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4 poemas inspiradores para despedir a un abuelo

Letras 4 poemas inspiradores para despedir a un abuelo

Te ofrecemos cuatro hermosos poemas para despedir a un abuelo o para recordarlo de manera cariñosa.

A diario vivimos despedidas: decimos adiós a nuestros padres, hermanos, pareja o amigos con la seguridad de volverlos a ver dentro de pocas horas o días. Por desgracia, tarde o temprano llegará la despedida definitiva. Y una de las despedidas más dolorosas, naturales y recurrentes es la que ofrecemos a un abuelo, debido a la distancia biológica y de años que separa a una persona joven de otra perteneciente a la tercera edad. Te ofrecemos cuatro hermosos poemas para despedir a un abuelo y recordarlo de manera cariñosa, recordando las grandes enseñanzas que dejaron sembradas en el camino de la vida. 



Tercera Edad
Mario Benedetti


Cuando después de muchas penas
conseguiste ser joven / los inclementes años
se instalan soberanos en tu espalda
cuando sabés por fin lo que deseabas
sos un experto acerca de tu infancia
y ya no adoleces de adolescencia
llega la taquicardia y como un gong
te sume en las arenas movedizas
la edad viene a la cama y nos desvela
un aire joven limpia los pulmones
pero la tos espanta las nostalgias
y nos dormimos pobres / desdichados
otras noches soñamos con ser otros
para tomar aliento simplemente
nos claveteamos en el aire
nos malvoneamos en el sol
besamos con los labios que tuvimos
y de pronto prontísimo
la vida usual con su galimatías
nos da las bofetadas de rigor
y sin embargo viejos
lo que se dice viejos
eso es sólo un rumor de los muchachos
por ahora la clave es seguir siendo jóvenes
hasta morir de viejos.


poemas sobre la tercera edad


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Oda a la Edad

Pablo Neruda


Yo no creo en la edad.

Todos los viejos
llevan
en los ojos
un niño,
y los niños
a veces
nos observan
como ancianos profundos.

¿Mediremos
la vida
por metros o kilómetros
o meses?
¿Tanto desde que naces?
¿Cuánto
debes andar
hasta que
como todos
en vez de caminarla por encima
descansemos, debajo de la tierra?

Al hombre, a la mujer
que consumaron
acciones, bondad, fuerza,
cólera, amor, ternura,
a los que verdaderamente
vivos
florecieron
y en su naturaleza maduraron,
no acerquemos nosotros
la medida
del tiempo
que tal vez
es otra cosa, un manto
mineral, un ave
planetaria, una flor,
otra cosa tal vez,
pero no una medida.

Tiempo, metal
o pájaro, flor
de largo pecíolo,
extiéndete
a lo largo
de los hombres,
florécelos
y lávalos
con
agua
abierta
o con sol escondido.
Te proclamo
camino
y no mortaja,
escala
pura
con peldaños
de aire,
traje sinceramente
renovado
por longitudinales
primaveras.

Ahora,
tiempo, te enrollo,
te deposito en mi
caja silvestre
y me voy a pescar
con tu hilo largo
¡los peces de la aurora!


poemas para despedir a un abuelo


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Desafío a la vejez

Gioconda Belli


Cuando yo llegue a vieja
-si es que llego-
y me mire al espejo
y me cuente las arrugas
como una delicada orografía
de distendida piel.
Cuando pueda contar las marcas
que han dejado las lágrimas
y las preocupaciones,
y ya mi cuerpo responda despacio
a mis deseos,
cuando vea mi vida envuelta
en venas azules,
en profundas ojeras,
y suelte blanca mi cabellera
para dormirme temprano
-como corresponde-
cuando vengan mis nietos
a sentarse sobre mis rodillas
enmohecidas por el paso de muchos inviernos,
sé que todavía mi corazón
estará -rebelde- tictaqueando
y las dudas y los anchos horizontes
también saludarán
mis mañanas.


poemas para decir adios a una persona anciana


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Lo fatal 

Rubén Darío


Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...


poemas para una persona de la tercera edad


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Poema que escribí para recordar mi juventud cuando envejezca


La muerte en la poesía



Referencias: