Poemas eróticos para quitarte los prejuicios y dedicarle al hombre de tu vida

Viernes, 13 de enero de 2017 17:42

|Diego Cera
poemas eroticos para dedicar




En el Siglo X a.C. el rey Salomón compuso el que probablemente es el primer poema erótico de la historia: el "Cantar de los cantares". Éste constituye uno de los cinco primeros libros de la Biblia y quizá es por eso que la Iglesia nos ha enseñado que se trata de una guía para el matrimonio aunque su historia y contenido poco tengan que ver con ello.

A través de toda la historia del arte podemos notar que el erotismo ha sido un recurso bastante socorrido por los creadores para componer sus piezas. Prince, Jim Morrison, Guthrie Govan, todos ellos han hecho de su música un festival sensorial que ejerce una gran fuerza sobre nosotros; nos hace querer más, poseer nuestro cuerpo por completo y tomar también el de otra persona. No podemos evitarlo, somos seres extremadamente sexuales.

poemas eroticos para dedicar 1

La poesía erótica es una de las formas más hermosas de asimilar el sexo, lo vuelve metáfora y lo convierte en un cúmulo de palabras lo mismo románticas que excitantes que pueden transportar a cualquier persona a un estado de euforia parecida al orgasmo. Muchos poetas adoptan esta forma para referirse a quienes son objeto de su deseo, no precisamente como una invitación al sexo, sino como una declaración de amor.

::
"Granada"
Hamda Bint Ziyad Al Muaddib

Revelaron las lágrimas mis secretos en un río,
hay en él huellas manifiestas de la belleza.
Serpea el río entre jardines.
Se balancean los jardines sobre la corriente.

Entre las gacelas, un antílope humano:
al desnudarse me arrebató el juicio.
Tiene unos ojos que adormece para algo
y este algo me quita el sueño.

Cuando deja flotar sobre su talle las negras trenzas,
contemplas la luna llena en el negro firmamento.
Como si la aurora tuviese muerto a su hermano
y por el luto se vistiese de negro.


poemas eroticos para dedicar 2
-
"Recorriéndote"
Gioconda Belli

Quiero morder tu carne,
salada y fuerte,
empezar por tus brazos hermosos
como ramas de ceibo,
seguir por ese pecho con el que sueñan mis sueños
ese pecho-cueva donde se esconde mi cabeza
hurgando la ternura,
ese pecho que suena a tambores y vida continuada.
Quedarme allí un rato largo
enredando mis manos
en ese bosquecito de arbustos que te crece
suave y negro bajo mi piel desnuda
seguir después hacia tu ombligo
hacia ese centro donde te empieza el cosquilleo,
irte besando, mordiendo,
hasta llegar allí
a ese lugarcito
-apretado y secreto-
que se alegra ante mi presencia
que se adelanta a recibirme
y viene a mí
en toda su dureza de macho enardecido.
Bajar luego a tus piernas
firmes como tus convicciones guerrilleras,
esas piernas donde tu estatura se asienta
con las que vienes a mí
con las que me sostienes,
las que enredas en la noche entre las mías
blandas y femeninas.
Besar tus pies, amor,
que tanto tienen aun que recorrer sin mí
y volver a escalarte
hasta apretar tu boca con la mía,
hasta llenarme toda de tu saliva y tu aliento
hasta que entres en mí
con la fuerza de la marea
y me invadas con tu ir y venir
de mar furioso
y quedemos los dos tendidos y sudados
en la arena de las sábana.

poemas eroticos para dedicar 3

-
"Cuerpo luminoso"
Mariana Bernárdez

Vienes abriendo el aire a tu paso.
Hay un silencio profundo que trema
en anuncio de aquello
que habrá de consumarnos.
Y tiembla el mundo ante una sola certeza
tus labios en fuego dirán palabras de amor
que habrán de inmolar la quietud de tu/mi cuerpo

-
"Amoreto V"
Ethel Krauze

Quiero ver en tus ojos el destello,
la inquietud de mi fibra, el rocío
en tus manos asidas a mi río,
el recodo en que habita lo más bello.

