Siempre tú pidiendo amor

Siempre tú pidiendo amor

Por: Rodrigo Cerbon -

mujer ángel
Siempre tuve la oportunidad de conocerte.
Nunca bajé al centro de la Tierra para mirar de frente a la muerte.
Siempre a tu lado y sin contacto.
Nunca tus plegarias me dañaron.
Nunca miré tu alma…

Siempre escuché la flora de tu esqueleto arqueado,
siempre pidiendo amor; a costa de la enana que te bañaba en el lago helado.

A veces escuchaba que tocabas la pared, cual código morse,
yo respondía el juego de vida sin saber lo que hacía, me daba cuenta que deseabas un abrazo y mirar de lleno al espacio…

Eras un fantasma alado de pelo blanco.
Eras el grito a media noche y las uñas de un pizarrón salado.
Eras tu era, tu tiempo, diminuto escarabajo dorado, ése que palpabas paso a paso para no caer en el charco.

Nunca te vi, ni traté de verte, sólo los maullidos de los gatos y un aroma herbolario me avisaron que la muerte te había encontrado.

Ayer no respondí a las paredes de tu cuarto.
Y hoy, el viento está enojado.

Referencias: