor eterno  1

‘Soneto 83’ Pablo Neruda

Es bueno, amor, sentirte cerca de mí en la noche,
invisible en tu sueño, seriamente nocturna,
mientras yo desenredo mis preocupaciones
como si fueran redes confundidas.

Ausente, por los sueños tu corazón navega,
pero tu cuerpo así abandonado respira
buscándome sin verme, completando mi sueño
como una planta que se duplica en la sombra.

Erguida, serás otra que vivirá mañana,
pero de las fronteras perdidas en la noche,
de este ser y no ser en que nos encontramos

algo queda acercándonos en la luz de la vida
como si el sello de la sombra señalara
con fuego sus secretas criaturas

Poemas que deberías dedicar a tu amor eterno  2

‘Por siempre’ Mario Benedetti 

Si la esmeralda se opacara,
si el oro perdiera su color,
entonces, se acabaría
nuestro amor.

Si el sol no calentara,
si la luna no existiera,
entonces, no tendría
sentido vivir en esta tierra
como tampoco tendría sentido
vivir sin mi vida,
la mujer de mis sueños,
la que me da la alegría...

Si el mundo no girara
o el tiempo no existiese,
entonces, jamás moriría
Jamás morirías
tampoco nuestro amor...
pero el tiempo no es necesario
nuestro amor es eterno
no necesitamos del sol
de la luna o los astros
para seguir amándonos...

Si la vida fuera otra
y la muerte llegase
entonces, te amaría
hoy, mañana...
por siempre...
todavía.


ARTÍCULOS RELACIONADOS: Poemas para los que saben que el amor le da sentido a la vida

Poemas que deberías dedicar a tu amor eterno  3

‘Te quiero a las diez de la mañana’ Jaime Sabines 

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once,
y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y
con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia.


Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me
pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la
comida o en el trabajo diario, o en las diversiones
que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con
la mitad del odio que guardo para mí.


Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y
siento que estás hecha para mí, que de algún modo
me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos
me convencen de ello, y que no hay otro lugar en
donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu
cuerpo. Tu vienes toda entera a mi encuentro, y
los dos desaparecemos un instante, nos metemos
en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo
hambre o sueño.


Todos los días te quiero y te odio irremediablemente.
Y hay días también, hay horas, en que no
te conozco, en que me eres ajena como la mujer
de otro, Me preocupan los hombres, me preocupo
yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense
en ti durante mucho tiempo. Ya ves ¿Quién
podría quererte menos que yo amor mío?

Poemas que deberías dedicar a tu amor eterno  4

‘Amor Eterno’ Gustavo Adolfo Bécquer

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la Tierra
Como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

Poemas que deberías dedicar a tu amor eterno  5

‘Poema del amor lejano’ José Ángel Buesa

Puedes irte y no me importa, pues te quedas conmigo

como queda un perfume donde nace una flor,
tu sabes que te quiero pero no te lo digo
y yo sé que eres mía, sin ser mío tu amor.

La vida nos acerca y a la vez nos separa,
como el día y la noche en el amanecer…
mi corazón sediento ansía tu agua clara,
pero es un agua ajena que no debo beber.

Por eso puedes irte, Pues te quedas muy hondo,
como se queda un ancla cuando un buque se va,
tu amor llama en la sombra, pero yo no respondo,
pues tu amor y la muerte tienen un más allá.

Parece un deseo así toda la vida es poca,
toda la vida es poca para un ensueño así,
pensando en ti, esta noche, yo besaré otra boca,
tu estarás con otro… pero pensando en mí.


TE PODRÍA INTERESAR: 

5 poemas cortos de Leonard Cohen de pasión, amor y destrucción

10 poemas para perdonar a quien te rompió el corazón


Referencias: