Letras

Y nos volvemos a ver

Letras Y nos volvemos a ver



u nos volvimos a ver


Cada puerta es un desafío más.

Cada reto es un gran aprendizaje.

Y cada amor perdido me hace fuerte.

Permíteme enseñarte qué hay detrás de estos ojos marrones.

Abro mis puertas para recibir a lo desconocido, no mentiré; me aterra perder, sufrir, llorar, que me dejes otra vez. Tengo tan malos hábitos a los que aún no me acostumbro: morder mis labios, comer mis uñas, arrancar cada una de mis pestañas y picar mi nariz cada vez que lo deseo, bañarme esporádicamente me permite conocer cuál es el aroma real de mi ser.

Honestamente puedo decir que nunca he sentido algo mejor que tu piel. Caigo en un coma por el contraste de tu sonrisa y tu tez color miel.

-¿Quieres escapar conmigo?

*No tenemos porque escondernos

-Nadie dijo que esconderse fuera malo.

*Entonces llévame a donde nadie más haya pisado. Yo estoy lista para escapar contigo.

¿Tú estás listo?

-Nada como un día contigo para estar seguro que quiero tomar ese tren. Una vez lejos de casa no importará el tamaño de tus errores; el mal que causaste antier, ya no vale la pena a dónde vamos. ¿Cómo te hace sentir eso?

Hay veces que no se tiene mucho que decir; donde tus labios permanecen sellados, como una lata de leche evaporada.

Hay veces que no sabes qué usarás la mañana siguiente y otras donde no sabes dónde metes tus zapatos. Cuando la realidad te acecha, tú simplemente bajas la cabeza, como si eso hiciera a un lado todo lo demás. No sé bien si vendar mis ojos me haría bien, aunque la vista no es lo único que me atormenta.

El resoplar de todo lo que está mal me aturde. Las olas, el viento, el bosque, su olor.

No quiero parecer apocalíptica, pero no vale la pena luchar por algo que desgraciadamente no va a cambiar, o ¿acaso sucederá mañana?

Quisiera solamente sentir el roce de tus labios sobre mi cuerpo, con tu mirada contemplando cada imperfección en mí. ¿Me dejarías entrar en tus sueños? Debajo de las sabanas todo estaría mejor, despejar mi mente, con el corazón latiendo a su debido tiempo, escuchando la dulce lluvia, contemplando solo tus ojos. Con un simple beso puedes borrar todo. Y te beso y no paro de soñar. El atardecer no espera.

No pares de amarme, que ya no importa la corrupción, la contradicción de un mundo ‘perfecto’. No quiero llegar a la melancolía; me parece que es necesario escapar del crepúsculo.

Toca de nuevo esas caderas y no temas, no hay daño alguno que no exista ya.

Toma cada una de las penas que llevo a cuestas. No dejes que el tiempo nos separe, que la distancia sea más larga de lo que es. No dejes de mirarme, que si das la vuelta ya no regresaras jamás.

Quiero decir  -Te amo-


*
Las fotografías que acompañan este poema pertenecen al fotógrafo Alessia Albi. Para conocer más sobre su trabajo, puedes visitar su página oficial.

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Referencias: