Instrumentistas vs. DJ: por qué ya no se necesita ser un virtuoso para hacer buena música

Viernes, 11 de agosto de 2017 17:00

|Leon Felipe

La fascinación por los nuevos géneros eléctricos, EDM, es toda una hazaña cultural. Diversos factores trascendieron fronteras, hicieron accesible la tecnología para muchos y surgieron nuevas estructuras de hacer un track. Por ejemplo, la creación de los drops. Lo curioso es que más de 90 % de los productores no tuvieron una formación musical, lo que hace bastante extraño que alguien con poca educación en la disciplina pueda tocar el oído de millones de personas. Desde entonces ha quedado claro que la música no consiste en sólo poner discos. Y si no es un tema con el que no estás familiarizado, no te mortifiques, puedes seguir estas cuentas de YouTube o simplemente darles una oportunidad a estos 5 proyectos para entender la música electrónica.


Intelligence


Los procesos tecnológicos fueron la respuesta en un inicio para los no-músicos que buscaban recrear el sonido del mundo. Con el paso de los años aparecieron técnicas cada vez más complejas para la creación de piezas, pero no se reinventaron las estructuras ni armaduras musicales. La energía de todos lo artistas se concentró en los procesos tecnológicos a tal punto que hoy hay festivales dedicados a la innovación tecnológica y no a la renovación de las escalas musicales.


Attik


Brian Eno, con su música experimental, fue uno de lo principales motores para que los no-musicos se hicieran espacio en algún festival cultural con su lema “proceso sobre creatividad”, por lo que muchos artistas del underground sin una formación musical pero con una vaga idea de los procesos que se necesitan para crear una canción comenzaron a sobresalir, lo que dio paso a que la cultura del DJ explotara durante los años 70. Esto ocasionó que muchos músicos y artistas abandonaran los instrumentos análogos para dirigirse hacia la música eléctrica. De ese legado surgen dos increíbles productores de psy-trance: Attik e Intelligence, quienes además se dedican a la creación sonora-cinematográfica. Seguramente ellos podrán desmentir a Brian Eno y saber si realmente los procesos tecnológicos son la fuente principal de lo que ahora se conoce como música electrónica o la creatividad humana es lo que hace la diferencia entre un gran tema y una moda pasajera.


La revolución de Brian Eno

Desde que apareció la música electrónica, los puristas del rock han llamado a este género “una música sin alma”, y tal vez sea cierto. Pero la música debe continuar su evolución, por lo que el mundo tangible ya no fue suficiente y la necesidad de crear nuevas texturas impulsó a los geeks de la tecnología a llevarla a una nueva dimensión. Esto significó el primer paso para que la música se orientara hacia procesos tecnológicos en los espacios MIDI, que con el paso de los años han desplazado la ejecución de los instrumentos y sólo se han especializado en los DAWS.



“La tecnología ha permitido que los conocimientos básicos musicales se faciliten a una persona que no tiene el acceso a la educación musical básica. Entonces, creo que para ser DJ no es necesario ser un músico de conservatorio, pero no lo veo como un factor negativo, sino que es una manera de involucrar a la gente en la música”, sostiene el DJ y productor Intelligence.

Ya sea por practicidad o por mera coincidencia la revolución tecnológica ha dado pautas a la formación de una nueva especie de músicos que requieren de otras habilidades distintas al blues, jazz, rock, etc. Pareciera que saber sobre música se vuelve de hecho un elemento secundario en el plano de la producción de electrónica, lo que oculta la creatividad del humano.

Attik afirma que “es muy fácil tener un programa para ser música. Incluso cuando tú compras una computadora está el Garage Band. Entonces es una herramienta que puedes implementar en tu vida, y no necesariamente como los músicos de antes, que realmente saben leer música. No sé con exactitud. pero la gran mayoría de los DJ no saben leer un partitura musical y me incluyo en ellos. Entonces te da a pensar que la tecnología ha revolucionado la forma en que se crea la música”.



El desplazamiento técnico de los instrumentos fue necesario para el quiebre final de la cultura pop de entre los años 60 y 80. Algunas personas sencillamente no estaban listas para dejar el único mecanismo conocido por el hombre para crear música por medio de instrumentos análogos que tuvieran características infinitesimales propias de los sonidos orgánicos.

En función de esa idea, Intelligence menciona que “ser DJ no significa precisamente ser músico. Al final de cuentas ser DJ significa: poner un par de CD, dar play y mezclar. Ahora, respecto a esto existe un habilidad que es necesaria para ser DJ, que es tener que saber un poco de rítmica y métrica. Además, creo que es necesario que la gente también esté informada respecto a lo que significa ser un DJ, productor, ingeniero y músico”.

“Es una nueva generación de músicos, debido a que las personas viven con lo que tienen. No necesariamente tienes que vivir con una idea del pasado; claro, entiendo la necesidad de ejecutar un instrumento en vivo, porque cuando vas a un concierto de una banda famosa lo hacen y realmente es impresionante. Yo creo que las tecnologías han revolucionado hasta a los espectáculos, para que el espectador tenga una nueva perspectiva revolucionada”, agrega Attik.


Rock is Dead: nuevas tendencias de la música

Incluso hay películas que desdicen esta frase manida que muchos se resisten a aceptar y otros se resignan a aceptar. Si el rock estuviera vivo aún seguirían apareciendo bandas como los Beatles o Cream. Está claro que puede sonar paradójico y categórico, pero si de verdad siguiera vivo, no abundarían los sonidos futurísticos que inspiran al público a alcanzar el máximo éxtasis en un festival rave. Y aunque nada se compara con escuchar a tu banda favorita, la tecnología ofrece nuevos límites y paradigmas que antes el rock o cualquier género análogo no podía cruzar. Esto da la pauta para que procesos técnicos se hayan transformado en una mina de oro, al punto que un ingeniero de audio podría ser más caro de contratar para un concierto que una banda. Si esta tendencia se extiende, cada vez más artistas y no-músicos botarán sus instrumentos, aunque también esto trae sus desventajas.


Silver Apples, dúo pionero de la electrónica moderna


Intelligence comenta que, "más allá de la importancia de la tecnología, como productor de música tú te pones los límites, te exiges lo que te quieras exigir y dices: 'Bueno, a mí no me interesa la síntesis, no me importa esto, yo puedo hacerlo todo in the box y para mí no es necesario. Y es bien válido que hoy en día cada quien produce con las herramientas que tiene, con lo que es posible adquirir, y depende de él evolucionar, musicalmente hablando, pero también tocar un instrumento te puede abrir un poco más de puertas a la hora de tocar en vivo. Además, hay que ver las limitaciones que tiene ser producto o DJ, pero también debemos ver que los instrumentos tienen limitaciones”.

Todo pareciera apuntar a que Eno tenía razón: la sobreestimulación de la tecnología enterró a los músicos convencionales. Sin embargo, no puede negarse el hecho de que al final de cuentas sigue siendo música e incluso para los DJ de cualquier género la creatividad siempre estará enfrente de cualquier incógnita dependiente, en otras palabras, la música siempre se una variable que se dará un fin así misma mientras que todos los accidentes como tecnología, corrientes, escalas, instrumentos serán unas variables dependientes de la música.

“Si quieres que un track de música electrónica suene muy bien, tienes que ejecutar al final de cuentas musicalmente la teclas que tengan que sonar para que el track esté bueno, porque puedes saber mucho de síntesis o mucho de ingeniería, pero si las notas no las mezclas bien y no sabes la estructura de una canción, no va sonar de la mejor manera posible”, sostiene Attik.

“Para mí sí tiene más peso ser una persona creativa, porque lo técnico lo aprendes, lo creativo no. Eso viene del alma. O sea, sinceramente, no todo mundo puede tener un creatividad musical, es un cosa innata”, agrega Intelligence.

Es importante replantear la realidad sobre la nueva clase de artistas que se presentan en los festivales, que ya no son músicos convencionales, son hijos de prometeicos del siglo XXI dedicados a crear nuevos espacios sonoros y texturas musicales. El futuro exige nuevas cosas, por lo que quedarse en el mismo esquema de lo que es un músico es una piedra en el camino para continuar la evolución, y aunque los procesos tecnológicos predominen sobre la creación de un track, la creatividad con la que se dirigen los instrumentos, o en este caso plug-ins o vst, es elemental para trascender las fronteras de la inmortalidad.

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Si eres un fanático de la electrónica, seguro has visto estos documentales o estás por verlos. Y si te quedan dudas, estos 11 exponentes te demuestran que sí se puede hacer música de este género en México.

REFERENCIAS:
Leon Felipe

Leon Felipe


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