Un cuento sobre lo que ocurre cuando los celos cubren todo de sangre
Letras

Un cuento sobre lo que ocurre cuando los celos cubren todo de sangre

Avatar of Valmori Tinieblas

Por: Valmori Tinieblas

17 de octubre, 2018

Letras Un cuento sobre lo que ocurre cuando los celos cubren todo de sangre
Avatar of Valmori Tinieblas

Por: Valmori Tinieblas

17 de octubre, 2018


A continuación, te compartimos "Pólvora", cuento de terror sobre los celos y el amor, porque a veces las pasiones pohibidas lo llenan todo de sangre.


Un cuento sobre lo que ocurre cuando los celos cubren todo de sangre 1


PÓLVORA


Vi tus ojos de furia envueltos en orgullo. Recuerdo el color de mi sangre, ese olor metálico y luego nada.


Acapulcazo, fieles a nuestro descaro organizamos el fin de semana largo con todo y parejas.


Compartimos uno de esos bungalows lujosos con piscina integrada; apenas se despistaban, nos metíamos mano. Me atrajo tu afición por los campos de tiro, la adrenalina que dijiste sentir siempre en la sala operatoria y esa mirada seductora que me llevaba esos días a situaciones de emoción.


Esperábamos a que ellos, cansados y borrachos, se quedaran dormidos. Entonces ponías la playlist de reggaetón de tu “amorcito”. Apenas escuchabas ese ritmo, te provocaba movimientos suaves y peligrosos. Nos entregábamos con ardor. Tenía que taparte la boca para que no gritaras, me asustaba un poco (o no) que tus gemidos fueran a despertarlos. Ya ahí, en ese delicioso momento, tu voz me acariciaba “muérdeme y dime que eres sólo mío”.


Salía el sol y éramos los mismos: gente "de bien", tú lo llenabas de mimos y yo la abrazaba como si fuera lo único en el mundo. Pero nuestros ojos se encontraban y con la complicidad que nos caracterizaba, no podíamos dejar de sonreír para nuestros adentros.


Tercera noche, una pequeña tormenta asediaba nuestras vacaciones, las palmeras se agitaban y sin nada más que hacer, todos jugábamos cartas. Entonces la miré a los ojos y le dije “te amo”. Dejaste caer tu vaso con ron. Ella me besaba, un relámpago, dos truenos, un ardor en mi costado izquierdo y en mi hombro derecho.


Abrí los ojos y ahí estabas. Desnuda, con guantes, gorro y tapabocas. Veía tus largas pestañas y sentía la aguja sin anestesia zigzagueando mi piel. Me miraste y sin dejar de cerrar mis heridas me dijiste: “no te podía matar, pero necesitaba que supieras cuánto te quiero”.


**


Si quieres leer más sobre la vida y los miedos que la inundan, te invitamos a leer estos 5 cuentos para reflexionar sobre el amor, la vida y la muerte. Además, aquí puedes leer algunos cuentos breves de amor que te abrazarán el alma.



Referencias: