¿A qué olemos los mexicanos?

Martes, 24 de abril de 2018 11:10

|Eduardo Limón
guayabos y limoneros

Guayabos y Limoneros son dos fragancias que exploran el ser y el sentir de México. ¿Qué hay detrás y enfrente de ellos?



Quién hubiera imaginado en 1888 que en la Avenida 20 de noviembre del Centro Histórico (CDMX) se erigía un gran almacén de departamentos que, hoy, además de marcar tendencia, es todo un hito y referencia de personalidad entre los mexicanos. El Palacio de Hierro, nombrado así por su cuadrada estructura de columnas y barandales de un acero que parecía filigrana, inauguró su romántico recinto hace 130 años bajo la consigna de ofrecer excelentes productos, impecables servicios y una experiencia única del estilo en nuestro país. Por supuesto que sus fundadores —Joseph Tron y compañía— tenían grandes planes para su tienda; sin embargo, no había entonces garantía de que su iniciativa se convertiría en lo que actualmente es: un código de comportamiento, aspiración y realización tan grande que el simple slogan "Soy totalmente Palacio" no sólo habla sencillamente de gusto y poder; en el corazón de su significado radica el ser mexicano y estar en este suelo con la mayor distinción de todas. 


guayabos y limoneros 1


Con ese background y bajo un cielo azul conformado por la seguridad con la que hoy nos movemos los mexicanos, por la confianza en nosotros mismos y por la potencialización que hemos logrado de nuestra identidad, nació un proyecto en 2015 de la famosa tienda departamental en colaboración con Grupo ARQUISTE: La Esencia de El Palacio. Una aventura en varios episodios que ha retratado olfativa y estéticamente el pasado, el presente y el futuro de México, rompiendo cualquier sentido de género impuesto y asombrando con todos sus matices de belleza. 


guayabos y limoneros 2


Este año (2018) se presentaron dos fragancias que —de nueva cuenta por las mentes de Carlos Huber y Rodrigo Flores-Roux, perfumistas y verdaderos artistas de estas esencias— se unen a la colección La Esencia de El Palacio y logran captar y compartir nuestras herencias culturales, tradiciones, familiaridades, pensamientos y formas de hacer frente a la vida: Guayabos y Limoneros. 


guayabos y limoneros 3


Dos aromas —por llamarles de una manera sencilla— que evocan a cada instante lo que es estar en México y la exacta labor de hacer arte con los sentidos. Siguiendo las palabras de Huber, «la perfumería es una labor artística. Transmitir el aroma duro y puro de la naturaleza a otro medio —en este caso la perfumería— no es la tarea que se ha llevado a cabo con Guayabos y Limoneros. En cada una de estas propuestas plurisensoriales hay una interpretación creativa y una manipulación compleja y estética que busca generar experiencias del ser mexicano» 


guayabos y limoneros 4


Guayabos y Limoneros son dos experiencias que no existen en el mundo de la perfumería internacional, mas que en México. En ningún otro lugar del globo hay un perfume que huela a guayabos, no hay ningún otro que viaje con tal intensidad como la del limonero mexicano y, por supuesto, ninguna fragancia puede transmitir ese espíritu nacional en cada una de sus notas. 

El paisaje de nuestro país, las costas mexicanas, el calor de nuestras playas y pueblos, la humedad del Golfo de México, el fruto tropical de nuestro suelo y los patios de nuestras casas, se reúnen en estas propuestas para dar un mensaje enérgico de lo que somos y hacia dónde estamos mirando. 


guayabos y limoneros 5


¿El resultado de estas fragancias? Mil y una historias que se pueden contar a partir de la primera gota que impacte de ellas sobre nuestra piel. Pero de formas más concretas; Guayabos es una creación inusual, de carácter adictivo e inédito, que expresa con su peculiar riqueza el calor y el color del trópico mexicano, a través de notas de guayaba verde y rosa, flor de guayabo, bergamota de Calabria, grosellero negro, mandarina, jazmín sambac de la India, cedro blanco, madera de ciprés y osmanto de China. 


guayabos y limoneros 6


Asimismo, Limoneros es una fragancia cuya nota predominante no sólo está basada en el limón verde, sino también en una cuestión de sensación que va más allá del olfato. Una que abarca el tacto y el gusto. En perfumería no se ha abordado mucho ese fenómeno que en psicología se conoce como sinestesia, y es un verdadero logro y orgullo que sea en una fragancia mexicana que ese carácter esté tan bien logrado. Los ingredientes que le componen son toronja rosada, jengibre, ajenjo, iris de Florencia, pachuli, vetiver, bucú (un arbusto oriundo de Sudáfrica) y, por supuesto, limón verde mexicano, así como madera y hojas de limonero. Cabe destacar que, para su creación, Rodrigo Flores-Roux estudió algunos refrescos elaborados con cítricos para identificar su textura efervescente y establecer ese humor en la esencia. 


guayabos y limoneros 7


Guayabos y Limoneros no es una caricaturización del mexicano. Es, en todo caso, una investigación en torno a la historia de nuestro país, la comunicación que ejercemos al respecto, la contemporaneidad que eso representa y la identidad sin estereotipos que podemos alcanzar en el diseño. Carlos Fuentes dijo alguna vez que «hay cosas que sentimos en la piel, otras que vemos con los ojos, otras que nomás nos laten en el corazón». Así fueron concebidas y son portadas estas esencias de lo mexicano. A eso olemos y así actuamos. 

Eduardo Limón

Eduardo Limón


Editor de Fotografía y Moda
  COMENTARIOS