¿Realismo o pesimismo?
Letras

¿Realismo o pesimismo?

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Por: Eduardo Beruben

23 de abril, 2016

Letras ¿Realismo o pesimismo?
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Por: Eduardo Beruben

23 de abril, 2016




Piramo y Tisbe

"El mayor delito del hombre es haber nacido", con estos versos de Pedro Calderón de la Barca, Ramón Xirau, filósofo mexicano de origen español y catedrático de la UNAM, introduce en su libro "Introducción a la historia de la filosofía" al filósofo pesimista por excelencia, Arthur Schopenhauer. La frase es evidentemente pesimista, negativa, con una visión muy negra del mundo al igual que la filosofía de Schopenhauer que será explicada de manera breve por Xirau. Aunque en términos académicos la filosofía pesimista ha sido reducida a sencillamente explicar a Schopenhauer, existen otros filósofos que, aunque en menor medida que el alemán también se pueden englobar en esta: Martin Heidegger, Jean-Paul Sartre y el heredero de Arthur, Emil Cioran. También ha habido muchos escritores que se consideran pesimistas como lo son el poeta italiano Giacomo Leopardi  y el escritor inglés Thomas Hardy. A estos dos se les atribuye utilizar el pesimismo como base de sus poemas y novelas. 

Pero no son los únicos, quizás la historia los acredite como seguidores de esta filosofía porque son quienes la aplican en su máximo esplendor pero no son los únicos, están lejos de serlo. Las novelas rusas de Dostoievksy siempre utilizan el dolor y las pasiones más bajas para narrar sus épicas historias, las obras dramáticas de Shakespeare suelen meternos en un mundo donde los humanos son corrompibles y se inclinan al mal, las novelas de Albert Camus nos muestran un mundo en el que no se cree en nada, en el que los personajes viven sin ningún motivo y son rencorosos (excluyo de esta clasificación a La Peste), las narraciones de Borges, por lo general, son complejas historias en las que se narra, con un lenguaje complicado, historias de persecusión, de venganza, de la necesidad de creer en algo aunque no se logre (aunque también reconozco que varias historias del argentino tienen un mensaje positivo o un final feliz), y Thomas Mann que nos adentra en un mundo lleno de conflictos, con narraciones muy melancólicas. Estos son solo algunos  ejemplos en el ramo de la literatura pero no quedan ahí. Es más complicado explorar este hecho en el arte de la música (en este caso, la música clásica), ya que en muchas ocasiones carece de letra y no tiene un mensaje tan claro como la literatura pero creo que es imposible escuchar la música de grandes compositores como Beethoven (que mezcla momentos de gran felicidad con momentos de la música más melancólica que existe), Mahler, R. Strauss, Tchaikovsky, Schubert, Rachmaninoff, Prokofiev y Stravinsky y pensar que estos compositores no querían transmitir un mensaje positivo a través de su música. De ellos quiero desprender al más "pesimista", si es que el término aplica, el soviético Dmitri Shostakovich cuya música es obscura, densa y melancólica y de él se sabe, la escribía como protesta al régimen de Stalin que asesino a varios de sus amigos por ser conspiradores y que vivió una vida extremadamente sufrida. De la música de otros genios como Wagner y Verdi, es más sencillo ver en su obra su sufrimiento, son tragedias dignas de Shakespeare. Y entramos en otro ramo artístico que desprende varios genios pesimistas, el cine. Las películas de grandes genios como Ingmar Bergman, Andrei Tarkovsky, Stanley Kubrick, Orson Welles, Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, Béla Tarr, Akira Kurosawa y Michelangelo Antonioni, entre otros (entre muchos otros) nos muestran, en su mayor parte, un mundo en el que los personajes (tanto héroes como villanos, no disfrazados con espadas láser ni con magia clara o negra) se adentran en un mundo donde el sufrimiento es parte cotidiana de la vida, donde no existen principios éticos claros, donde cada día es una batalla constante para permanecer cuerdo y en el que, las circunstancias, casi siempre, se tornan en contra de los personajes.

De aquí surge una obligada cuestión, ¿el arte imita la vida o viceversa? Lo primero, los artistas como personas normal viven al día y de ahí toman la inspiración para crear sus obras, muchas veces inspiradas en otras obras ya existantes, otras en sus propias vivencias, en ocasiones, en algún pequeño texto que leyeron pero de ahí surge el arte. Y aquí plantemos la otra cuestión, ¿los pesimistas son realistas? Probablemente lo sean, de los ejemplos anteriores, por más diferentes que sean entre ellos se concluye algo: los artistas más grandes de todos los tiempos, en su mayoría, son pesimistas o realistas. La capacidad de observación es el arma primordial del artista, pero a diferencia de otras profesiones que la requieren, los artistas lo son de la realidad general, la que no nos muestra números o es comprobable (a diferencia del científico), la que nos muestra el comportamiento humano. 

El pesimismo es una doctrina filosófica que ha sido muy poco explorada propiamente por los filósofos o la academia filosófica pero que los artistas se han encargado de expandir mediante sus obras. Ser pesimista o realista consiste en observar la vida sin maquillajes, en ver el mundo que se nos presenta tal como es para nosotros, en ver la propia insatisfacción de nuestra vidas, en ver la desilusión del día a día. Hay que ser sinceros y aclarar, no toda la vida es mala o negra pero las experiencias que nos marca, que forjan  nuestro carácter, que nos definen entre lo que somos y lo que no somos, lo son. 

Escribe Savater que el "triunfo" de Schopenhauer ante los otros filósofos de su época (principalmente Hegel) consiste en que a Hegel solo lo leen los académicos de la filosofía mientras que a Schopenhauer lo leen por igual filósofos, escritores, músicos, cineastas, pintores, etc. Así es de que deberíamos dejar de ver el pesimismo como esa doctrina filosófica incómoda, que solo se centra en el mal del mundo y de los hombres. No lo es. El ser pesimista sí es ser realista. El hecho de ver las cosas malas, negras, negativas no es algo que nos debería avergonzar, el hombre y la vida misma se ha encargado de hacernos así. No se nace pensando en el mal, se nos "transforma"a pensar de esa manera, por así decirlo. Al fin y al cabo, ser pesimista no consiste más que en ver la realidad, en ser realista. 

Referencias: