Letras

Que me mate de una buena vez tu maldita indiferencia

Letras Que me mate de una buena vez tu maldita indiferencia



Cuando esa persona se va, hay un ardor que recorre todo nuestro cuerpo y quema todo a su paso, así es como se experimenta la pérdida...






Yo sólo pido una cosa: NO SENTIR, arrancarme el corazón si fuera necesario. 

¿Quién en el mundo tendría la dicha de manejar el poder de borrar la mente para eliminar por completo lo que pensamos de aquello que nos pertenece y que no nos pertenecerá jamás...?

Porque soy una de tantas que sufre y contiene el llanto minuto a minuto, y acepta la realidad de la manera más madura que puede. Se esfuerza por no engañarse más, casi de modo inútil, con una vil fantasía construida de mil y un modos dentro de su cabeza y que nunca podrá ser. 

Maldito seas que ni por descuido te asomas a saludar este corazón, y esta mente que se desvive dibujando historias con tu recuerdo. Que me mate de una buena vez tu maldita indiferencia, porque yo no puedo hacerlo...


poemas desamor


Y enséñame, por favor,

tan sólo enséñame un poco a no sentir nada hacia ti, como tú claramente lo haces sin ninguna complicación.

Me dueles en los ojos, en el pecho, en el alma pero tú ni al caso. Ayúdame si quiera a borrar cada uno de los toques que le cediste a cada centímetro de mi piel.

Maldito ingrato,

casi empiezo ya a delirar en las calles, sintiendo que cada hombre que pasa a mi lado huele a ti. Y ahora hasta he empezado a dedicar noches a escribirte líneas que, tal vez, tú nunca leerás, que yo jamás te enviaré, pero que tengo el valor de poder escribir porque es el único modo humanamente sano que encuentro de quitarme tu recuerdo. Porque si no, ¿dime cómo?


poemas de desamor


Ya me permití emborracharme con tu persona, en una cama y en una alcoba que no fueron mías, y me enveneno la consciencia al recordar cada segundo, minuto y hora enlazada a tu cuerpo.  Momentos que me permití vivir y con los que me embriagué hasta que mi alma quedó satisfecha... o, al menos, eso le hice creer a ella.

Pero la mente es poderosa, y vuelve a mí, como dolorosa resaca, la cruda realidad. Los términos están fijados y deben respetarse. Me maldigo por querer jugar a ser el cazador del cuento y caigo como la inocente presa envuelta en sentimientos a los que siempre huí.

Duele y en serio quisiera que no fuera tan cruel el golpe de tu indiferencia conmigo...


poemas-desamor


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Sabemos que una pérdida siempre nos deja un poco confundidos, sin saber qué es lo que sigue, si es que nos levantaremos de esa caída, por eso te compartimos la lista de películas para reconfortar un corazón roto y puedes ver en Netflix

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Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Steven Gindler.




Referencias: