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Vivir eternamente: las redes sociales como rituales contemporáneos

Letras Vivir eternamente: las redes sociales como rituales contemporáneos

“Me llamó la atención cierta suplantación del espacio sagrado: de la iglesia, el ataúd o la tumba, a la red social” 

- José Jiménez Ortiz

 

¿Te has preguntado qué pasará con tus redes sociales al morir? Para los que hemos tenido la desafortunada experiencia de que muera un amigo, familiar, colega o conocido, las redes sociales se convierten en un espacio único para despedirse y dar algunas palabras a la familia o a quienes fueron cercanos. Sin embargo, el proceso resulta más complejo al pensar en una construcción contemporánea de los rituales mortuorios y medios sociales de comunicación usados para estos fines.

 

 

Esta pregunta es mucho más pertinente en medio de la violencia que vive el país. De ahí que el artista José Jiménez Ortiz, oriundo de Torreón, Coahuila, la sexta ciudad más peligrosa del mundo, haga que el asunto tome otra arista. Sus obras han cobrado relevancia por abordar a la violencia exhibida tras una situación que no sólo aqueja a su ciudad sino a todo México. El artista ha sabido retratar, a partir de lo que han generado los asiduos asesinatos en Torreón, los espacios alterados a partir de masacres masivas traspasando al entorno social en el que salir a una fiesta es arriesgado y andar a altas horas de la noche resulta extremo. Justo en el 2009 se interesó por profundizar en el tópico de las redes sociales como herramienta en los procesos funerarios.

 

 

Mostrándonos a partir de obras como A map is not the territory (2011), My Dead Friends (2011), Semitotic and Chaos (2012), la escenografía que se vislumbra en varias ciudades y cómo la población cambia sus hábitos y genera nuevas necesidades, no sólo en un entorno físico sino también mediatico; es decir, cómo nos configuramos en el entorno virtual a través de las redes sociales. Al profundizar en ello, el también sociólogo, integra la pieza vivireternamente.org (2012), la cual se materializa a través de una empresa que ofrece asesorías y la administración de las redes sociales después de la muerte de sus usuarios, “una especie de testamento que cumple ya sea la empresa o una persona designada por el usuario”. Esto parecería extravagante, pero la realidad es que muchos familiares siguen comunicándose con sus seres queridos por medio de sus cuentas de facebook, twitter, etc. Por ello vivireternamente.com te ofrece seguir enviando emails desde tu cuenta de correo, postear información o bien borrar tu cuenta al morir.

 

 

Si como comenta el artista es “importante tener cuidado con el backup de nuestra vida almacenado en la memoria de las redes sociales que manejamos cotidianamente”, nuestra muerte se convierte en un acontecimiento social que traspasa no sólo a los allegados, sino a aquellos con los que sólo se comparte un espacio social en red pero que habla de nuevas asociaciones y rituales en las estructuras sociales de cómo construimos y nos relacionamos con la muerte. ¿Será que estos nuevos rituales también contextualizan una comunicación mediatizada todo el tiempo por el mensaje de texto, el post y la simultaneidad? Quizá la próxima vez tengamos que decidir qué queremos que pase con nuestras redes sociales cuando ya no estemos. 

 

 


Referencias: