Que esponja debes usar para aplicar maquillaje, según tu tipo de piel

No dañes más tu cara y aplica el maquillaje con la esponja correcta, nosotros te decimos cuál es según tu tipo de piel.



¡Gracias, Chanel, por darnos la primera base de maquillaje!


Fue una mañana luego de su rutina diaria de maquillaje, que la diseñadora se dio cuenta de que su aspecto carecía de luminosidad y tenía algunos grumos en los poros. Así que se dispuso a trabajar en algún producto que le diera ese toque de porcelana fina y lisa a su cara sin que le provocara una apariencia de charola luminosa.


De este modo, creó la primera base de maquillaje que no sólo humectaba la piel, sino que permitía aplicar un poco de polvo, sombras y labiales sin temor a que se quebraran o se corrieran a lo largo del día. El problema era la forma de aplicación, ya que con los dedos, las manos o la esponja recubierta de tela que venía con el producto, resultaban perjudiciales para la piel. Así, nacieron —quizá no de la mano de Chanel— objetos que servían para poner todo de manera correcta.


Estos objetos son esponjas, brochas y demás aditamentos para colocar el make up, mismos que con el tiempo han ido evolucionando, mejorando su aspecto y su función con base en el tipo de dermis de cada persona. Así que si quieres conocer cuál es la mejor esponja para aplicar tu producto, conoce tu piel y evalúa la mejor opción para ti.




-

Piel normal = Brocha


Existen varios tipos de brochas que sirven para aplicar la base de maquillaje; sin embargo, la más conveniente es aquella que parece un pincel plano y algo ancho. Ésta no guarda el producto entre sus cerdas y lo expande bien en cantidades pequeñas, por lo que es ideal si tienes la piel normal y no usas mucho maquillaje.





-

Piel seca = Esponja blender


Se llaman de este modo por la marca que las popularizó. Éstas vienen en forma de huevo, hay algunas con curvaturas para sujetarlas mejor, otras que terminan con un corte cóncavo y unas más en versión miniatura. Aunque todas tienen una función específica, sirven para aplicar la base. Lo verdaderamente importante es el material con el que están hechas que es más poroso que una esponja convencional. Es ideal para la piel seca ya que se puede humedecer con crema humectante y mezclar con el maquillaje para impregnarse mejor en la cara, cubriendo los poros de manera precisa sin dejar huecos que permitan —aún más— la resequedad.




-

Piel grasa = esponja "de queso"


Si tu rostro es propenso a brillar por la grasa acumulada, es mejor que uses una base oil free que puedes aplicar con estas esponjas en forma de queso —también las hay en otras figuras— y las consigues con facilidad en farmacias o tiendas de autoservicio. Al ser de un material muy barato, absorben el maquillaje permitiéndote poner menos producto sobre tu piel. Así que con una sola aplicación que hagas, tu esponja conservará un poco de base, que es lo que puedes aplicar en la siguiente rutina. Sin embargo, son desechables, así que no se recomienda usar más de 4 veces la misma esponja.




-

Piel mixta = Esponja de silicona


Si tu piel no tiene exceso de brillo y tampoco carece de cerum natural, es recomendable que uses este tipo de esponja, ya que es como un dedo. Pero a diferencia de tus manos, no absorbe nada de maquillaje. Permite que éste corra de manera uniforme y equilibrada sin perjudicar los poros y así difuminar mejor la base para evitar el brillo en la zona T y las mejillas.



-

Es fácil elegir la esponja de tu preferencia, sólo tienes que conocer bien tu piel y no más. Una vez que estés completamente consciente de qué tipo de dermis tienes, sabrás elegir mejor el aplicador. De igual forma, aprende a seleccionar la base que vas a usar según tus necesidades y sobretodo, ten en mente que mientras menos maquillaje uses, mucho mejor se verá tu cara.



**

Te puede interesar:


Consejos para cuidar tus cosméticos y duren más tiempo

Trucos para maquillar tus cejas en menos de 5 minutos