3 poemas para hacer frente al final de la vida

Lunes, 1 de octubre de 2018 17:58

|Cultura Colectiva
poemas inspiradores para celebrar la vida

Te dejamos tres poemas inspiradores para celebrar la vida y rebelarte contra la idea de que todo se acaba después de la muerte.

Uno de los temas más importantes para la poesía y para el ser humano en general, sin necesidad de ningún tipo de carácter poético, es la muerte; el final no solamente del cuerpo físico, carne animal que nos envuelve, sino de nuestra historia y todo lo que significó nuestro paso por el mundo. Todo lo que hicimos, vimos, dejamos regado por este mundo para que los que vienen después de nosotros sepan que aquí estuvimos, que fuimos reales sin importar lo poco o mucho que duró esa realidad; las personas a las que amamos y nos amaron. A la muerte, terrible punto final, se le puede temer si se entiende como apagar una luz que, en la oscuridad que queda detrás, es como si nunca hubiera existido; o se le puede buscar, en momentos de desesperación y soledad.


Pero lo mejor, lo que de verdad niega el terror de no ser recordado es rebelarse contra ella, aceptar que existe pero luchar sin miedo, aún cuando se sienta que todo se ha perdido. Por eso descubre estos tres poemas de Luis David Julio Macott para hacerle frente a la muerte y empezar tu propia rebelión.


poemas inspiradores para celebrar la vida 1



El Poso 


Pela'o

afuera llueve,

no te acerques al aljibe

que puedes caer al poso.

El poso es penumbra,

humedad y tragedia.

Pela' 

afuera hay sol,

no te acerques al aljibe

que puedes caer al poso.

El poso es para suicidas,

ladrones y asesinos.

Madre estamos ya en el poso...

aquí hay cadáveres honestos,

sueños desechos, hermanos torturados.

Rescátanos

y desenmascaremos juntos a los duendes verdes

que habitan entre flores.



poemas inspiradores para celebrar la vida 2



De pequeño


De pequeño me decían

-no vayas al río-

que puedes morir.

Yo me sumergía en profundas odiseas,

nadaba entre espasmos tórridos

y gemía en el agua.

Buscaba cada vertiente

y cuanto mas profundo

el limite líquido-aire

traspasaba mi cabeza inquieta,

más brincaba mi corazón,

más estallaba mi sexo.

De niño me decían cuidado con el río...




Otoño


Mi alma lo ha perdido todo.

Hubo buenos tiempos:

caminar de la mano de quien has querido,

compartir un té con amenas compañías,

compartir vino con ausencias.


poemas inspiradores para celebrar la vida 3



Pero hay algo que no se pierde,

entonces todo deja de ser todo:

mirar el cielo en las distintas épocas del día,

contemplar cada nube como una obra de arte,

el color del cielo, ese celeste penetrante,

ese azul lleno de magia

(la magia es la voluntad),

ese violeta tormentoso,

reflejo pacífico de nuestra pasión.

Después de haber visto las flores más azules,

uno se pregunta por qué es inevitable la belleza.

Todas las injusticias del mundo florecen en su primavera.

Sin la belleza natural del mundo no podríamos luchar contra nada.

El mejor momento para la rebelión, me digo,

es el otoño.



También te puede interesar:

El cuento de humor negro que describe cómo es quedarte atrapado en un país extranjero

Un cuento para no olvidar las grandes lecciones de amor que aprendí en Nueva York

Poemas que escribí porque no me gusta cuando callas ni cuando estás como ausente

REFERENCIAS:
Cultura Colectiva

Cultura Colectiva


  COMENTARIOS