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Poemas que nos muestran que hay heridas que nos marcan de por vida

Letras Poemas que nos muestran que hay heridas que nos marcan de por vida



Cuando llegas a lo más profundo del vacío existencial, el destino se pone de pie frente a ti y lo único que te queda es afrontarlo. 

En estos poemas podemos darnos cuenta que, hay veces que nos es necesario tocar fondo para retomar el camino correcto, aunque sea una gran batalla y terminemos con heridas que nos marcan de por vida.

poemas-desesperacion


Olvido 

El despertar de la flor,

sin compañía alguna.

Sola esperando la caída del último pétalo.

Lluvia color rojo carmín.

El cielo cae.

Los seres vivos mueren, otros huyen,

la pequeña sin luchar se queda.

Monótona la agonía,

censurada su estadía.

Danzando con el ritmo del tambor junto a su destino.

Días, noches.

Gusanos salen a festejar.

¡Festín putrefacto!

¡Por fin cae con delicadeza!

Dulce florecilla,

Se va bailando sola.

En un mar de lágrimas ajenas,

danza hacia la eternidad.



tocar-fondo-poemas


Señor de las tinieblas 


¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?

Otra vez lidiando con la misma

pinche rutina de mierda.

Quisiera poner fin a toda esta torpeza.

Puta confianza,

me adentro otra vez a este laberinto,

¿Y la salida?

-No existe.

A quien le importa la estúpida salida,

si:

“Confiamos en que tarde o temprano alguien vendrá a sacarnos del estiércol”.

No se puede continuar  así,

¿Qué hacer, si ya no hay salida alguna?

Si…

Irme con mis torpes instintos al pabellón de los mediocres.

fondo-poema

Un buen tiempo,

de nuevo a la puta rutina repetitiva.

Mictlantecutli  llévame a tu reino,

que ya no aguanto este sol;

el sol de Tonatiuh.

No dejes que los lobos y los zopilotes

terminen con mi cuerpo.

¡Rápido!,

que los gusanos comienzan a triturar mi cerebro,

así ya no podré pensar más.

Mi corazón se pudre,

dejando un nido para que las moscas habiten,

así ya no podré sentir más amor.

En lo que llegas comeré…

Un gran tazón de clavos,

que poco a poco perforan mi estómago,

para acompañarlos un inmenso vaso de acido sulfúrico…

Que carcome mis riñones,

para finalizar un buen tabaco…

Que mis pulmones se quieren hacer humo.

Ven a mí,

Mictlantecutli, señor de las tinieblas.

poemas-fondo

**
Me fumo una caja de cigarros para no cortarme la yugular.


Referencias: