La geisha que hizo que la revista más importante de moda fuera acusada de racista

viernes, 12 de mayo de 2017 13:35

|Emilia Mata Gutierrez



Después de septimebre, marzo es el mes más importante para las editoriales de las revistas de moda. Suele ser un número en el que tanto la portada como el contenido trascienden dentro de la industria por ser cruciales en las temporadas. En marzo de este año, Vogue generó polémica no sólo por su portada, sino por una serie de fotos en las que se cuestiona si se presencia una apropiación cultural. Kendall Jenner, Gigi Hadid, Imaan Hamman, Liu Wen, Ashley Graham, Adwoa Aboah y Vittoria Ceretti fueron las modelos elegidas para la tapa de esta edición, en representación de la diversidad y la democracia dentro del mundo de la moda.

Graham, la modelo voluptuosa que puede verse a la derecha de Kendall Jenner, comenta: “El 77 % de las mujeres en América son talla 14 o mayor [...] Capaz y antes podías ignorar a este mercado, pero ahora, gracias a los medios de comunicación social, estas mujeres se están haciendo escuchar. Las mujeres están demandando que las marcas les ofrezcan lo que ellas demandan. Y lo que demandan es ser visibles”.


editorial vogue


Vogue crece como editorial con esta portada al ofrecer una imagen plural del mundo para combatir estereotipos aún vigentes sobre racismo y discriminación. Se incluye así un mensaje sobre las diferencias como elementos que realzan la belleza. Pero por el contrario, en el interior de la revista se publicaron una serie de fotografías que insinúan una falta de respeto y sensibilidad cultural. Phyllis Posnick realiza el estilismo de esta sesión editorial, junto con el fotógrafo Mikael Jansson y la modelo Karlie Kloss, con imágenes inspiradas en Japón y en la película El viaje de Chihiro. El escenario fue el Parque Nacional Ise-Shima, por lo que todo el entorno indica que las fotografías son representaciones de la cultura. Kloss porta prendas diseñadas con estampados y siluetas que nos recuerdan a las geishas, el maquillaje pálido y el peinado shimada contrasta con los tonos y prendas estilo kimono.


geisha de vogue


La controversia emergió cuando la sesión fue publicada en redes sociales y se señaló como una postura discriminatoria. ¿Por qué no eligieron a una modelo japonesa? ¿Por qué elegir a Kloss, una modelo de Misuri, y protagonizarla como una geisha? ¿Es esto algún tipo de racismo? Mire Koikari, profesora de Estudios de la Mujer afiliada al Centro de estudios japoneses de la Universidad de Hawai, comentó en la edición estadounidense de Huff Post que las fotografías son difíciles de juzgar fuera del contexto de la revista, pero que por sí solas pueden despertar "preguntas y controversias. Me parece un ejemplo de rostro amarillo, una práctica controvertida que existe desde hace mucho tiempo en la historia del racismo de Estados Unidos, donde hombres y mujeres alteran sus rasgos faciales para parecer orientales”.


geisha de vogue


Comentarios como el anterior provocaron que gente atacara a la revista y a todo el equipo de producción de la sesión. Se habló sobre cómo la edición se opone al empoderamiento de la mujer y cómo incita a la burla de lo que una verdadera geisha simboliza. Algunos de los comentarios fueron del tipo: "¿Se han vuelto locos en Vogue? ¿Karlie Kloss como una geisha? ¿Qué podríamos poner en marzo? ¿Qué tal una cara amarilla y orientalismo variado?”. Dados los ataques en redes sociales, la revista decidió retirar las fotografías y la propia geisha de Vogue publicó una disculpa en su cuenta personal de Twitter.


geisha de vogue


No es la primera vez que Vogue —tanto su edición de Estados Unidos como la internacional— ha sido catalogada como una publicación que difunde estereotipos racistas y de apropiación cultural. Sin embargo, esto no frenó las fuertes críticas. En todo caso, abrió otro debate, pues se cuestionó también el hecho de que no se involucrara a ninguna persona de la cultura japonesa en el elenco de producción. Si se observan detalladamente las fotografías, puede notarse cómo los diseños no siguen los lineamientos de los vestuarios típicos nipones. Son más bien prendas inspiradas en la cultura, no un ejemplo real de la cultura.

Simon y Martina, estadounidenses residentes de Japón y creadores del blog Eat Your Kimchi, no tardaron en establecer su opinión y afirmar su postura desde un ángulo más sensato y crítico. Comentaron cómo las prendas no se parecen ni a la yukata ni al kimono (tradicionales) y cómo las imágenes no agreden de ninguna manera. Debatieron además sobre la falta de perspectiva y mente abierta de algunas personas, quienes no aprecian la propuesta estética y cuestionan la apropiación cultural, sin saber realmente de la cultura ni tomar en cuenta que no se trata de eso. De hecho, Martina expresó sentirse sorprendida al saber la respuesta que obtuvieron las fotografías en Japón, donde fueron aceptadas de manera positiva: “La gente de esta cultura se sintió halagada al verlas, ya que están inspiradas en conceptos que se han ido olvidando”.

El racismo es un tema sensible y difícil de ponderar para algunos. En la actualidad se ha despertado el fantasma de viejas y erradas ideas, sobre todo desde que Donald Trump —tras una campaña con claros rasgos xenófobos y racistas— asumió la Presidencia de Estados Unidos. Puede observarse en la polémica que generaron las fotografías de Vogue cómo los ciudadanos estadounidenses están sumamente afectados y en alerta. En este caso, tal vez todo se deba a una confusión provocada por complejos culturales caldeados por debates y premisas que nada tienen que ver con la moda ni el arte de la fotografía. Vogue es una revista internacional que, como todo producto masivo, está expuesto a críticas, pero en esta oportunidad parece más sensato investigar y tener bases sólidas antes de generar olas de opinión colectiva que se transformen en mala información. ¿Acaso la diversidad no se trata de aceptar las diferencias, sin importar dónde se implementen?

Probablemente las fotografías hubieran tenido un éxito positivo sin levantar polémicas con una modelo japonesa, pero ¿sabemos por qué Mikael Jansson y el elenco la eligió? ¿Dónde queda la libertad creativa? La propuesta gráfica es clara: desdibujar barreras discursivas entre los imaginarios culturales y nacionalistas, acercar culturas, rendir homenaje estético más allá de la raza, el color de piel, etc. Fotografías editoriales realmente profesionales, bellas y que cumplen su función artística, en las que se aprecia la inspiración y los diseños, sin involucrar posturas o críticas. De eso se trata.


Referencias

NY Times
Fashionista
SBS
Eat Your Kimchi
Huffington Post


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La moda rompe paradigmas. En la actualidad la pasarela ya no es un campo neutro en el que desfilan mujeres sin ningún tipo de contenido filosófico o político.

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Emilia Mata Gutierrez

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