Música

Guía para comprender el noise, el género musical más estridente

Música Guía para comprender el noise, el género musical más estridente



¿Es música o es ruido? La música puede variar según quien la escuche, más allá de cómo suene. Y hay para todos los gustos. Por ejemplo, la ciencia ha determinado cuál de los géneros es el más triste, como también existen otros a la luz de la posmodernidad y otros que, quizá, sólo te causen risa. Pero podría decirse que en eso consiste el mundo musical: una infinita gama de enfoques, sonidos y propuestas.

Entonces te encuentras con el noise, un género musical bastante estridente que introduce el ruido (noise en inglés quiere decir ruido) como parte de su composición. Imagina perder toda referencia de las escalas, tónica y de ritmo, pero aún identificar una rara y aberrante idea de belleza musical. Repito: ¿ruido o música? Imagina prender un montón de electrodomésticos, subirle volumen al radio cuando está sintonizado nada más que estática. He ahí el noise, en cuyo origen se esconde un objetivo claro de los primeros intérpretes y defensores del género: crear una tendencia anti-pop, ya que para ellos el pop era ruido ante sus oídos.


noise


El origen del noise


En 1913, la oleada de los poetas y artistas futuristas italianos influyó en la concepción musical. El pintor y compositor Luigi Russolo ya prefiguraba lo que se avecinaba en el campo de la música con sus ruidosas composiciones. Se podrían identificar los primeros trazos del noise (también llamado ruidismo) en piezas de Russolo como "Serenata per intonarumori e strumenti", compuesta para un instrumento inventado por él mismo y que consistía en generadores de sonidos acústicos que permitían crear y controlar dinámicas en las frecuencias y en las alturas con diferentes tipos de ruido.





Posteriormente, tras los periodos de guerra en Occidente, la gran influencia de la acusmática (referente a la práctica de escuchar sin ver o identificar la fuente del sonido) no sólo afectó al campo de las artes visuales, sino a la música; además de los avances tecnológicos y de la visión cada vez más experimental que se gestaba sobre la música. Todo esto implicó un cambio radical en la forma de escuchar. El noise surge prácticamente de esa conjunción de aspectos, apoyado por artistas experimentales de la década de los 70.

El género ha tenido grandes exponentes como Yoko Ono, Merzbow o KK Null. La aparición de la música concreta o acusmática le dio aun mayor fuerza al noise. Como teoría, el ruido era maleable en un espectro musical, por lo que los artistas contaban con una infinidad de formas de crear ruido rosa, blanco y marrón, pues las posibilidades se lo permitían. Lo músicos experimentales se encontraron con un paisaje ilimitado de texturas, ritmos y sonidos.


Del noise al synth-punk





En sus inicios no era siquiera considerado un género musical, sino que formaba parte de la gama de arte experimental y sólo algunos músicos entusiastas de la época, sobre todo punks que más tarde impulsaron el subgénero synth punk o electropunk, tomaron al noise para incorporarlo a su propuesta y lo hicieron parte de su vida musical. Sin embargo, no tomaron al ruido como principal objeto musical, sino a las disonancias musicales que el noise generaba. Este encuentro de sonoridades tuvo resultados que pueden verse en bandas como Suicide o Pere Ubu, con un claro sonido melódico que incluye un trasfondo más abstracto, producto del noise.





El nacimiento de un metagénero

El desafío cultural que representaba el ruido dentro de una pieza musical era más que sólo un sustento creativo dentro de una institución artística. Representaba la abolición de una de los aspectos más importantes del ser humano: la comunicación. Hay quienes creen que el lenguaje es la base de toda nuestra civilización, y que eso evidentemente permea el lenguaje de la música. El noise, más allá que un género musical convencional, es de las primeras formas de música en la que la idea tiene más peso que el talento artístico musical del intérprete o su capacidad para comunicarlo.

Las nuevas formas de justificar el arte han logrado dejar que el ruido se exponga en diversas áreas culturales, pero al hacer esto llevan una intención comunicativa y la principal función del ruido es interrumpir una comunicación. Esto representa un dilema: ¿cómo puedes presentar algo que interrumpe lo que estás presentando?





La justificación parece un poco absurda al inicio, pero hay que tomar en cuenta que el noise sentó sus bases más sólidas en el período de posguerra, con un alto contenido de violencia en su paisaje sonoro. El noise más definido es el heredero del ruido real y sólo intentaba exteriorizar los sentimientos que la humanidad vivió en esos momentos de crisis. Después de todo, podría considerarse la guerra como otra forma de interrupción comunicativa en el proceso "normal" del ser humano.

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Seguramente, ahora que entiendes un poco más el noise, quieres saber qué escuchar. Aquí puedes encontrar la respuesta a tu pregunta.


Referencias: