Poemas de Silvia Cuevas Morales para cuando te sientes harta de las injusticias contra las mujeres

Jueves, 19 de octubre de 2017 19:29

|Esther Pineda G
poemas de silvia cuevas


La escritora chilena Silvia Cuevas Morales nació en el seno de una familia obrera en 1962. El golpe militar de Augusto Pinochet en 1975 obligó a su familia a emigrar hacia Australia, donde adoptó la ciudadanía en 1983; sin embargo, ver a su pueblo mancillado y el dolor de abandonar su hogar se convirtió en una huella imborrable en la escritora. El exilio determinó el curso de su vida, y esto quedó evidenciado en su poema "11 de septiembre de 1973".

 

Yo vi

Mi hogar desaparecer en cuatro maletas desvencijadas

mis amigas

                  mis libros

                                   mi infancia

todo se esfumaba mientras mi país se desangraba.

Yo vi

Aquella enorme nave que surcaría los cielos

los ojos llorosos

                          los pañuelos

y jamás volví a pisar lo que fue mi pueblo

Yo vi

Y aunque quedara ciega

nadie borrará jamás

el horror que ese día

hizo su nido en mi pecho.

 

En 1987 obtuvo con honores la licenciatura en Filología Hispana y en 1994 una Maestría en Estudios Europeos. Entre 1990 y 1995 se desempeñó como profesora de literatura y de lengua española en la Universidad de Monash y, posteriormente, en la Universidad de Victoria; pero algo que evidencia su obra es que siempre se ha sentido una extranjera:


Dislocada

desmembrada

desplazada

ida ida

¿olvidada?

Un pie aquí

                  un pie allá

Búsqueda eterna

de un lugar familiar.

 

poemas de silvia cuevas 1


En 1996 decide volver a emigrar, esta vez se establece en España donde reside actualmente; no obstante, durante los primeros años su experiencia se vio empañada por la burocracia y la xenofobia:

 

¿Cómo no ahogarme con la ira

y las lágrimas

ante este monstruo burocrático,

justicia injusta,

madre patria racista

que me niega la entrada?

 

Silvia se ha desempeñado como traductora literaria y periodista independiente, pero también ha intentado visibilizar la contribución de las mujeres en libros como el Diccionario universal bio-bibliográfico de autoras que escriben en castellano Siglo XX (2003) y el Diccionario de centenarias ilustres: 100 mujeres que cambiaron la historia (2011).

Entre sus poemarios destacan Purple Temptations (1994), Respiro de Arena (1996), South/Sur Poem(a)s (1997), Al filo de la memoria (1999), Canto a Némesis: poemas de una extranjera (2003), Rodaré maldiciendo: poemas y arte callejero (2008), Poliamora (2010), Desarraigo y otros poemas (2012), Pienso, luego estorbo... (2014); obras en las que se evidencia con mayor énfasis su preocupación por la experiencia de ser mujer en una sociedad machista, entre ellas su denuncia a la violencia de los hombres contra las mujeres en los espacios públicos, en el hogar, pero también aquella ejercida por las indolentes instituciones del Estado. Por ello, te invitamos a descubrir esta breve antología poética de una chilena exiliada:


Mujer mutilada


Nos cortaron la cabeza

por ser insumisas.

Las manos, ya que armas

no sabíamos manejar.

Nos extirparon el clítoris

para que no pudiéramos gozar.

La lengua

para no poder denunciar.

A algunas nos quemaron con ácido

por no querer ser propiedad.

Nos cosieron los labios

para que mantuviéramos la virginidad.

Nos dejaron rajarnos hasta el ano

en el famoso parto natural.

Y así nos han ido mutilando poco a poco

¿Y todavía hay algunos que osan decir

que existe la igualdad?

 

poemas de silvia cuevas 2

 

Razones para protestar (extracto)


Mientras eliminan centros de acogida

y cierran el Ministerio de Igualdad,

las mujeres siguen siendo asesinadas

por quienes supuestamente “las aman”

y las apalean en la privacidad de su hogar.

 

A veces sucede...


Que me canso,

me canso del hombre feo y gordo,

con un dedo en la nariz

que me mira insinuante

al creerse que lo miro por su belleza y

no porque sencillamente

tiene el dedo en la nariz.

Me harto de los viejos verdes

que acuden al Rastro, no para mirar el arte

sino para tocar traseros y frotarse contra el pecho

de jóvenes descuidadas.

Hay días que al ver un cura le daría un puntapié

o lo haría bailar salsa con la monja

para que ambos olvidaran el hábito

de ir por el mundo con mentiras.

Y días que le arrancaría los ojos

a aquellos policías que vigilan

pero que no cuidan,

aquéllos que escudriñan con la mirada

al árabe, al negro, al sudaca, al gitano...

Aquéllos prepotentes impotentes

que sueñan con el Viagra.

Pero también a veces sucede que me entristezco

al no ver a mi amigo “loco”, él del metro,

al ver al toxicómano, sentado en su lugar

con la jeringuilla en la mano, y los ojos idos.

Y miro a las ecuatorianas,

con sus niños a cuestas y sus hermosas trenzas

corriendo de los uniformados que intentan confiscar

su único modo de supervivencia.

Y a cada rato tropiezo con una mano extendida,

un cuerpo tirado en medio de la acera...

y me avergüenzo de ser persona

y a veces sucede que me canso

de tener que oír esa palabra

¡EXTRANJERA!

