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¿Somos nuestra propia casa? La poesía de Pita Amor

Letras ¿Somos nuestra propia casa? La poesía de Pita Amor


La poesía de Pita Amor es una invitación a la búsqueda interna de las pasiones, al mapeo de una historia personal y al descubrimiento sexual de uno mismo. Puede parecer que su poesía genial está dirigida plenamente a la figura femenina en el mundo, pero en un sentido más profundo, cualquier humano que se jacte de justamente vivir como tal, podrá hallar las llaves para toda puerta que se interponga en el camino.

Pita Amor es un personaje histórico en la literatura mexicana que probablemente poco se ha valorado o rendido tributo; el amor con que siempre tuvo un instinto creador ante los días, es punto culmen para poder entender su obra que, a últimos años, pareciese haber rayado en la locura.

pita amor

La búsqueda de un yo real y un yo lírico se presentan a lo largo de toda su producción artística, salvo que esto se hace más evidente en su poema “Casa redonda”. Éste es un recuento de vida que transita sonoramente por sus atinos y desventajas en una mirada global de arrepentimiento; incluso es rastreable en su pensamiento expuesto, que la ambivalencia sentida por la autora al preocuparse o no por los demás es un tipo de vanidad/integridad puesta a prueba. Esta serie de datos transparentan una carga melancólica en su capacidad de discernimiento y actividad artística.

El presente poema es un intento por analizar a profundidad la propia persona de Guadalupe Amor, su propio ser, pero es el pretexto perfecto para que cualquiera, al decidir leerle, realice un recuento de sus sombras, de sus miedos, de su pureza y de su conciencia. La oportunidad en bandeja de plata para saber que todos somos nuestra propia casa.

I

Casa redonda tenía
de redonda soledad:
el aire que la invadía
era redonda armonía
de irrespirable ansiedad.

Las mañanas eran noches,
las noches desvanecidas,
las penas muy bien logradas,
las dichas muy mal vividas.

Y de ese ambiente redondo,
redondo por negativo,
mi corazón salió herido
y mi conciencia turbada.
Un recuerdo mantenido:
redonda, redonda nada.

pita amor

II

Escaleras sin peldaños
mis penas son para mí,
cadenas de desengaños,
tributos que al mundo dí.

Tienen diferente forma
y diferente matiz,
pero unidas por los años,
mis penas, o mis engaños,
como sucesión de daños,
son escaleras en mí.

III

De mi esférica idea de las cosas,
parten mis inquietudes y mis males,
pues geométricamente, pienso iguales
lo grande y lo pequeño, porque siendo,
son de igual importancia; que existiendo,
sus tamaños no tienen proporciones,
pues no se miden por sus dimensiones
y sólo cuentan, porque son totales,
aunque esféricamente desiguales.

pita amor

IV

Me estoy volcando hacia fuera
y ahogándome estoy por dentro.
El mundo es sólo una esfera,
y es al mundo al que pidiera
totalidad, que no encuentro.

Totalidad que debiera
yo, en mí misma, realizar,
a fuerza de eliminar
tanta pasión lastimera;
de modo que se extinguiera
mi creciente vanidad y de este modo pudiera
dar a mi alma saciedad.

V

De mi barroco cerebro,
el alma destila intacta;
en cambio mi cuerpo pacta
venganzas contra los dos.

Todo mi sér en pos
de un final que no realiza;
mas ya mi alma se desliza
y a los dos ya los libera,
presintiéndoles ribera
de total penetración.

pita amor

VI

Yo soy cóncava y convexa;
dos medios mundos a un tiempo:
el turbio que muestro afuera,
y el mío que llevo dentro.
Son mis dos curvas-mitades
tan auténticas en mí,
que a honduras y liviandades
toda mi esencia les dí.

Y en forma tal conviví
con negro y blanco extremosos,
que a un mismo tiempo aprendí
infierno y cielo tortuosos.



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Referencias: