Un fuego que ardía bajo la noche se dejaba ver entre la tranquila oscuridad...

Un fuego que ardía bajo la noche se dejaba ver entre la tranquila oscuridad...

Texto escrito por José Romo Gómez


"La hoguera"


Un fuego que ardía bajo la noche se dejaba ver entre la tranquila oscuridad. 

Era una hoguera pequeña, pero con el calor suficiente.


Muchas personas se acercaban a la hoguera,

pero sólo por la luz y la amable temperatura de sus llamas, 

nadie acampaba frente al fuego.


Las personas creían que la hoguera reía, pues al arder chasqueaba, 

creían que jugaba, pues el humo los seguía. 

Sus lágrimas que crujían 

y sus gritos grises y ligeros nunca fueron escuchados.



Una tras otras las personas extinguían el fuego, 

tomaban un poco y se iban a descansar frente a su chimenea. 

Las brasas cesaban, pero el fuego no moría. 

La hoguera aún crujía…


Nadie dormía sobre el suelo de aquella hoguera,

pues el exterior descuidado, 

la falta de techo y la inquietante soledad los ahuyentaba, 

a lo mejor el calor no era suficiente, 

a lo mejor el humo no los dejaba.


Nadie alimentaba el fuego,

pues este no dejaba de brillar.


Pasó el tiempo y la hoguera seguía iluminando los rostros de aquellos que se acercaban porque tenían frío, frío que su chimenea no calmaba.



Poco a poco, rama tras rama, 

el fuego perdió su luz, 

dejo de alumbrar sus alrededores, 

las cenizas comenzaban a bailar dejándose llevar por el viento de aquella noche fría.


La hoguera dejó de crujir, 

el humo dejo de jugar y la luz ceso.



**


Conoce el día que París se convirtió en una fiesta llena de escritores e intelectuales...



Referencias: