Looks que usaste en 2017 si eres una experta en moda

Jueves, 14 de diciembre de 2017 10:00

|Eduardo Limón

Porque experta no es aquella que usó todo lo que vio en el escaparate ni leyó en las revistas especializadas, estas palabras son para ti.



Llegar a estas conclusiones siempre resulta problemático, suenan agresivas y elitistas. Incluso infundadas. Sin embargo, en esta ocasión las cosas son un tanto diferentes; cuando decimos que eres una experta en moda no nos referimos a esa fashion addict que tiene las tarjetas de crédito a tope, que atiborra su Instagram con imágenes de ensueño y fantasía, o que compra indiscutiblemente todas las propuestas que se anuncian en los fashion week del mundo. Nuestra experta este año se fundó en otras estructuras y se dirigió a otros terrenos. Nuestra experta pudo, de hecho, no haber sido considerada así en otra época, pero hoy goza de mayor y merecida libertad.



Este fue un año en que el espíritu de los 80 arrasó por todos lados, Stranger Things y playeras de conciertos viejos (muy viejos) marcaron el paso; la cultura DIY nos permitió customizar todo lo que deseáramos; reminiscencias punk muy setenta o memorias hip hop muy nineties hicieron de nuestro guardarropa un mix sin igual; aprendimos a escuchar a los diseñadores indie o emergentes sin miedo a no salir de fiesta en unos Blahnik; sí, continuamos comprando a las grandes firmas de todos los tiempos, pero les exigimos que se armaran de valor y fueran cismáticas; volvimos un poco a la sofisticación de aquella época reinada por el Big Six, sin caer en el ridículo; y jugamos con las ideas de género o sexualidad en la performática del vestir como nunca antes se había visto.




Es decir, aquella persona a quien hemos catalogado como experta para este 2017 y realizó –en resumen– mucho de lo anteriormente expuesto, es la misma que ha roto todas las reglas, que le importó más ser ella y no una estrella de las redes, que vio áreas de oportunidad en cada rincón del mall o el bazar del barrio y que prefirió joderse a las buenas costumbres con tal de apoyar a los diseñadores locales o al abrumador (y aburrido) establishment.




Entonces: querida experta, gracias por no llenar tus outfits de etiquetas ni marcas sin ton ni son; por no ser esa criatura insoportable en las pasarelas que pelea a como dé lugar un front row; por asistir a los shows para ver (en serio) propuestas de diseño; por haberte nutrido de éstas y haber creado tu propio estilo; por no regatear en las ferias de diseñadores; por no seguir instrucciones y tomar sólo lo que ha acomodado de nuestras editoriales, y por mostrarle al resto cómo se deben de hacer las cosas. No para que emulen tu look, sino para que le den más oxígeno a su personalidad.


Porque gracias a gente como tú, se lograron resultados como estos…





Donde nos atrevimos a usar ropa de cama o vestidos muy improvisados en las aceras.






En los que confiamos en los excesos y supimos cuándo detenernos.





Cuando nos dejamos llevar por las rock tees sin pensar en las consecuencias.





Porque el rosa y el rojo fueron nuestros salvadores.





Las transparencias y sus experimentos dejaron de darnos miedo.





Porque le dimos un gran “¡Jódanse!” a las líneas en cualquier dirección.


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Entre otros looks donde reinaron las playeras con lettering, fundas impresionantes para el smartphone, joyería muy statement, siluetas muy bien estructuradas o arquitectónicas, y los zapatos más horribles del mundo, pero con mucha actitud. En fin… gracias por haber estado allí y no dejarte hundir por las chicas que creen que en mini, tacones, un gran bolso COACH y un café en la mano están cambiando el rumbo de la moda.





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Eduardo Limón

Eduardo Limón


Editor de Fotografía y Moda
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