Una fría tarde de domingo iniciamos con una historia: la nuestra
Letras

Una fría tarde de domingo iniciamos con una historia: la nuestra

Avatar of Celeste Garza

Por: Celeste Garza

27 de marzo, 2017

Letras Una fría tarde de domingo iniciamos con una historia: la nuestra
Avatar of Celeste Garza

Por: Celeste Garza

27 de marzo, 2017



El relato que se reproduce a continuación, escrito con pericia por Celeste Garza e inspirado en una frase extraída de la película Eterno resplandor de una mente sin recuerdos: “Regresa e inventa una despedida, al menos finjamos que tuvimos una”, da cuenta de la anticipación de una relación inminente que podría desvanecerse por los designios fundamentales de la realidad. Disfrútalo.


Sueños perdidos

Llegamos a la cafetería. Solía ser nuestro lugar favorito porque ahí tienen “el mejor café de la ciudad” y una deliciosa tarta de manzana. Miré las paredes, el piso, las luces, la decoración, y noté que aquel cuadro del payaso triste estaba un poco inclinado a la izquierda. Seguí observando a los comensales, los empleados. No puedo decir que algo estuviera cambiado, pero ahora me sentía como un extranjero en el sitio donde he pasado prácticamente toda mi vida y creo que sabía la razón.

Se sentó frente a mí y, sin decir una palabra, me observó como si fuera un desconocido. Yo tampoco dije nada, sólo mantenía la mirada. Minutos más tarde comprendí que ella deseaba que fuera yo quien iniciara la conversación. Aunque ambos sabíamos lo que estaba ocurriendo, no encontrábamos las palabras correctas; el no decir nada era poco más incómodo, como hablar de sexo con tus padres.


Shy guy conversation


Quise romper el silencio, así que le hablé del nuevo compañero en mi trabajo y exageré un poco al contarle de su tic en el ojo. Esperaba que riera un poco, pero no fue así. Con un oculto deseo de cambiar nuestra realidad, le conté un chiste que escuché en la radio por la mañana, y ella sonrió sólo un poco e hizo aquella inconfundible mirada que siempre hace cuando algo le parece bobo.

Es verdad, soy un bobo. Tanto que no sé reconocer y, más que eso, no tengo idea de cómo inicia una historia de amor. Lo que toda mi vida supuse es que dos personas se conocen y sin darse cuenta, sin remedio alguno, se vuelven estúpidos por las ganas de verse y charlar uno con el otro (y nunca se sintió mejor ser estúpido). Esto de ningún modo puede ser planeado, y ninguna de las partes siente más o menos interés, ya que es equitativo. Sólo se siente, y parte de ello también es la manera en que reina una cursilona calma entremezclada con felicidad y una ligera nostalgia que te lleva inevitablemente a reflexionar, pese a que pensaba no sentir algo así. Todo cambia y te encuentras completamente vivo y radiante, como cuando la conocí.


enamorado de tu ex fleco


Justo en ese momento, mientras buscaba qué decir, me golpeó de pronto el recuerdo de aquel día, y realmente no sabía que lo estuviera tan intacto en mi memoria… Era un día de fin de semana cualquiera, desperté tarde y no tenía ningún plan, excepto ver alguna serie, nada importante. Fui al supermercado por un poco de cerveza, busqué alguna botana y sin ningún motivo decidí tomar un atajo por el área de mascotas. Fue entonces que vi sus piernas, la vi a ella. Me quedé algunos segundos observándola y así, sin más, sentí el impulso de hablarle. Ella veía las croquetas para gato como si no encontrara lo que buscaba. En ese momento supe cómo abordarla, después de tanto tiempo, al pensarlo, sentí cómo se formaba una sonrisa en mi cara.

Me paré a su lado, y con la maña de un gran actor (eso creía yo), fingí una profunda preocupación, me apresuré en decir:

—No sé cuáles croquetas debo comprarle a mi gato.


preguntas incomodas charla


En realidad odio a los gatos, además de que me causan alergia. De verdad no puedo confiar en un ser vivo que crea que puede asearse con su boca. Entonces ella, con una gran sonrisa, sin mostrar una pizca de sorpresa, respondió:

—Pues no sé tú qué pienses, pero ocho de cada diez gatos prefieren Whiskas.

—¿Y tú qué prefieres? ¿Cerveza o café?

—Definitivamente café, amo el café.

—Entonces puedo presumirte que conozco el lugar donde venden el mejor de toda la ciudad.


charla voz seductora


Así fue como planeamos nuestra primera cita. Aunque seguía sin creer que esa terrible táctica hubiera funcionando con aquella chica tan hermosa, pensé, sin temor a equivocarme, que debía estar más que acostumbrada a hombres cortejándola y a rechazar invitaciones. Pero aceptó la mía y eso, para mi sorpresa, me hizo muy feliz. Y una fría tarde de domingo iniciamos con una historia: la nuestra.

