Vivir a la sombra de unos ojos
Letras

Vivir a la sombra de unos ojos

Avatar of Jacobo

Por: Jacobo

4 de febrero, 2016

Letras Vivir a la sombra de unos ojos
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Por: Jacobo

4 de febrero, 2016



"Yo la vi, 

cuando sus ojos me alumbraron un instante, 

y no por eso me mató, 

si bien una parte de mí cayó muerta a sus pies".

Stephen King

unos ojos

I

Vivir a la sombra de unos ojos verdes puede ser recomendable, sobre todo en primavera o verano, cuando ese manto le cubre a donde quiera que vaya, como una enorme oreja de elefante. Bajo su abrigo usted se cura del insomnio, de torceduras del alma, de heridas provocadas por traiciones, de dolor de cabeza, y mordeduras de víbora. Pero tenga cuidado cuando el otoño llega. Pocos saben que conforme el invierno cierne sus helados hechizos ese abrigo puede volverse tóxico. Y si usted no toma sus previsiones puede quedar atrapado en la mítica tela de la Mujer-Araña, viviendo en un mundo de ilusiones, como un lunático Jack Torrance en el mismísimo Hotel Overloock, haga de cuenta.

II

En cambio, los ojos negros, claro, aterciopelados, nunca le engañan, son siempre oscuros, indescifrables. De tal manera que no se sabe, nadando sobre sus aguas, a cuantos “besos de profundidad” (diría el fúnebre Leonard Cohen) se encuentra esa alma. Sus luces son una sucesión de esfinges, como miradas de gato que le observan desde la oscuridad; y sin embargo pueden llegar a ser tiernos en algunas noches de luna llena, aunque de una suavidad más bien perversa. Puede refugiarse en su calor los días de enero, sin miedo a ser traicionado por el frío. Pero no esté ahí cuando la primavera y el verano arriben, porque entonces no querrá ver sus pupilas marchitas, como dalias negras desolladas y solitarias.


Referencias: