Sonreír a la existencia,
sonreír a la inocencia,
para que nuestras almas infantes permanezcan.

Sonreír a la vida por ser.
Sonreír a la dinámica del universo,
a la danza de las galaxias,
por llenarnos el sol en nuestra cara,
de sentir con nuestras narices,
el verdoso y sentido olor de las plantas.

Sonreír porque nos engrandece,
porque nos arrastra en el sendero infinito de la inmensidad.

Sonríe aunque te veas padeciendo de locuras,
aunque te enrostren que la tontera abunda en tus sonrientes labios,
aunque ocultes recuerdos secretos, confundidos con maldades.

Sonríe con el rostro, con los ojos y las orejas,
vacía tus pulmones,
llénalos de existencia.
Sonríe con tus pies,
y sácalos a caminar,

Sonríe porque la sonrisa es una de las pocas cosas que son difíciles de arrebatar,
aun con las guerras, y las injusticias,
con las pobrezas,
ni siquiera con los impuestos sistemas.

¡Los sistemas mienten!
Nos hablan del futuro,
cuando en realidad solo existe el instante fugaz del ahora,
nos hablan de apocalipsis,
nos atemorizan,
pero las esferas cambian, rotan, se mueven, se trasladan.

El futuro es una ilusión
¡Los sistemas mienten!


La única verdad es el pasado,
que ya ha dejado de existir,
pero existió,
y somos sustancias históricas,
de los vacíos retóricos que intentamos responder.

¡Los sistemas mienten!
No nos quieren sonrientes,
¿acaso la sonrisa es peligrosa?
en la boca de la maldad, es maldadosa,
hasta seductora.
La sonrisa ocúltala, protégela,
pero no dejes de sonreír.

Sonríe y no dejes de sonreír,
porque el más fuerte es el que sonríe,
entrena la mandíbula,
que de todos es nuestro músculo más fuerte,
es la que ablanda al corazón,
y serena el alma.

Sonríe, y no dejes de sonreír.
Simplemente, sonríe.

reír


Referencias: