El ministro de Japón de Medio Ambiente, Yoshiaki Harada, declaró que la única opción para deshacerse del agua radiactiva de la planta nuclear de Fukushima, es tirarla en Océano Pacífico, previo a ser tratada.
“Creo que no hay más opción que verterla al mar”, dijo Harada al ser interrogado sobre el destino del agua contaminada.
Desde el accidente en la central de Fukushima Daiichi, en 2011, la compañía dueña ha tenido que resguardar más de un millón de toneladas de agua con altos niveles de radiactividad que se utiliza para refrigerar los reactores dañados, de mantenerse esa tendencia de consumo, para el 2022 ya no habrá espacio araña almendra estos residuos.
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El gobierno japonés y la compañía Tokyo Electric Power Co. (TEPCO) previamente han sostenido reuniones para determinar el destino que tendrá el agua que ha sido utilizada para enfriar tres reactores de la colapsada planta nuclear de Fukushima Daiichi, una vez que los tanques de almacenamiento se queden sin espacio.
Más de ocho años después de que la fuerza de la naturaleza golpeó esa central nuclear, ubicada en la costa este de Japón, las alertas sonaron nuevamente en el país, esta vez, por la advertencia de que la planta ya no tendrá espacio para almacenar el agua radiactiva para 2022.
El desastre en Fukushima Daiichi, originado por un sismo de magnitud 9 grados Richter que desencadenó un enorme tsunami el 11 de marzo de 2011, se convirtió en el peor desastre nuclear del mundo desde la explosión en la planta de Chernóbil, Ucrania, en 1986.
Foto: Gizmodo.com.uk
Tres de los seis reactores de la planta japonesa sufrieron graves daños y desde entonces la compañía ha tenido que verter agua sobre ellos para reducir el calentamiento excesivo del combustible de uranio y evitar su posible explosión. Sin embargo, el líquido contaminado por la radiación se ha ido acumulando.
A ello, se suma el agua subterránea que fluye desde las colinas en torno a la central e ingresa a los sótanos del reactor, donde se mezcla con los residuos radiactivos. Todo este fluido se bombea y se trata antes de almacenarse en tanques, pero éstos se están llenando rápidamente.
“Se estima que los tanques que almacenan agua contaminada con tritio radiactivo de baja toxicidad en la planta nuclear de Fukushima estarán llenos para el verano de 2022”, anunció TEPCO, operador de la planta, en una declaración reproducida por la agencia local de noticias Kyodo.
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En un documento presentado a un panel gubernamental que se reunió para analizar la situación, el operador detalló las limitaciones de los tanques, precisando que para fines del 2020 alcanzarán su capacidad máxima de almacenamiento, aproximadamente 1.34 millones de toneladas de agua.
Los grandes tanques de almacenamiento en el sitio actualmente contienen alrededor de 1.05 millones de toneladas de agua procesada y se llenarán por completo para 2022, según las referencias contenidas en el documento, reveladas por el periódico japonés Asahi Shimbun.
TEPCO reconoció que ya se están considerando varias opciones, incluida la liberación del agua radiactiva al Océano Pacífico, aunque los pescadores locales se opondrían ferozmente por temor a la contaminación que generaría a la flora y fauna marina.
Foto: Revista Semana
De acuerdo con el diario Japan Today, un panel de expertos se reunió para estudiar cómo deshacerse del agua contaminada y se mencionan estrategias como la evaporación del agua y la inyección bajo tierra, además de la liberación en el océano.
La compañía pública y funcionarios del gobierno planean comenzar a eliminar el combustible derretido en 2021 y desean liberar parte del complejo actualmente ocupado con tanques para construir instalaciones de almacenamiento seguras para los desechos derretidos y otros contaminantes que saldrán.
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