Te sigo buscando, esperando que por fin sacies mi apetito

Martes, 5 de diciembre de 2017 11:27

|Irma Herros

A menudo, esperar es un acto de fe, mas allá de una resignación. La joven poeta Irma Herros expone con este texto una resolución íntima, una decisión basada en el tiempo, ese elemento en movimiento que afecta todas las emociones, sobre todo las que se exaltan en la soledad y la intimidad, como el amor y su contracara. Disfrútalo.



Toda-vía

Nunca he sido suficiente pero tú tampoco,

tal vez por eso te sigo buscando, esperando que por fin sacies mi apetito;

mas no ha bastado mi voracidad y desvelo para saciar el tuyo...

Porque, ¿sabes, corazón?, los huecos del alma los debemos llenar solos.


Vas y vuelves como la lluvia, como mariposa resguardándose del frío.

Parece que el agua no te toca y que el cobijo que tenías conmigo es igual de cálido en otros muslos…



No me caben en el mismo renglón ni los más sencillos versos que te dedico;

Trataré de ser más clara, trataré de no seguirte escribiendo…


Ojalá pudieras encontrar en mis brazos la paz que no has logrado tatuar en tu consciencia,

y que tu cuaderno se desbordara de letras, inspiradas en recuerdos de lo que fuimos.

El diluvio me sigue ahogando pero en tu álbum todo parece primavera,

pon una cortina a tu vidriera porque mis ojos incansablemente te espían…



Que te crezca el cansancio bajo los ojos, que la genialidad se te caiga de las sienes,

a ver si dejo de pensar en cuándo vienes y aprendo a estar mejor conmigo misma.


Las pesadillas engañan, pero los sueños ilusionan,

mejor me limito a escribir historias y me conformo con lo que hoy todavía queda.

*

Las imágenes que acompañan al texto son propiedad de Rodd Teller.

***

Las palabras se hilan y forman tejidos de significados. Los del tiempo trazan otras imágenes que puedes descubrir aquí.

Irma Herros

Irma Herros


Colaborador
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