 

poemas de silvia cuevas 3

 

Mientras los pro-vida...


Mientras los pro-vida luchan por la vida

de los no nacidos,

los recién nacidos luchan por vivir

y no morir de hambre en este mundo mal parido.

 

¡Estoy harta!


Estoy harta de tus besos que no besan

harta de mendigar unas horas para salir sola,

cansada de mirar el techo y permanecer quieta

cuando buscas tu placer a toda costa.

Cansada de tus abrazos de propina

fatigada de dormir siempre alerta

aterrada con los portazos que me despiertan...

Abatida de ocultar mi mirada delatora

ofuscada de censurar las palabras.

que sueñan      con salir a gritos       de mi boca.

Avergonzada de esconderme de los míos

para que no vean las huellas que me dejas.

Hastiada de amoldarme a tus caprichos,

ahíta de tus falsas excusas

cuando recurres a la humillación

a la violencia.

Perturbada al sentirme tan indefensa

asfixiada estoy de tu prepotencia,

que a todas horas me anula

me controla           me desespera.

Pero a pesar del miedo

no has logrado arrebatar toda mi fuerza.

Introduzco mi vida en una maleta

y con mano firme, 

           abro la puerta.

 

  poemas de silvia cuevas 4

 

¿Qué será de mí cuando llegue a vieja?


¿Qué será de mí cuando llegue a vieja?

¿Llevaré el cabello plateado,

bailando en una blanca trenza?

¿O lo llevaré corto,

cubierto de una capa falsa

de algún color prestado?

¿Qué será de mi piel,

de mi rostro de líneas profundas?

¿Gritarán al mundo joven e irónico

mi larga historia?

¿Qué será de mis pasos -

Arrastraré los pies cansados,

o daré pasos cortitos e inciertos

como los primeros pasos de un infante?

¿Y mis pechos de mujer sana y fuerte -

se volverán tristes y flácidos?

¿Y mi vientre redondo y suave -

se convertirá en una almohada dura y áspera de años?

¿Se me olvidará el otoño, la poesía, las lenguas?

¿Empequeñeceré?

¿Llevaré una sonrisa perfecta?

¿Sufriré de varices, reumatismo, incontinencia?

¿Qué será de ti cuando envejezcas?

¿Llevarás aún tus gafas

o te abandonarás al placer incierto

de ver lejos lo que se encuentra cerca?

¿Te pondrás taciturna

o continuarás tu conversación

que tanto deleita?

¿Qué será de mí y de ti

cuando la vejez nos envuelva?

Sólo espero que tú estés a mi lado

para recordarme este poema

y decirme que aún me quieres

a pesar de las arrugas

y tantas historias diversas.

 

Otro macho


Asesina a su mujer

pero España va bien.

Les queman las casas a los emigrantes del Ejido

pero aquí reina la democracia de partido.

Una colombiana es violada con brutalidad

sí, en la madre patria, ¿dónde más?

Cientos de mujeres son prostituídas

pero en las carreteras no hay policías.

Los africanos perecen en pateras

y el gobierno alardea de perdonar la deuda externa.

Los españolitos se conmueven al ver la miseria en la tele

pero igual dan la espalda al que a emigrar se atreve.

 

poemas de silvia cuevas 5

  

Día Internacional de la Mujer


¿Cuántas mujeres se desangrarán hasta la muerte

en algún piso cochambroso

en manos de cualquier carnicero

en forzada clandestinidad?

¿Cuántas cuchillas infectadas

mutilarán la tierna piel de una niña

en algún pueblo abandonado

incluso en la gran ciudad?

¿Cuántos pechos flácidos y vacíos

enfrentarán el rostro de un niño hambriento

que gracias a la desidia del mundo

hoy de nuevo ayunará?

¿Cuántas niñas temerán

la llegada de la noche

con sus sombras aterradoras

que sus sueños perturbarán?

¿Cuántas adolescentes

ofrecerán esta noche

su guardado tesoro a algún príncipe

que las convencerá con falsas promesas

de amarlas hasta la eternidad?

¿Cuántos moratones se esconderán

bajo falsos pretextos

y excusas de caídas en la oscuridad?

¿Cuántos idiotas con un ramo de flores marchitas

en vano intentarán hacerse perdonar?

¿Cuántas más celebraciones

del Día internacional de la Mujer

hasta que realmente podamos celebrar

esa tan añorada igualdad?

 

poemas de silvia cuevas 6


Sin título


Un día te despiertas

—y con algo de cautela—

comienzas a quitarte

los insultos de encima,

como trozos de corteza.

Te vas quitando la ansiedad

como finas gasas de seda.

Te arrancas el menosprecio

que se fue incrustando en tus venas.

Te enfrentas al espejo

como si fuera la vez primera.

Vistes tu cuerpo con capas de ternura

y perdonas.

No queda tiempo

para arrojar piedras.

 

poemas de silvia cuevas 7


poemas de silvia cuevas 8


**


Si disfrutaste estos poemas, seguro te gustarán los poemas feministas para las mujeres que ya no tienen miedo y quieren cambiar el mundo



**

Las fotografías que acompañan el texto son de Liviliosa





REFERENCIAS:
Esther Pineda G

Esther Pineda G


Colaborador
  COMENTARIOS