Que tus zapatos de tacón sean justos no quiere decir que no puedes usarlo, es muy fácil y puedes seguir estos consejos para saber como aflojar tacones de manera fácil.

Los tacones son parte fundamental —la mayoría de la veces— en el zapatero de una mujer. Son perfectos para cualquier tipo de situación y para cualquier outfit que así lo requiera. Los zapatos altos tienen el superpoder de afinar tus pies para que luzcan estéticos y al mismo tiempo puedas lucir unas piernas altas. Los tacones altos han sido utilizados desde hace miles de años, pues en las pinturas del Antiguo Egipto se muestra a hombres y mujeres sobre plataformas altas. Fue hasta el siglo X que empezaban a usar los tacones para montar a caballo, porque facilitaban la sujeción sobre el animal y de este modo se convirtieron en un accesorio exclusivamente para hombres, como se puede leer en esta historia.

En 1533 Catalina de Medici y el futuro rey Enrique II de Francia se casaron. Ella, claro, lo hizo sobre tacones, lo que provocó que las nobles quisieran lucir iguales. Hasta el siglo XV surgieron los “chapines”, pero eran unos zapatos sumamente incómodos: no tenían talón, el pie quedaba suelto y la plataforma de corcho, único punto de apoyo, estaba en la parte de adelante del pie. Andar con este calzado era bastante complicado y era exclusivo para la clase alta, mujeres que no trabajaban y podían llevarlos sin problema.

Hoy en día ya encuentras zapatos altos en cualquier tienda de ropa. Se han vuelto esenciales y parte de la vida de cualquier estilo. Existen para todos los gustos, de cualquier color y de diferentes tamaños. La clave para tener una buena relación con tus tacones es sentirte a gusto con ellos, que no te incomoden, que no te aprieten y que no te lastimen. No es necesario llevar tacones todo el tiempo, pero sí es necesario que cuando lo hagas puedas disfrutarlos. Y a menudo pasa con las cosas que compramos. Si tus tacones nuevos te quedaron muy justos, te dejamos unos trucos que puedes poner en práctica para que aflojarlos, ablandarlos y que te queden a la medida. 


Mete calcetines enrollados o usa un par con tus tacones



Junta varios calcetines para cada zapato y hazlos bolita. Mete cada rollo al fondo de tu zapatilla hasta que quede bien rellena. Espera toda la noche a que haga efecto y al día siguiente verás los resultados. También puedes ponerte tus zapatos con calcetines gruesos, pero no te preocupes, no es necesario que salgas así. Puedes hacerlo mientras estás en casa, camina con ellos de esta manera para que puedan ablandarse. Así además evitarás que te salgan ampollas o que te lastimen cuando los uses sin las calcetas.


Mete tus tacones al congelador 



Pon agua en una bolsa de plástico, asegúrate de cerrarla muy bien, mete una en cada zapato hasta que las zapatillas queden rellenas como si fuera tu pie. Mete tus tacones al congelador y espera a que las bolsas se congelen, cuando llegue la hora de sacarlos debes esperar 15 o 20 minutos para que se descongelen y puedas retirar las bolsas. Prueba cómo te quedan. Si es necesario, repite el procedimiento.


Calienta tus tacones



El calor, así como el frío, ayudará a ablandar tus zapatos y a hacer el material más flexible. Con ayuda de una secadora o calefactor pequeño, pasa el calor por tus zapatos durante 2 minutos. Amolda la textura como quieras o espera a que se enfríen y mete calcetines para que se estiren. Recuerda observar tus zapatos mientras los calientes, ya que hay materiales que no soportan el calor por mucho tiempo.


La avena también puede ayudar



Sí, suena raro, pero la avena te ayudará mucho. Colócala adentro de tus zapatos, humedece con agua las hojuelas. Deja reposar toda la noche para que logre "hincharse". Al día siguiente tira los restos a la basura y espera a que tus zapatos se sequen. Cuando estén completamente secos, puedes usarlos y verás los resultados.


Utiliza dos papas sin cáscara en tus zapatos



Asegúrate de que las papas sean lo suficientemente grandes para que pueden estirar tus zapatos. Pela las dos papas y ponlas dentro. Esto también servirá para atrapar el olor y así la humedad del jugo del tubérculo ablandará el material del interior y hará que sea más fácil estirarlo. Deja las papas toda la noche.

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Si eres amante de los tacones, checa qué tipo te hace ver mejor según tu estatura y revisa qué tacones debes usar según tu tipo de cuerpo.