Periodismo gonzo, el estilo de escritura que nació entre el exceso, las drogas y el alcohol

Drogas, alcohol y demencia, estas fueron las directrices de Hunter S. Thompson, el autor que fundaría el periodismo gonzo.



"Lejos de mí la idea de recomendar al lector drogas, alcohol, violencia y demencia. Pero debo de confesar que, sin todo esto, yo no sería nada".

Hunter S. Thompson


Thompson fue inmortalizado en la cinta de Terry Gilliam, Fear and Loathing in Las Vegas (1998), en un momento en el que un escritor “underground” pasó a ser un hito de la cultura popular por la imagen de Johnny Depp, caricaturizándolo con aquel vestuario del sombrero, gafas y una playera hawaiana. La sorpresa es que a pesar de la fantasía del cine de Gilliam y la estrafalaria personalidad de Johnny Depp, la imagen de Hunter S. Thompson parece no ser una caricatura en lo absoluto.



 



En 1966, con la publicación de A sangre fría de Truman Capote se recoge la herencia de una escritura muy empírica que había dejado con la piel desnuda a varios escritores, desde la trilogía de los trópicos de Henry Miller con sus experiencias como un vagabundo, hasta el ganador del Nobel de Literatura, Ernest Hemingway.  Esta sería una de las estrategias para fundar el nombre que le precede a su reputación: el periodismo gonzo.


El primer libro que publica Thompson en este estilo de periodismo empírico es sobre la pandilla de motociclistas Hell’s Angels, donde narra su aventura como un “infiltrado” del grupo. En varias entrevistas cuenta que no le fue muy difícil —pues estaba aún más loco que los miembros oficiales—, y gustaba mucho de salir a pasear en motocicleta mientras se embriaga conduciéndola. Después de esta publicación vendrían sus aventuras gonzo con el hálito de la novela, historias que siempre cuentan conflicto, demencia, drogas, mucho alcohol y una atmósfera suicida.





Sus historias noveladas nos cuentan que tiene que cubrir algún reportaje y desde el avión o el coche se encuentra drogado. Miedo y asco en Las Vegas, un viaje salvaje al corazón del sueño americano comienza —al igual que la película— diciendo: "estábamos en algún lugar muy cerca del desierto cuando empezaron a hacer efecto las drogas". De la misma manera, La gran caza del tiburón o La maldición de Lono comienzan con el escritor drogado en un lugar público. Este es el primer acto de una novela en la que después —mucho después y casi desapercibido— se encuentra el periodismo. Habrá que agradecer una figura tan ácida con una ironía controversial en la historia de las letras, a pesar de lo burdo que puedan ser las drogas y el alcoholismo en la literatura —principalmente estadounidense—, el escritor gonzo siempre mantuvo una ávida crítica disfrazada de indiferencia y nihilismo.





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Como muchos escritores traumatizados por su búsqueda de la mítica autenticidad, para Thompson el periodismo se asemeja a la figura bukowskiana del alcohólico empedernido que grita con orgullo el fétido carácter de su personalidad aberrante. La búsqueda fue abandonada con el alcohol y las drogas y se adelantaron a proclamar su entera personalidad.




Referencias: