Jake Bugg, “I drink to remember, I smoke to forget”

Jake Bugg, “I drink to remember, I smoke to forget”

Por: Rijeos -

Por: Rocco Portillo

Hay dos maneras de recordar la vida de un adolescente, aquella en la que la historia gira en torno al romance, la misma que se ve una y otra vez en las películas sobre la preparatoria; una en la cual estar cerca de la chica más popular de la escuela es la meta social más importante, los temas pueden ser dramatizados pero no dejarán de ser infantiles, pero también hay otra manera de ver la adolescencia: la época en la que el mundo se abre ante tus ojos, cuando te das cuenta que no serás astronauta y completar cualquier sueño es en verdad difícil. Algunas personas viven esto en dosis pequeñas, otras ven la vida de la manera más cruda porque no tienen otra alternativa, una situación en la que madurar es lo único que sirve para completar el día a día, en la que sólo queda aparentar que eres más fuerte de lo que en verdad eres, porque sólo así llegarás a serlo. 
Jake Bugg al día de hoy sólo tiene 18 años y ya fue número 1 en el Reino Unido. Aún no puede beber legalmente en Estados Unidos, sin embargo canta como si se tratara de una persona quien ha recorrido los caminos de la vida, quien ha tropezado varias veces y se ha levantado con sangre brotándole de la nariz, pero siempre aprendiendo de cada una de aquellas caídas; él es del segundo tipo de adolescentes, aquellos quienes se ganan la madurez por medio de sacrificar la inocencia. 


jake bugg
“I’ve seen the light, but not the kind I would have liked” 

Musicalmente se le pude comparar con Dylan y con Johnny Cash, como a tantos cantautores con voz rasposa, sin embargo Jake Bugg está muy lejos de ellos no sólo por falta de trayectoria, también, porque no pretende serlo, sus letras no tienen tintes poéticos, no dramatiza con metáforas; cada una de sus letras se entiende desde la primera escucha como el canto de un adolescente, uno que habla con honestidad y si sufre es porque de verdad cada situación para él es vital. En “Seen It All” dice que ya lo ha visto todo por el hecho de que una vez se encontró en una situación difícil contra un grupo de mafiosos y habla de pastillas. Aún le falta por ver pero en el mundo de un adolescente ver que alguien entierre un cuchillo en el cuerpo de un extraño es una experiencia que abre los ojos y hace sentir que sabes más que el resto, una especie de confianza que tienen aquellos quienes se han dado cuenta de lo pequeños que somos en relación con el universo. Como él dice “I’ve seen the light, but not the kind I would have liked” (He visto la luz, pero no del tipo que me hubiera gustado). 
Siempre que sale algo nuevo que puede ser fácilmente relacionado con algo previamente hecho, las personas (sobre todo aquellos narcisistas intelectuales) demeritan su valor por no ser completamente original. Sobra decir que hoy la originalidad sólo cae en la categoría de leyenda urbana y la verdadera virtud (como dice Jim Jarmusch) está en la autenticidad. Jake Bugg no tiene absolutamente nada de original, sin embargo es bastante auténtico. 


Jake Bugg
“Then I walked away and hurt. But I've never felt more alive”

Unas horas antes a la escritura de este texto, su humilde narrador estaba viendo Stardust Memories (1980), una película escrita y dirigida por Woody Allen; independientemente de mi admiración por su trabajo, era innegable que el argumento de la película estaba absolutamente “inspirado” en 8½, una película de Fellini de 1963. La completa similitud entre ambas obviamente no había sido descubierta por mí, de hecho Woody Allen siempre ha dicho que su película debió llamarse “Woody Allen #4” porque no era ni la mitad que la de Fellini. La perspectiva de Allen respecto al trama brilla por ser totalmente fiel a su creador, independientemente de que compartan una misma estética y tema, Stardust Memories es probablemente la película en la que Woody Allen es más honesto y autobiográfico que nunca, y jamás se le puede comparar o despreciar en relación con el trabajo de Fellini, cada una es un ente propio. Bueno, exactamente eso es lo que sucede con Jake Bugg: su voz se parece a la de Dylan, su corte de cabello es el de Harrison, su vestimenta igual a la de Ian Brown, posee una arrogancia digna de los Gallagher y físicamente se parece mucho a su compatriota Alex Turner, y a pesar de ello, sus canciones suenan honestas; todo es Jake Bugg, todo sigue la línea de aquella frase de Picasso: "Los malos artistas copian, los grandes roban". Roban para hacerlo propio.



“Could be something as simple as this?” 

“Sólo soy un chico que toca canciones”, es la frase que Jake repite una y otra vez en las entrevistas cuando alguien quiere hacerlo parecer algo más que un cantautor, y la verdad es que Jake Bugg sólo es un chico tocando canciones, uno bastante talentoso, pero aún es muy chico, y ahí puede estar su mayor defecto, -¿por qué?- Porque la industria discográfica, en su desesperación al no poder entender los tiempos actuales, en cuestión de procesos económicos, apuesta por firmar  talentos cada vez mas jóvenes, creyendo que así comprarán un poco más de “juventud”; si sus artistas son cada vez mas jóvenes, las disqueras grandes pueden llegar a creer que ellas también lo son, aunque realmente sus órganos estén fallando. El daño que provoca esto es que artistas como Jake Bugg son firmados a los 18 años y no tienen tiempo de vivir; hay una frase que siempre se les dice a los escritores “escribe sobre lo que sabes”. Bugg escribe con excelencia sobre ser una adolescente, pero lamentablemente que los ojos de una disquera ya estén sobre él, no le permite conocer de manera orgánica mucho más. 

sencillo Jake Bugg
La manera de ver la vida es parecida a la historia de los Gallagher: un joven de clase media, con una madre soltera y que lo único que tiene para expresarse es una guitarra; canta sobre peleas callejeras, sobre emborracharse porque no hay nada más por hacer y sobre la vida cotidiana. De esa diferencia de la pareja de hermanos (que se quieren tanto), Jake tiene una influencia mucho más americanizada, como sucede en casos como The Tallest Man On Earth, donde un extranjero a las raíces de Estados Unidos crea música con características tan americanas que dejan en (aún mayor) ridículo a aquellas personas quienes hacen country para American Idol. Si los ídolos adolescentes de E.U. tienen como modelo a Glee, personas como Bugg tienen como modelo a Skins. Siempre se ha mostrado en la historia, los ingleses entienden mejor la cultura pop estadounidense mas que ellos mismos. Por ello Jake Bugg es una buena señal en el panorama, aún no merece ser un ídolo, aún no sufre o vive lo suficiente, pero cuando lo haga, será imparable.


Referencias: