8 discos subestimados del 2015 que debes escuchar
Música

8 discos subestimados del 2015 que debes escuchar

Avatar of Juan Carlos Orellana

Por: Juan Carlos Orellana

26 de febrero, 2016

Música 8 discos subestimados del 2015 que debes escuchar
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Por: Juan Carlos Orellana

26 de febrero, 2016



Todos conocemos a alguien a quien le encanta decir que la música actual es una basura. Un individuo que, luego de afirmar lo dicho, procede a nombrar una lista de bandas o cantantes “de verdad” alegando que sus gustos musicales son los únicos que importan y pierden la oportunidad de escuchar excelentes álbumes, como los del año pasado -casi desapercibidos-  que vale la pena escuchar y de los que hablaré a continuación.


#8. Colin Stetson & Sarah Neufeld – Never Were the Way She Was 

Colin Stetson es un experto en varios instrumentos de viento. Sara Neufeld es una asombrosa violinista, miembro de Arcade Fire. En su primer disco juntos no solo demuestran su genial entendimiento del ritmo y la composición, sino que también evidencian lo ocupados que están al no molestarse en ponerle nombre a su banda.
¨Never Were the Way She Was¨ combina decenas de instrumentos de cuerda y viento que invitan a un alucinante viaje sonoro lleno de sorpresas e intensidad.
Con elementos de soundtrack cinematográfico, el álbum no necesita imágenes para llenar nuestra cabeza de historias. El producto de tantos instrumentos acústicos a la vez es el tono orquestal presente en las ocho canciones que lo componen.




#7. Jeff Rosenstock – We Cool?

El virtuoso del punk regresa con un nuevo álbum, lleno de canciones pegajosas e himnos guitarreros.
Luego de hacer desastres con su antigua banda Bomb The Music Industry!, en la que aceptaba cobrar máximo diez dólares por concierto, donaba las ganancias de sus discos a la caridad y hasta subía álbumes completos gratis a Internet. Vuelve recargado de ritmos rápidos, dinámicos intros de piano y divertidos riffs de guitarra.
Con 12 canciones de las que destacan ´Nausea´ y ´You, In Weird Cities´, Jeff ofrece una breve sinfonía de punk melódico que se quedará rondando tu cabeza por meses.




#6. Chelsea Wolfe – Abyss

La autora de dos álbumes envolventes y expansivos sónicamente como lo son ¨Apokalypsis¨ y ¨Pain Is Beauty¨, regresa con fuerza para reclamar su trono de reina del metal. La principal característica de su música es su mística y atrapante voz que siempre se encuentra escondida por gruesas paredes de reverb, lo que aumenta su cualidad mágica e hipnotizante.
En Abyss vuelve a combinar salvajes riffs de guitarra con su delicada voz, junto con drones que le agregan una intensidad agradable a las canciones. El título de esta producción es bastante adecuado; los sonidos profundos y temas oscuros que invoca este álbum te arrastrarán a un abismo del que no querrás escapar.




#5. High On Fire – Luminiferous

Matt Pike es considerado un Dios del Metal desde hace unos años y reivindica su divinidad con las nueve infernales canciones que presenta ¨Luminiferous¨. Los gritos apasionados de Pike intentarán explotar tus tímpanos lo cual, si
sucediera, sería un dolor agradable.
Los riffs y solos de guitarra caóticos dominan cada rincón de esta obra y no tienen nada que envidiarle a los anteriores álbumes de esta agrupación.
Los ritmos rápidos y brutales que posee Luminiferous te llenarán de energía y adrenalina al escucharlos, por eso es que este es el disco perfecto para hacer ejercicio, yo nunca me he ejercitado, pero la gente que lo hace alega que les
encanta escuchar esta obra musical constantemente durante sus entrenamientos.




#4. Spectral Lore / Nachtreich – The Quivering Light

Nos encontramos con otra colaboración inusual: el black metal intenso de la banda griega, Spectral Lore, se junta con el estilo híbrido entre metal y música clásica del dúo alemán, Nachtreich, dando como resultado una magnífica mezcla en la cual los contrastes son la clave. El ritmo del disco fluye entre brutales gritos guturales y hermosas piezas de música clásica; es un álbum que transciende géneros y se nutre de esta ventaja para presentar una variedad musical atractiva. Las siete canciones (incluyendo una instrumental de piano) demuestran que este tipo de combinaciones pueden tener éxito, sólo queda atreverse.




#3. Ash Koosha-GUUD

GUUD constituye una experiencia auditiva bastante inusual, las cual es una de las razones principales para darle oportunidad a este proyecto. Es cierto que sobran propuestas de música electrónica en la actualidad que no sirven para nada. La mayoría son una copia y pega de ritmos y sonidos clichés. GUUD es todo lo contrario; Ash Koosha utiliza todo tipo de samples y drones para construir canciones complejas y atrayentes. Su maestría para combinar diferentes sonidos como cantos corales con muestras electrónicas es admirable. El álbum desborda originalidad por todos lados. Usando una percusión caótica y un estilo similar al del productor venezolano Arca,  Ash Koosha idea uno de los mejores álbumes de música electrónica del año.




#2. Sufjan Stevens-Carrie & Lowell

El talentoso artista, Sufjan Stevens, experto en varios instrumentos que ni siquiera conozco, eligió explorar los rincones más oscuros de su alma con Carrie & Lowell. El álbum trata sobre la muerte de la madre de Sufjan, con énfasis en el sufrimiento que este hecho causó en su vida. El autor recuerda, por medio de las letras, los momentos felices que pasó con su progenitora, al igual que los momentos tristes, mucho más numerosos.
A pesar de ser un disco sobre la irreversibilidad de la muerte no por eso es deprimente. Las canciones son agridulces, no enfocan el tema de manera pesimista; Stevens celebra los instantes de alegría que compartió con su madre, lo que convierte a este álbum en una experiencia agradable y profunda.
Usando casi exclusivamente guitarra y voz, Stevens nos regala un viaje por su pasado, que es tan melodioso como melancólico.




#1. Baroness-Purple

Una de las bandas más influyentes de Sludge Metal regresa con material de sobra para dejar boquiabiertos a todos sus seguidores. Las características armonías de guitarra, los solos que hacen hervir la sangre, las
impecables vocales y una estructura dinámica.; todos los elementos que han acompañado a esta banda desde su primer álbum siguen presentes.
Las letras versan sobre la recuperación física y mental que tuvo que atravesar un miembro de Baroness (John Baizley), luego de que la banda sufriera un terrible accidente de tránsito estando de gira.
El contraste que se maneja es entre pesimismo y optimismo, faces de la lucha que tuvo que librar Baizley consigo mismo. Esto resulta en una mezcla de sentimientos extremos que está presente a lo largo del disco.
Con ritmos rápidos constantes, junto con riffs de metal desgarradores, necesitarás escuchar Purple unas cuantas veces antes de quedar satisfecho.



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