¿Qué le pasó a "El Caballito"?

¿Qué le pasó a "El Caballito"?

Por: Adrián Chávez -

Estatua ecuestre de Carlos IV, El Caballito, DF
―¿Usted sabe qué le pasó al “Caballito”? 

La recepcionista del Museo Nacional de Arte mira mi libreta con sospecha. Luego dirige otra mirada al exterior del museo, donde se encuentra ―protegida por un andamio y una lona azul― la escultura ecuestre de Carlos IV de España, que aún sonríe: no se ha enterado de que le echaron ácido nítrico en la cara. 

ácido nitrico en el cabalito

―No, yo no sé nada ―me contesta la mujer.

―¿Sabe con quién puedo hablar al respecto?

―Nosotros no tenemos nada que ver.

“El Caballito” fue concebida por el escultor y arquitecto Manuel Tolsá en 1803. Estuvo en lo que hoy es el Zócalo, hasta que alguien se preguntó por qué teníamos la estatua de un monarca español en la Plaza de la Constitución; fue trasladada entonces a Reforma y Bucarelli, y posteriormente a la Plaza Tolsá, en la calle de Tacuba, donde permanece hasta hoy, inmóvil a falta de otra opción. 

estatua del caballito

¿Que le dieron en la madre al “Caballito”, veá? Quesque lo iban a arreglar y lo pintarrajearon todo oído al pasar. 

César es músico callejero; cuando me acerco está tocando un vals venezolano en su guitarra electroacústica, como acostumbra hacerlo desde hace seis meses, a un lado del Palacio de Minería, justo frente al MUNAL y, por supuesto, de “El Caballito”. Lo estaban restaurando, me dice. Cuenta que a principios de mes comenzaron a levantar el andamiaje, lo que ha llevado a mucha gente a creer que los daños fueron causados durante las manifestaciones del 2 de octubre. 

―Yo creo que sí lo vandalearon ―asegura, aunque no especifica quiénes.

El Caballito Tolsá

El secretario del Instituto Nacional de Antropología e Historia, por su parte, denunció la “limpieza” emprendida por un grupo de trabajadores del Fideicomiso del Centro Histórico del Gobierno del Distrito Federal, quizás inspirados por el reciente éxito de la restauración del “Ecce Homo” de Borja, España, obra cumbre del restauracionismo vandálico. Química básica o algo así: el ácido que utilizaron desprendió la pátina que protegía la escultura y le dejó unos vivos en azul y bronce muy bonitos pero bastante inapropiados. Aproximadamente el cincuenta por ciento de la obra tiene daños irreparables, según las autoridades competentes, si bien esta vez su competencia tuvo mal timing

―Yo a la autoridad nunca la vi ―dice César―. Nomás llegaron un día los albañiles a trabajar.

Fiscalía de: Asuntos especiales; Averiguación previa: FAE/A/T2/280/13-10; Delito: Denuncia de hechos ―Sello del GDF.

“El Caballito”, bicentenario, que Lucas Alamán salvó de la destrucción independentista y cuya belleza Alexander Von Humboldt equiparó a la estatua de Marco Aurelio en Roma, mira hoy a través de la lona azul que lo protege a quienes cruzan por la calle de Tacuba, indiferentes a su desgracia.

daños a El Caballito
esculturas Manuel Tolsá

Los acordes de una guitarra consuelan al rey, moderno Pin Pon, a quien le lavaron la carita con ácido nítrico en vez de agua y jabón.

restauración de El Caballito

Referencias: