Poemas de Cristina Peri Rossi para las mujeres que apuestan por el amor antipatriarcal

Miércoles, 25 de octubre de 2017 18:01

|Esther Pineda G
poemas de cristina peri


Desde muy temprana edad la madre de la poeta uruguaya Cristina Peri Rossi apoyó su interés y talento por la escritura; por ello, en homenaje y en reconocimiento de su influencia, la escritora ha incorporado siempre el apellido materno en sus publicaciones. Es licenciada en literatura comparada e inició su carrera literaria en 1963 con la publicación de su primer libro de cuentos titulado Viviendo; en 1969 publicó Los museos abandonados y, más tarde en ese mismo año, su primera novela El libro de mis primos. Pero la dictadura militar instalada en Uruguay desde 1973 hasta 1985 intentó acabar con su incipiente trayectoria, se prohibió su obra, así como la mención de su nombre en los medios de comunicación; esta persecución la llevaría a abandonar su país natal sin boleto de regreso.

 

Mi primer viaje

fue el del exilio

(…)

Nadie te despidió en el puerto de partida

nadie te esperaba en el puerto de llegada

(…)

tengo el trauma del viajero

si me quedo en la ciudad me angustio

si me voy

tengo miedo de no poder volver

(…)

Partir

es siempre partirse en dos.

 

Se exilió en España, pero la dictadura franquista colaboró con la dictadura uruguaya persiguiendo de nuevo a los exiliados, por lo cual en 1974 con la ayuda de su amigo Julio Cortázar huyó a París. Luego de un tiempo regresó de forma definitiva a España, y obtuvo la nacionalidad en 1975. Cuando se desplomó la dictadura en Uruguay se vio tentada a volver; sin embargo, en una entrevista realizada en 2005 afirmó: “no se puede volver porque es un tiempo que ya no existe”. La implacable dureza del exilio la dejaría con esa sensación de ser ajena, y la llevaría irremediablemente a refugiarse en la escritura:

 

poemas de cristina peri 1


Mi casa es la escritura

casa de cien puertas y ventanas

que cierran y abren alternadamente

Cuando pierdo una llave

encuentro otra

cuando se cierra una ventana

violo una puerta.

 

Cristina Peri Rossi es una escritora fecunda, cuya producción parece inagotable; aunque se ha enfrentado a la pobreza y las dificultades de una actividad mal remunerada y solitaria, en distintas oportunidades ha mencionado: “mi pasión por la vida y la escritura fue más intensa todavía”, “nunca he podido imaginarme de otra manera más que como escritora”. Se ha hecho participe de distintos géneros y estilos literarios como el cuento, la novela y la poesía; al mismo tiempo que se ha desempeñado como traductora editorial y articulista en medios de comunicación e información como El País y El Mundo.

 

Entre sus poemarios destacan: Evohé (1971) Descripción de un naufragio (1974), Diáspora (1976), Lingüística general (1979), Europa después de la lluvia (1986), Babel Bárbara (1991), Otra vez eros (1994), Aquella noche (1996), Inmovilidad de los barcos (1997), Poemas de amor y desamor (1998), Las musas inquietantes (1999), Diáspora Barcelona (2002), Estado de Exilio (2003), Estrategias del deseo (2004), Poesía reunida (2005), Mi casa es la escritura (2006), Habitación de hotel (2007), Runas del deseo (2008), Playstation (2009) y La noche y su artificio (2014). La mujer, el amor lésbico y el erotismo se han mantenido presente a lo largo de toda su producción literaria, tal como señala Clara Umpiérrez Nova en su ensayo Cristina Peri Rossi: mujer, lenguaje y poesía, para la autora “lo inefable del lenguaje se une a lo inefable de la mujer”. Te invitamos a conocer a esta gran escritora a través de la siguiente breve selección poética:

 

"Genealogía"


Dulces antepasadas mías

ahogadas en el mar

o suicidadas en jardines imaginarios

encerradas en castillos de muros lilas

y arrogantes

espléndidas en su desafío

a la biología elemental

que hace de una mujer una paridora

antes de ser en realidad una mujer

soberbias en su soledad

y en el pequeño escándalo de sus vidas

tienen lugar en el herbolario

junto a ejemplares raros

de diversa nervadura.


"Primera cita" (extracto)


tú o yo vestida de varón

y la otra de mujer

como consagra

el uso de la especie.


poemas de cristina peri 2

 

"4ª Estación: Ca foscari"


Te amo como mi semejante

mi igual mi parecida

de esclava a esclava

parejas en la subversión

al orden domesticado.

Te amo esta y otras noches

con las señas de identidad

cambiadas

como alegremente cambiamos nuestras ropas

y tu vestido es el mío

y mis sandalias son las tuyas

como mi seno

es tu seno

y tus antepasadas son las mías.

Hacemos el amor incestuosamente

escandalizando a los peces

y a los buenos ciudadanos de este

y de todos los partidos.

A la mañana, en el desayuno,

cuando las cosas lentamente vayan despertando

llamaré por mi nombre

y tú contestarás

alegre,

mi igual, mi hermana, mi semejante.

 

poemas de cristina peri 3

 

"Da aquí a la eternidad"


Descubrir a Dios entre las sábanas

—no en el templo fariseo

ni en la altiva mezquita—

sábanas blancas

sudario del amor que te cubría

manto sagrado

iniciar la bienaventurada ascensión

de tu piel a la eternidad

de tu vientre al círculo celestial

sentir a Dios en tus húmedas cavidades

en el grito vertiginoso

de la jauría de tus vísceras

saber

que Dios está escondido entre las sábanas

sudoroso

consagrando tu sangre menstrual

elevando el cáliz de tu vientre

descubrir de pronto que Dios

era una diosa,

última ascesis,

de aquí a la eternidad.

 

poemas de cristina peri 4


"Invitación"


Una mujer me baila en los oídos

palabras de la infancia

yo la escucho

mansamente la miro

la estoy mirando ceremoniosamente

y si ella dice humo

si dice pez que cogimos con la mano,

si ella dice mi padre y mi madre y mis hermanos

siento resbalar desde lo antiguo

una cosa indefinible

melaza de palabras

puesto que ella, hablando,

me ha conquistado

y me tiene así,

prendida de sus letras

de sus sílabas y consonantes

como si la hubiera penetrado.

Me tiene así prendida

murmurándome cosas antiguas

cosas que he olvidado

cosas que no existieron nunca

pero ahora, al pronunciarlas,

son un hecho,

y hablándome me lleva hasta la cama

adonde yo no quisiera ir

por la dulzura de la palabra ven.

 

poemas de cristina peri 5



"Palabra"


Leyendo el diccionario

he encontrado una palabra nueva:

con gusto, con sarcasmo la pronuncio;

la palpo, la apalabro, la manto, la calco, la pulso,

la digo, la encierro, la amo, la toco con la yema de los dedos,

le tomo el peso, la mojo, la entibio entre las manos,

la acaricio, le cuento cosas, la cerco, la acorralo,

le clavo un alfiler, la lleno de espuma,

después, como a una puta,

la echo de casa.

 

  poemas de cristina peri 6



"Así nace el fascismo"


En el campo de concentración

de la sala de música o ergástula

la fría, impasible Profesora de guitarra

(Ama rígida y altiva)

tensa en su falda el instrumento:

mesa los cabellos

alza la falda

dirige la quinta de su mano derecha

hacia el sexo insonoro y núbil

de la Alumna

abierta como la tapa de un piano.

Ejecuta la antigua partitura

sin pasión

sin piedad

con la fría precisión

de los roles patriarcales.

                Así sueñan los hombres a las mujeres.

                Así nace el fascismo.



"Mi sexo"


Mi sexo no es un buen consejero.

Mi sexo no es de fiar.

Mi sexo sabe de mil cosas que yo no sé

y tiene inclinaciones que me sorprenden,

niña impúber que ha menstruado antes de tiempo.

Mi sexo me conduce a donde no quiero ir

y habla un lenguaje mudo hecho de gestos y de impulsos

que claman en la soledad de la noche como niños huérfanos.

Si conversara más a menudo con mi sexo

posiblemente podríamos llegar a algún acuerdo:

o yo lo mato a él

o él me destruye a mí.

 

  poemas de cristina peri 7

 


"Vía Crucis"


Cuando entro

y estás poco iluminada

como una iglesia en penumbra

Me das un cirio para que lo encienda

en la nave central

Me pides limosna

Yo recuerdo las tareas de los santos

Te tiendo la mano

me mojo en la pila bautismal

tú me hablas de alegorías

del Vía Crucis

que he iniciado

—las piernas, primera estación—

me apenas con los brazos en cruz

al fin adentro

empieza la peregrinación

muy abajo estoy orando

nombro tus dolores

el dolor que tuviste al ser parida

el dolor de tus seis años

el dolor de tus diecisiete

el dolor de tu iniciación

muy por lo bajo te murmuro

entre las piernas

la más secreta de las oraciones

Tú me recompensas con una tibia lluvia de tus entrañas

y una vez que he terminado el rezo

cierras las piernas

bajas la cabeza

 

                        cuando entro en la iglesia

                             en el templo

                             en la custodia

                        y tú me bañas.

 

 

poemas de cristina peri 8



"A los poetas que alabaron su desnudez"


A los poetas que alabaron su desnudez

les diré:

mucho mejor que ella quitándose el vestido

es ella desfilando por las calles de Nueva York

—Park Avenue—

con un cartel que dice:

“Je suis lesbianne. I am beautiful”


poemas de cristina peri 9




**


Según Cristina Peri Rossi a las mujeres se las seduce con la palabra, por ello, te invitamos a leer y dedicar "Tu sexo me sabe a naranja": poemas para las mujeres que han decidido amar a otras mujeres



**


Las ilustraciones que acompañan el texto pertenecen a la artista francesa Juliette Gorges Coppens

REFERENCIAS:
Esther Pineda G

Esther Pineda G


Colaborador
  COMENTARIOS