Quiero ser en la sangre de tu sello
hoja hueva en el vaso antes vacío,
ser, amor, tu sabor en el estío,
la delicia en el pulso de tu cuello.

Quiero andar tu sudor y tu saliva,
atreverme a probar el agua viva
que en tu beso refleja la dulzura

del estanque aromado y su tersura;
agua rauda y ardiente que cautiva
brillo de agua que colma mi hendidura.

poemas eroticos para dedicar 4

-
"Pienso en tu sexo"

César Vallejo

Pienso en tu sexo.
Simplificado el corazón, pienso en tu sexo,
ante el hijar maduro del día.
Palpo el botón de dicha, está en sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en seso.

Pienso en tu sexo, surco más prolífico
y armonioso que el vientre de la sombra,
aunque la muerte concibe y pare
de Dios mismo.
Oh, Conciencia,
pienso, si, en el bruto libre
que goza donde quiere, donde puede.

Oh escándalo de miel de los crepúsculos.
Oh estruendo mudo.

¡Odumodneurtse!

-
"El Intruso"
Delmira Agustini

Amor, la noche estaba trágica y sollozante
cuando tu llave de oro cantó en mi cerradura;
luego, la puerta abierta sobre la sombra helante,
tu sombra fue una mancha de luz y de blancura.

Todo aquí lo alumbraron tus ojos de diamante;
bebieron en mi copa tus labios de frescura,
y descansó en mi almohada tu cabeza fragante;
me encantó tu descaro y adoré tu locura.

Y hoy río si tu ríes, y canto si tú cantas;
y si tú duermes, duermo como un perro a tus plantas.
Hoy llevo hasta en mi sombra tu olor de primavera;

y tiemblo si tu mano toca la cerradura,
¡y bendigo la noche sollozante y oscura
que floreció en mi vida tu boca tempranera!


poemas eroticos para dedicar 5

-
"Salomé"
Silvia Rodríguez Bravo

Llevo en la sangre la venganza de Salomé
el deseo inclaudicable de intercambiar
el huésped lujurioso de tu cuerpo
con las cenizas sacrílegas de mi piel.

Todo arde en el éter de estas paredes
en las sandalias de este momento, y es que
estamos tú y yo unidos en esta hora incierta
que me recuerda y eterniza
como la necesidad impostergable
de toda carne.

Aún con los ocasos quebrados y arañados
por la bebida de tu vientre,
te cedo el privilegio de saciar el hambre de tus placeres
sobre el envoltorio de mi esqueleto lleno de laberintos.

Como tú, otros han traído fiebres acumuladas,
demonios escondidos,
como tú, otros han querido la mordida de mi beso
el castigo, un perdón para entrar en la morada
de mi insaciable lujuria.

Te vistes de ofrendas olvidando las deudas
que tienes con dios,
y me ofreces la humedad de tu piel,
y yo compasiva, lucho contra tu cuerpo
sin ser tu enemiga.

Vienes a mí como yo voy a los sueños
a ese soñar de la desteñida infancia
por un momento con el escapulario escondido
anhelo ser una mujer pura y casta
pero la imagen del cerebro me abraza
y me lleva al gólgota de mi cautiverio.

Soy la venganza de Salomé
los pecados de Magdala,
soy mujer, una Venus múltiple, una virgen, una Eva
mil mujeres soy, mil hembras, mil demonios,
mil seres encadenados a un solo cuerpo.

::

poemas eroticos para dedicar 6

La poesía puede transfigurar cualquier cosa, incluso el aspecto más horrible de nuestra existencia puede convertirse en una pieza excepcional. La multiplicidad de voces que hablan sobre ello hacen del sexo un collage de percepciones, cada escritor tiene su forma de percibirlo ¿qué sería de nosotros sin gozar del otro?





TAGS: Mujeres
REFERENCIAS:
Diego Cera

Diego Cera


  COMENTARIOS