El álbum con el que John Coltrane rebasó los límites de la espiritualidad a través de la música

Lunes, 4 de diciembre de 2017 18:16

|Leon Felipe

Tras un periodo de desintoxicación, algunos allegados a Coltrane vieron cómo se sumergió en la religión para intentar adaptar su nuevo estilo de vida

Difícilmente se puede definir un álbum o una pieza musical como la más exquisita de todas. Sin embargo, hay pautas y normas institucionales que ayudan a entender la complejidad de ciertas interpretaciones que pueden o no ser de gran influencia para la historia de la música. Aun cuando estas pautas marcan tendencias y sumergen a generaciones de artistas en ellas, no son lo que debe definir a los artistas. En otras palabras, los músicos deberían hacer música para ellos y no por contratos con disqueras, likes en redes sociales o reproducciones en YouTube.

La expresión sonora —ejecución de un instrumento— es, sobre todas las cosas, la representación de la interacción entre dos fuerzas: el exterior que intenta moldear tu alma y la oposición de tu alma a mantenerse en el estado en el que nació. Por lo que los sonidos más puros y mágicos no vienen de generar millones en ventas o armonías. No obstante, las representaciones más sensibles de nuestra alma son las que dotan de emoción a la armonías que se escuchan en los grandes álbumes de la historia. Es decir, detrás de cada gran pieza musical hay un gran historia entre el conflicto exterior y el alma de los artistas.



En el lejano año 1964 un saxofonista que experimentó un despertar espiritual intentó reubicar su vida de acuerdo a las a exigencias sociales, especialmente ligadas con el mundo del arte y la música, como alejarse de las drogas y sumergir su fe en una religión. Sin embargo, los cambios en esta luminaria de la música fueron expuestos a la vista de todos tras el estreno de su álbum más emblemático. John Coltrane, el santo de los artistas, legaba al mundo un clásico instantáneo.

A Love Supreme es uno de los álbumes más importantes de la historia. Lo dice, entre muchas otras, la revista Rolling Stone. Para quienes no lo hayan escuchado, a continuación una breve narración de lo que se han perdido. Comienza con una cuantas notas del saxo y finalmente se disipa ante los sonidos de los platillos de la batería y con el paso del tiempo los ritmos comienza a dar forma, como si quisiera compartir su sentimiento de renovación e iluminación espiritual. Conforme el disco avanza, se vuelve más complejo.

Lo fácil de escuchar este disco convierte a su sonido en algo que en este artículo denominaremos metamúsica, que es cuando el sentido del oído es superado por la interpretación simbólica del sonido. Intentaremos explicar más a fondo por qué lo definimos así, y para eso se regresará a la época en la que fue grabado el disco.



Tras un periodo de desintoxicación, algunos allegados a Coltrane vieron cómo se sumergió en la religión para intentar adaptar su nuevo estilo de vida a un paradigma establecido, pero no tardó en darse cuenta de que la difícil tarea no estaba hecha para él y se refugió en su cuarteto. Al llegar al estudio el día de la grabación del álbum, Coltrane ya traía algunas marcas y partituras, pero aún así el proceso careció de dirección por parte del jazzista, por lo que sólo fue un flujo constante. Aunque parecía que era un jam común y corriente para él, fue la historia de su revelación espiritual, por lo que la música que se interpretó es la representación viva de su conflicto entre el exterior y su alma. No sólo trata de hacer que oído goce de armonías, como tener un 3 y un quinta juntas, sino de la historia y su simbología que puede ser expresada sin la necesidad de tener los objetos y hechos físicos para entenderlos. Si se piensa en las grandes obras musicales, casi todas carecen del elemento hablado. Ahí radica la metamúsica: el sonido por sí mismo se convierte en la palabra que le da forma a una historia.



Objetivamente hablando, cada pieza es un pequeña historia del autor: desamores, viajes, abandonos etc. Pero pocos álbumes han estado dedicados al despertar espiritual. Por lo que es una tarea difícil intentar hacer que las personas entiendan por medio del sonido algo que sólo puede ser expresado con palabras.

La magnitud y complejidad es difícil de describir hablando meramente de la parte musical, pero algo que se puede definir como completamente universal es la capacidad de estar dentro de la metamúsica que en este disco John Coltrane ofrece, e incluso el nombre del álbum va más allá del plano cotidiano. Su álbum es un "amor supremo".

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Muchos géneros musicales han cambiado el mundo, pero pocos han tenido la trascendencia del verdadero —y para muchos el único— arte estadounidense: el jazz. Si quieres empezar a empaparte de esta música intelectual y fascinante, puedes empezar con estas 10 canciones.

Leon Felipe

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