Poemas para despedir a tu padre si ya murió
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Poemas para despedir a tu padre si ya murió

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Por: Anylu Ayala

29 de noviembre, 2018

Letras Poemas para despedir a tu padre si ya murió
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Por: Anylu Ayala

29 de noviembre, 2018

Despedir a un padre fallecido es un trance difícil en la vida y estos poemas te ayudarán a dar ese paso

La muerte de un padre es un hecho que marca la vida de toda persona sin importar el tipo de relación que hayan tenido. Es perder de forma física una parte de ti y sólo seguirá vivo a través de tu recuerdo. Y ante el dolor, la poesía siempre será un remanso de calma que nos hará evocar esa figura de nuestra vida. Estos poemas te ayudarán a despedir a un padre fallecido. 

Poemas que te ayudarán a superar la muerte de alguien querido

NO LLORES EN MI TUMBA

Mary Elizabeth Frye

No te detengas ante mi tumba y llores
No estoy aquí, no estoy durmiendo
Soy miles de vientos que fluyen en el horizonte
Soy los diamantinos copos de nieve de gran esplendor
En los verdes campos, yo soy la luz del sol
Y en otoño, la delicada y suave lluvia soy yo
Cuando despiertes en el silencio matutino
Soy el trino de las aves que cantan a tu alrededor
Soy las tenues estrellas que brillan al anochecer
No te detengas ante mi tumba a llorar
No estoy ahí, No estoy muerto.

Poemas de amistad que debes dedicar una vez en la vida

Poemas para despedir a tu padre si ya murió 1

ADIÓS AL PADRE
Martiniano González Varelas


Hoy mi padre del mundo se ha marchado;
de improviso el deceso le llegó;
con mutismo, de aquí se despidió
esa noche de impacto inesperado.

Del Trono del Señor sí fue un llamado
que en vuelo angelical se lo llevó;
a su diestra, el Señor lo convidó,
de su gloria, a vivir iluminado.

Tus dolientes de aquí te despidieron,
y un dolor, por tu ausencia, lo sintieron
al dejar con tu adiós un desconsuelo...

¡Que seas muy feliz en tu morada!.
¡Que está tu alma en gozo, acompañada,
con Cristo Redentor, allá en el cielo!.

Poemas para despedir a tu padre si ya murió 2

EL DÍA MÁS FELIZ
Edgar Allan Poe


El día más feliz, la hora más feliz
Mi marchito y yerto corazón conoció;
El más noble anhelo de gloria y de virtud
Siento que ya desapareció.

¿De virtud, dije? ¡Sí, así es!
Pero, ay, se ha desvanecido para siempre.
El sueño de mi juventud
Más dejadlo ya desvanecerse.

Y tú, orgullo, ¿qué me importas ahora?
Aunque pudiera heredar otro rostro,
El veneno que has vertido en mí¡
Permanecerá siempre en mi espíritu!

El día más feliz la hora más feliz
Verán mis ojos -sí, los han visto-;
La más resplandeciente mirada de gloria y de virtud
Siento que ha sido.

Pero existió aquel anhelo de gloria y de virtud,
Ahora inmolado con dolor:
Incluso entonces sentí que la hora más dulce
No volvería de nuevo,

Pues sobre sus alas se cernía una densa oscuridad,
Y mientras se agitaba se derrumbó un ser
Tan poderoso como para destruir
A un alma que conocía tan bien.

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Poemas para despedir a tu padre si ya murió 3

EL DESPERTAR
Alejandra Pizarnik


a León Ostrov
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios

Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo

Ya no baila la luz en mi sonrisa
ni las estaciones queman palomas en mis ideas
Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a vivir a los muertos

Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay mounstros
que beben de mi sangre

Es el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada.

Señor
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada

Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue

¿Còmo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco me esperaría
con las luces encendidas?

¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?

El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde

Señor
Arroja los féretros de mi sangre

Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón

Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y ha devorado mis esperanzas

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo.

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Poemas para despedir a tu padre si ya murió 4

MI PADRE
Sara Martínez Castro


Mi padre era un señor muy bien plantado,
árbol con las raíces como espuelas,
que cargó con su infancia sin escuelas
con la firme actitud de un buen soldado.
Era su voluntad como el arado
al dividir los sueños en parcelas;
sus manos eran rudos centinelas
que guardaban la paz del hombre honrado.
La muerte – trama absurda de la vida –
se ha llevado mi padre a su guarida
y quisiera retarla frente a frente.
La herida duele menos que el vacío,
esta ausencia es un lento escalofrío
por donde va mi pena torpemente.
Por donde va mi pena torpemente
sin que pueda medir la luz más cierta,
ni la palabra clave que despierta
en la verdad de Dios hecha simiente.
Sin que nada se salve del presente,
ni se pueda cruzar la única puerta …
Sin que se pueda hacer alguna oferta
que tuviera un destino permanente.
Si llegara de pronto algún remedio,
Si pudiera escaparme del asedio
y volver al comienzo de la prisa …
En nombre de un señor muy bien plantado
hoy quisiera dejarlo todo a un lado
y hasta llevar por fuera una sonrisa.

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Poemas para despedir a tu padre si ya murió 5

MEMORIA DE MI PADRE
Antonio Nella Castro


Montaba a la mañana el sillonero
con el último mate en los pellones
y salía, ganándole a los peones,
puro brillo de plata en el apero.

Y cuando el sol caía en el potrero,
entre mulas, arneses y jergones,
regresaba cortando callejones
con todo el horizonte en el sombrero.

Hoy que habito en un ser deshabitado
y al que miro vaciado como un higo,
borró los pasos por donde has andado.

Y te salgo a buscar, padre y amigo,
pues sé que estás aquí y te has quedado
para irte sólo si te vas conmigo.

Poemas para despedir a tu padre si ya murió 6

RECUÉRDAME

David Harkins


Puedes llorar porque se ha ido, o puedes

sonreír porque ha vivido.


Puedes cerrar los ojos

y rezar para que vuelva o puedes abrirlos y ver todo lo que ha

dejado;

tu corazón puede estar vacío

porque no lo puedes ver,

o puede estar lleno del amor

que compartisteis.


Puedes llorar, cerrar tu mente, sentir el

vacío y dar la espalda,

o puedes hacer lo que a ella le gustaría:

sonreír, abrir los ojos, amar y seguir.


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Referencias: