Desde hace varias semanas, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Baja California había alertado sobre un posible feminicida serial en Tijuana, al cual se le investigaban al menos tres feminicidios cometidos con el mismo modus operandi; sin dar más detalles, informaron que seguían en las investigaciones para poder dar con el responsable. Hace unos días, confirmaron que ya estaba identificado y correspondía a un hombre de origen estadounidense, por el cual, ya se ha pedido a las autoridades en Estados Unidos colaboren con su captura y extradición para enfrentar a la justicia mexicana. Por el momento, la fiscalía continúa haciendo los análisis correspondientes para ver si existe la posibilidad de confirmar o descartar otros feminicidios en los que pudiera estar relacionado.
Dadas las características en su manera de actuar para asesinar a sus víctimas, el fiscal Iván Carpio Sánchez lo describió como “tendiente a conductas criminales, a reaccionar con violencia, sociópata”. Lo que lo llevó a compararlo con uno de los asesinos seriales más conocidos en Estados Unidos, Ted Bundy, “muy parecido a eso que se conoció en décadas pasadas y que se ventiló mucho mediáticamente y que llevó el nombre de Ted Bundy”, señaló el fiscal. Una de sus víctimas, identificada como Elizabeth Martínez, la conoció en un bar en donde ella era bailarina. De acuerdo a testimonios de su familia, antes de su desaparición, les comentó que había conocido a un extranjero que la había invitado a comer, pero después de la cita, Elizabeth no regresó a casa. Durante las investigaciones, pudieron corroborar que había estado con el sujeto en un restaurante brasileño y que había salido con él del lugar. Fue hasta tres días después que el hermano de la víctima encontró el cuerpo de Elizabeth, colocado dentro de la cajuela de su camioneta Jeep Liberty que fue abandonada en la calle Niños Héroes, a cinco calles del bar donde ella trabajaba.
¿Quién era Ted Bundy?
Ted Bundy fue un asesino serial que mantuvo en jaque a la policía de Estados Unidos entre 1974 y 1978, debido a que por su modus operandi, nunca levantó sospechas de ser el responsable de decenas de desapariciones de mujeres durante esos años y constantemente cambiaba su aspecto físico para no ser reconocido fácilmente. Se caracterizó por ser una persona encantadora pero extraña, ya que tenía un gran carisma, sonrisa y modo de hablar con el que envolvía a sus víctimas, principalmente mujeres jóvenes, con las cuales se hacía pasar como alguien que necesitaba ayuda, ya sea llevando un brazo enyesado o fingiendo tener problemas en su auto, para que con artimañas, pudiera subirlas a su vehículo y posteriormente abusar sexualmente de ellas y asesinarlas brutalmente sin ningún tipo de remordimiento.
En total, la policía de Florida, donde fue enjuiciado, le atribuyó 36 asesinatos, de los cuales, solamente confesó 30, cometidos en siete estados, aunque se desconoce el número real de sus víctimas, pues en varios de los casos, los cuerpos no fueron encontrados y no hubo evidencia para poder incriminarlo. Finalmente y después de que escapara de la cárcel dos veces mientras era enjuiciado, fue condenado a muerte y ejecutado en la silla eléctrica el 24 de enero de 1989.
Ref. Infobae