NOTICIAS ARTE FOTOGRAFÍA CINE HISTORIA LETRAS MÚSICA DISEÑO ESTILO DE VIDA MODA VIAJES TECNOLOGÍA COMIDA

Todos los derechos reservados 2017
© Cultura Colectiva

Jeff Buckley, el músico melancólico que inspiró a Radiohead, Coldplay y Muse

1 de noviembre de 2017

Cultura Colectiva

Su rango vocal de cuatro octavas y media tuvo tal éxito que la prensa comenzó a comparar a Buckley con músicos como Bob Dylan y Van Morrison.



En 1994 no hubiera sido muy complicado predecir el éxito musical que Jeff Buckley alcanzaría en esa década. Rodeado de música clásica por influencia de su madre, Mary Gilbert, quien solía ponerle melodías de Tchaikovsky o Rachmaninoff. Gilbert tocaba en orquestas y daba recitales, su hermano era cantante y su hermana tocaba la flauta. “Todos los días de su vida fue mi familia la que crió a ese niño y le fomentó su lado artístico y creativo, yo fui quien tocó el piano y cantó con él desde que tenía siete años", dice Mary al preguntarle sobre los genes del padre de Jeff, Tim Buckley. El progenitor de Jeff también fue cantante e ícono de la contracultura en los 70; pero murió en 1975 por una sobredosis de heroína y alcohol.





Jeff Buckley apenas conoció a su padre, pues murió cuando él apenas tenía 8 años. Solamente lo vio una o dos veces y ni siquiera asistió a su funeral, pero como método de catarsis en 1991, cuando no era más que un desconocido, dio un homenaje a su padre en una iglesia de Brooklyn en la que interpretó cuatro canciones. Dos de ellas llamaron la atención de la industria discográfica, que vio en él un potencial oculto que pronto desarrollaría. La primera vez que Jeff subió a un escenario, un periodista lo abordó apenas bajó de éste. Le preguntó sobre la influencia musical de su padre, a lo que Buckley respondió: "me he dejado la piel en el escenario, he sudado hasta el último suspiro y lo primero que me preguntas es sobre Tim Buckley que sólo me dio un vistazo de pasada".





En 1994, Buckley publicó su primer y único álbum: Grace. Una producción llena de covers llevados al siguiente nivel. Tal es el caso de “Hallelujah” —originalmente de Leonard Cohen—, una canción que Jeff Buckley logró perfeccionar y sacar del anonimato. También aparece “Lilac Wine” de Nina Simone, entre otras fantásticas interpretaciones. A partir de Grace pudimos conocer el talento innato de Buckley y su estilo inconfundible. Su rango vocal de cuatro octavas y media tuvo tal éxito y el disco fue tan trascendente, que la prensa comenzó a comparar a Buckley con músicos como Bob Dylan y Van Morrison. Los grandes tabloides lo señalaban como una de las grandes promesas de los 90; el folk rock del californiano ocupaba una posición de privilegio en una época dominada por el grunge.





Seth Jacobson, periodista musical, definió a Grace como "una oda a la soledad, la pérdida y la absoluta incompetencia del hombre en tiempos de problemas", una descripción perfecta para un hombre con una tormenta interior. Todo iba viento en popa con la carrera de Buckley y ya preparaba al sucesor de Grace: Sketches for My Sweetheart the Drunk; pero fue el río Wolf en Memphis el sitio que puso fin a la vida de Jeff. Murió ahogado, no se sabe si fue suicidio o si fue un descuido, pero se sabía que no estaba permitido bañarse en dicho lugar. Como dato anecdótico, Buckley se metió con todo y ropa, y sólo fue identificado por el arete que llevaba en el ombligo. Se dice que cantaba Whole Lotta Love de Led Zeppelin cuando desapareció.





Su muerte prematura a los 30 años —tal como sucedió con músicos como Jimmi Hendrix, Jim Morrison o Amy Winehouse— lo convirtió en leyenda. El legado que nos dejó fue grande, muchos artistas como Thom Yorke o Matt Bellamy han señalado su influencia en su música. No se sabe qué hubiera pasado si Jeff hubiera continuado, no sabemos qué rumbo hubiera tomado su carrera y si seguiría siendo fructífera. Nos conformamos con la obra maestra que fue Grace, que contaba con joyas como “Lover, You Should've Come Over”, “Last Goodbye” o “Mojo Pin”.





Buckley es considerado un músico de culto por la crítica. Fue un artista innato que te hacía erizar la piel con su voz y sus composiciones, de talento difícil de superar y compositor de melodías melancólicas y sensuales. Buckley era un poeta que cantaba sobre un escenario, multinstrumentista cuya sensibilidad estética siempre fue su sello. En Grace podemos apreciar la sensación de vértigo, sentir el aliento de la existencia bajo un aura bella y etérea. Todas las canciones de este disco te colocan en otra dimensión. Se podría decir que Jeff llevaba la tragedia en el apellido, su inexistente relación con su padre pudo haber sido un detonante de su talento artístico. Escuchar a este artista es un viaje íntimo y reconfortante.





**


El texto anterior fue escrito por Adrián Espinosa.


**


Como Buckley, muchos músicos han tenido que vivir y crear bajo la sombra de sus famosos padres. Pero sin duda, la música ha sido un excelente escape poético para estos grandes artistas.



TAGS: Canciones Rock en inglés historia de la múscia
REFERENCIAS:

Cultura Colectiva


  COMENTARIOS

  MÁS DE CULTURA COLECTIVA

Sex at Dawn: The Book That Claims The Evolution Of Monogamy Was Not A Natural Progression 6 Reasons Why You Might Be Having Irregular Periods 5 Popular Songs You Didn't Know Were Inspired By Really Gruesome Crimes Los campos de reconcentración españoles en los que miles de cubanos murieron de hambre 3 Movies That Show How Awkward First Sexual Experiences Can Be What's Free Bleeding And Should You Try It On Your Next Period?

  TE RECOMENDAMOS