Un cuento sobre la primera vez que posé desnuda

Martes, 2 de octubre de 2018 21:07

|Sara Ocanto
posar desnuda



A continuación, te compartimos el texto "Ser musa, arte, inspiración", un cuento sobre posar desnuda y liberarse de los estigmas que los demás nos imponen sobre el cuerpo y el espíritu.



posar desnuda 1



SER MUSA, ARTE, INSPIRACIÓN



El desnudo fue lo que me encarceló, y lo que me liberó. En aquel bosque posé desnuda junto al fotógrafo, una modelo y dos asistentes. Ella y yo caminábamos por aquel paisaje desnudas, bailábamos y yo me sentí libre. Me sentí como si me hubiese liberado de aquello que me atormentaba desde hace años, como si me hubiesen liberado de aquella cárcel. Liberé mi inseguridad y ese día me convertí en una mujer.


Tenía 19 años cuando posé desnuda por primera vez para un fotógrafo, y allí me di cuenta de que quería ser modelo para toda la vida. Desde pequeña había querido ser modelo, pero no me sentía atractiva, y me avergonzaba ser la más alta de la clase. Luego entendí que va mas allá de ser "bonita". Quería ser la musa, quería ser el arte, ser inspiración. Me siento arte al posar, me siento la musa del fotógrafo, del espectador, con todo lo que mi cuerpo puede crear. Soy arte.


Soy libre. Le dije a mi amigo: "sabes de aquella foto que se divulgó cuando estábamos en el colegio, bueno, desnudarme en aquel bosque en público me hizo sentir libre, me hizo demostrar que ya lo superé, que ya no tengo miedo y que ya no me afecta". Fue una polémica aquella foto que mostraba los senos, tanto que me obligaron a cambiarme de colegio. ¿Pero por qué debemos sentir miedo o avergonzarnos de nuestro cuerpo? ¿Acaso este es el precio que debo pagar por ser mujer?


Me mostré desnuda ante una clase de fotografía de erotismo, donde debíamos fotografiarnos tal como vinimos el mundo, mi cuerpo estaba en esa pantalla gigante. Hablábamos sobre fetiches y metafóricamente todos nos desnudamos. Y me volví a sentir libre. Los más conservadores me llamaron loca, puta y más, me juzgaron, y me humillaron. Pero la libertad no tiene precio.


Allí me di cuenta de que de esto se trata la vida, se trata de buscar siempre la libertad, de seguir tus sentimientos, seguir tu instinto y ser valiente. Quisiera que todos algún día nos desnudáramos, y no me refiero a quitarnos la ropa. Me refiero a mostrarnos tal cual somos, reales, mostrar nuestra verdadera esencia. Porque todos deberíamos ser libres, porque buscar la libertad es vivir y yo quiero vivir.


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Sara Ocanto

Sara Ocanto


Colaborador
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