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No solo eran lentes: este era el largo proceso para convertirse en “Betty, la fea"

La transformación de Ana María Orozco como Betty, la fea, duraba aproximadamente hora y media

Colombia es uno de los países que ha producido telenovelas exitosas a nivel mundial. Una de las favoritas de incluso el público mexicano es “Yo soy Betty, la fea” (la original porque hubo una versión mexicana y aunque estuvo buenísima, la que se quedó en nuestros corazones sigue siendo la colombiana) sigue transmitiéndose e incluso ya hasta la podemos encontrar en Netflix.

En su momento la transformación de la protagonista causó mucho furor luego de su papel como “la fea”; sin embargo, a su vez rompió muchos estereotipos de belleza en las telenovelas, al ser siempre una mujer muy atractiva con cuerpo envidiable y poca ropa como protagonista.

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La responsable de ese gran papel fue Ana María Orozco, una joven muy talentosa y dedicada que saltó a la fama como Beatriz Pinzón. Ana no solo debía llegar al set, ponerse las gafas y vestuario pasado de moda para salir a grabar, su transformación llevaba varias horas en el departamento de maquillaje y peinado.

Para convertirse en Betty, Ana María se sometía a un largo proceso que una cuenta de fans compartió para todos los seguidores del fenómeno.

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La colombiana llegaba muy temprano a los estudios de grabación, primero maquillaban todo su rostro para lograr una palidez, luego pintaban pelo por pelo de las cejas para lograr tupirlas y unirlas. Con el mismo tono pintaban vellitos sobre el labio para simular un bigote.

El peinado también llevaba un gran tiempo aunque parezca sencillo, le hacían media coleta y el clásico fleco doblado hacia adentro perfectamente acomodado para que por ningún momento se soltara en el set. 

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Después iba el momento de los dientes. La actriz usaba una prótesis de dentadura con brackets. 

Luego iba a vestuario donde se colocaba faldas largas, suéteres tejidos y camisas abotonadas.
El proceso de transformación duraba aproximadamente una hora y media.

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Betty, la fea fue (y sigue siendo) todo un fenómeno de la televisión, demostrando que no necesitas ser hermosa según los estereotipos, todos amamos a Betty por su inteligencia, sentido del humor y sencillez. Nos dejó una importante enseñanza: el éxito profesional no está (o no debería) estar peleado con la belleza. 

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Betty la Fea telenovela colombiana 

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