La llevé a una cafetería en Coyoacán que es de los abuelos de mi mejor amigo. Y tal como hoy, se sentó frente a mí, pero ese día su mirada era completamente distinta. Sus ojos eran otros, brillaban curiosos y divertidos. Ella escuchaba con toda atención cada cosa que decía y reía de cada una de mis bromas, aunque debo reconocer que eran pésimas. Me contó sus sueños, secretos, acerca de su familia, algunos de sus miedos e inseguridades. Algo que me cautivó fue que se sonrojó cuando puse mi mano sobre la suya (y yo tuve una sensación de no querer soltarla nunca).


enamorado de tu ex sunset


Charlábamos por horas y horas, que se iban como segundos. Fue como si ya nos conociéramos de tiempo atrás y quisiéramos ponernos al tanto de lo que pasó en la ausencia del otro. Deseaba que esa noche no terminara jamás. Pero apareció el mesero, quien apenado nos dijo que estaban por cerrar y necesitaban hacer su corte.

La acompañé a su auto, luego nos despedimos con un primer beso, no sin antes confesar que no tengo un gato y que nunca antes había estado en esa cafetería… ella ya lo sabía, me lo dijo soltando una carcajada. Debo confesar que esa noche no logré dormir. Como era de esperarse, no tardamos mucho tiempo en volver a vernos. Era algo de suponerse, porque cuando un amor es correspondido, todo fluye y va pasando sin que te des cuenta.


viajar enamorandose


Desde el inicio sabíamos a la perfección que éramos muy diferentes, quizá como agua y aceite. Pero no tenía importancia porque nos entendíamos como nadie más en el mundo podía hacerlo.

Juntos pasamos tantos momentos, disfrutaba descubrir cosas en ti cada día. No nos separábamos, hasta ahora, el momento en que todo esto llegó a su fin.

Recuerdo que a su lado perdí miedos, sacábamos a pasear a su gato, sí, como si fuera un perro y ahora me podría parecer ridículo, pero en su momento lo disfrutaba, como cualquier otra cosa a su lado. Viajábamos. Innegablemente tuvimos discusiones, siempre seguidas de reconciliaciones. Conocí a su familia y ella no lo dijo, supongo para no hacerme sentir mal, pero siempre supe que me odiaban. Eso nunca nos afectó.


reencontrarte con el amor de tu vida cafeteria popular


Regreso al presente, al café, que a su lado fue mi lugar favorito y ahora parece algo inhóspito. No pretendo alargar este tedio. Comienzo con esta conversación, aunque no puedo creer que esté ocurriendo.

—Cecilia, sé que no lo planeaste, ¿cómo puedo reconocer que no tengo derecho a reprocharte nada? Siempre fuiste honesta, para mí todo es claro. Estás enamorada de alguien más y aunque en su momento lo fuiste, ya no eres feliz conmigo. Quiero que vayas en busca de tu felicidad, donde sea que consideres que se encuentra. Honestamente deseo que la encuentres y acepto como consecuencia el dejarte ir.

—Sabes que estoy lamentando haberte herido, quisiera volver a esos tiempos donde éramos felices, sin forzarlo. ¿Pero qué puedo hacer? ¿Quieres que me quede contigo? ¿Y después qué?

—No me malentiendas, no quiero que te quedes conmigo si no lo sientes tanto como yo. Y si fuera el caso, no estaríamos en medio de esta conversación. Me hiere, pero más me dolería seguir contigo bajo estas circunstancias. Ahora tienes planes con alguien más, eso me hace feliz. También me hace perder la cabeza, saber que amas a alguien más e ir descubriendo que yo no puedo sentir nada, por nadie ni por mí mismo.

No tiene mayor importancia, es como cualquier otra ruptura, sin restarte importancia. Trato de convencerme de ello al darte este discurso, ¡que la vida sigue!

—Sé que llegará alguien más, volverás a enamorarte y ella lo val…

Interrumpí su discurso, que imaginé estaría impregnado de lástima ante un corazón roto.


comportamiento femenino discusion


—Lo que trato de decir es que te agradezco que hayas accedido a despedirnos, aquí, que es donde todo comenzó, sólo eso. Darle un buen final a lo nuestro.

—Me parece correcto, te doy la razón. Sólo estoy siguiendo lo que siento y quiero darte a ti también la oportunidad de estar con alguien que te valore por completo.

—Creo que hemos dicho todo lo que quedaba por decir, ahora me voy.

Se quedó en silencio mirando al suelo. No esperé a que respondiera, me levanté sacando un billete para cubrir la cuenta y un extra suficiente para cubrir la propina. Di unos pasos rápidamente y antes de perderla de vista volteé hacia ella. Le miré en la misma posición. Así la retraté en mi mente por última vez, también observé con atención cada detalle de este café, al que sé que no volveré jamás, sin ella no tendría ningún sentido, excepto el romperme cada vez entre recuerdos.

Caminé y caminé, mas sin importar cuanto lo hiciera permanecía frente aquella cafetería. De pronto desperté, todo había sido un sueño.
estar completamente enamorado luces
Es cierto, se fue. Pero no nos dijimos adiós, hoy se cumplen tres semanas. Dejó una nota que decía: “No puedo más”. Se llevó mi colección de estampillas (la que siempre dijo que detestaba) y mi valija favorita. La única explicación que encuentro es que desea recordarme, sin tenerme en su vida, sino como un viejo recuerdo que rara vez pasa por su mente.

En casa no dejó nada, excepto esa maldita nota. Algunas noches, cuando no soporto tu ausencia he llegado a imaginar que quizás nunca exististe… tal vez todo fue un producto de mi imaginación.

***

La poesía ni te hace mejor persona ni te salva de nada. Todo lo contrario, en cualquier caso. Lo que sí se podría decir es que la palabra escrita expía


Referencias: