Valiosas lecciones de vida que puedes aprender en 5 momentos de Kurt Cobain
Música

Valiosas lecciones de vida que puedes aprender en 5 momentos de Kurt Cobain

Avatar of Ciro Medina

Por: Ciro Medina

22 de agosto, 2017

Música Valiosas lecciones de vida que puedes aprender en 5 momentos de Kurt Cobain
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Por: Ciro Medina

22 de agosto, 2017

¿Qué podría enseñarte sobre la vida un rockero de Seattle que, demasiado joven y adicto a la heroína, pasó sus últimos días recluido en su casa antes de volarse la tapa de los sesos con una escopeta?

El 8 de abril de 1994, la policía de Seattle encontró el cadáver del cantante de la banda Nirvana, Kurt Cobain. Las investigaciones forenses determinaron que se había suicidado tres días antes. En la escena también se halló la escopeta con la que se voló la tapa de los sesos, una carta de despedida y más de un indicio de que había consumido una alta dosis de heroína, a la que era adicto. De acuerdo. El grueso de los lectores tendrán sus dudas y —con alto grado de verdad— debatirán este artículo desde el título. ¿Qué podría enseñarte sobre la vida un rockero que, demasiado joven y enganchado a un potente opioide, pasó sus últimos días recluido en su casa, sin hablarle a nadie hasta que se quitó la vida, dejando atrás su malestar estomacal, su depresión crónica, su crisis de nervios, una carrera exitosa, una hija, una esposa, una banda consolidada con dos de sus mejores amigos y a toda una legión de adolescentes perdidamente fascinados con sus canciones rabiosas, tristes y crípticas sobre el decadente espíritu joven? Pero antes de correr a manifestar tu indignación y tus "teorías" en la tanda de comentarios, es preciso que reflexiones, pues no es sensato generalizar y el meollo del asunto reside en otra parte. ¿Qué se puede aprender del músico, uno de los padres del grunge, más allá del punto de vista mediático o de modelo a seguir? El propio Cobain luchó con la imagen que quisieron forjar de él y de Nirvana, así como de lo que significa ser un rockero o un músico fuertemente influenciado por el punk. La fama es un velo que esconde otros motivos. Pero para eso está el corpus inmediato de su obra. En ese sentido, ¿por qué si las canciones de Cobain, repletas de metáforas, pueden darte otra perspectiva sobre la vida, también no habrían de hacerlo varios de los momentos que protagonizó?


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Kurt Cobain nació en 1967, en Aberdeen, un pueblo maderero al noroeste de Estados Unidos. El documental Montage of Heck abre mejor las puertas hacia su infancia y sus inicios, algo que en pleno apogeo de Nirvana y el grunge parece olvidado, lo que desdibuja la dimensión más humana y menos estereotipada del rockero y de su vida maldita. De hecho tuvo una infancia relativamente normal y feliz —hasta el divorcio de sus padres— y su creatividad y ganas de hacer arte se reflejaron a temprana edad, en sus facetas como creador de cortometrajes de terror y de dibujante y pintor. Pero ya en la cúspide del rock, desde que empezó a hacerse público y notorio que Cobain tenía una adicción a la heroína, pareció de pronto que un solo aspecto de su ser importara y trascendiera incluso sobre otras cosas más luminosas: la imagen de yonqui que sabía hacer chillar a una guitarra distorsionada y gritar sus líricas plagadas de poesía. Sin embargo, hay más. Siempre hay mucho más. De lo fugaz, patético y contradictorio también se puede extraer mucho, no sólo cómo formar parte del tétrico club de los 27. Por eso a continuación te presentamos 5 lecciones de vida que puedes aprender en 5 momentos de Kurt Cobain.


Insiste hasta lograr tus objetivos



La fecha es 24 de enero de 1988. Aquí Nirvana, que entonces se hacía llamar Ted Ed Fred, no toca frente a las multitudes que abarrotarían sus conciertos en los años venideros. El escenario es la tienda Radio Shack de Aberdeen, en la que un amigo decidió grabarles una especie de video promocional. En la batería está Dale Crover, de The Melvins, uno del puñado de percusionistas que pasaría por la rotación del trío hasta que se quedara Dave Grohl. Cobain apenas tiene 20 años y ya perfila la enérgica presencia de su performance que lo caracterizaría. Muchos dicen que él estaba convencido de que sería una estrella del rock y que era cuestión de tiempo para que sucediera, por lo que muchos especulan si estaba desesperado por la fama. En todo caso, en el momento en que se registró este video casero, Nirvana llevaba dos días de haber grabado el primer demo de sus canciones, lo que derivaría en el álbum debut Bleach. La canción que interpretan un par de veces es "Paper Cuts". Se puede apreciar que tanto el "director" como la banda tienen una suerte de plan para que el video salga bien. Cobain entra en escena con un rasgueo violento a su guitarra coordinado con un salto "espectacular". En una banda que se jactó de pasarse por alto las convenciones, el show gratuito y lo mainstream, es peculiar ver cómo de hecho tenían una visión de lo que es un "buen show". La repetición y la práctica hacen al maestro, y eso es precisamente lo que demuestra Cobain con cada una de las tomas. Moraleja: repite, insiste, perfecciona tu arte, tu oficio, tu vocación.


Defender los derechos de los demás es defender los tuyos



Kurt Cobain era muy delgado y con una complexión que podría llamarse "femenina", lo que, junto con sus gustos y sensibilidad artística, lo convertía en un blanco fácil para burlas y comentarios de todo tipo en la escuela, por parte de los chicos rudos, los atletas y los populares. Por eso desde muy temprano aprendió a alejarse de ese chovinismo gratuito y se hizo más amigo de las chicas, de quienes aprendió la solidaridad, los ideales de igualdad y a zafarse del machismo. Solía defender que, en vez de enseñar a las mujeres a no ser violadas, se enseñara a los hombres a no violar. Esto se refleja en este video. Durante un concierto de la gira promocional de In Utero, interrumpió su interpretación del cover "Jesus Doesn't Want Me For A Sunbeam" porque vio que entre el público había un hombre sacando provecho de la situación para toquetear a una chica. Sin pensarlo dos veces y con la sola convicción de sus ideales, se puso de pie y señaló de cerca al sujeto para avergonzarlo en escarmiento y legó un fuerte mensaje sin caer en moralismos baratos.


Ríete de todo, incluso de ti mismo



Después del estallido internacional de Nevermind, Nirvana estaba en todas partes. Un fenómeno musical y mediático que generaba la comidilla de los tabloides y de la prensa sensacionalista, la cual, dicho sea de paso, sostenía en gran medida la fama y el estrellato de Cobain. No hay tal cosa como mala fama, dicen. No obstante, esa leyenda del rockero drogadicto y excesivo a veces llegaba a territorios ridículos que en nada se correspondían con la vida real de una persona que, por su talento, era reconocida y estaba al frente de la banda más famosa y sonada del momento. Rumores volaban en 1992 sobre la adicción de Cobain, cuando la banda participó en el legendario Festival de Reading, en Inglaterra. Una multitud se congregó en la tarima principal para ver a los punteros del grunge y el rock alternativo ofrecer un concierto. Pero la banda y, sobre todo Cobain, tenían algo más peculiar en mente, una especie de sketch humorístico en el que el cantautor se muestra como un enfermo decrépito, famélico y con peluca que debe ser auxiliado en silla de rueda para subir al escenario y hacer su show para la audiencia como si fuera un mono de circo. La ironía afilada fue una de las armas del músico para paliar con el ridículo de la fama, que satirizó sin problemas haciendo uso de su propia figura. Una vez que conoces los límites y las dimensiones de tu ser, es muy fácil no tomarte tan en serio tu ego y poner los pies en la tierra. El humor es muchas veces un arma de autosalvación y autocompasión.


No hay nada malo en contradecirse



Tómalo como quieras. De este video puedes aprender la valiosa lección de que fumar es una soberana estupidez u otra más compleja: no hay nada de malo en contradecirse. Al ser una figura esencial en la escena musical, Cobain lidiaba a diario con fanáticos que le aseguraban ser fieles seguidores, que lo admiraban, que querían ser como él, etc. Al terminar la presentación en el Festival de Reading previamente citada, las cámaras de un medio local captaron el momento en que un niño y su padre se acercaron al astro del grunge para pedirle un autógrafo, tomarse unas fotos e intercambiar algunas palabras. El chico, de nombre Greg, lo llama "mi héroe". No queda claro si un periodista —tan oportunos siempre— de pronto suelta la iniciativa de preguntarle qué le aconsejaría al pequeño Greg o si el propio Cobain siente la necesidad de advertirle que tome otro camino, tal vez uno más fácil que no implique lidiar con la fama y los escándalos, con forjarse una imagen ruda y romantizada de un rockero excesivo y vicioso. Con un cigarrillo en la boca, le dice al chico, como si le revelara algo importante: "No fumes". ¿Contradictorio? Tal vez, pero más allá del ejemplo, el mensaje es lo que importa. Tal vez, al asumirse como una víctima más del corporativismo de las tabacaleras, que explotan a las personas y sus adicciones para lucrarse sin que les importe su salud, e identificar eso en su propio ser, como una figura mediática y de alguna manera influenciadora, Cobain se da cuenta de que puede darle una mejor idea a las mentes jóvenes, sirviendo él como un ejemplo a la inversa, eco del dicho "haz lo que digo, no lo que me veas hacer". En varias ocasiones el cantautor dijo que consumir drogas era una idea terrible. Por ahí se intuye que contradecirse no es necesariamente una señal de deshonestidad, sino todo lo contrario. Hey, y esto viene con una valiosa enseñanza extra: no fumes porque de verdad es un hábito horrible que no te deja nada salvo mala salud y miseria.


Hay que aprender a divertirse



Este video, que forma parte de las canciones raras de Nirvana que sólo un verdadero fan reconoce, es un cover del tema "Seasons In The Sun", de Terry Jacks, que a su vez es una versión en inglés de la pieza "Le Moribond", del crooner flamenco Jacques Brel. Es bien conocido el gusto que tenían los integrantes de Nirvana por tocar versiones, tanto en estudio como en vivo, así como reinterpretarlas con su estilo medio punk, medio lúdico, medio grunge, medio como quiera llamarse. En esta oportunidad Novoselic tomó la guitarra, Grohl el bajo y Cobain la batería. Parecen jugar o regodearse sin mucha seriedad en la canción, que a pesar de su tono alegre, habla sobre un hombre que se despide de sus familiares y seres queridos, pues su muerte es inminente. El material no constituye ni la canción más memorable del grupo ni el video más perturbador, sino que demuestra que salirse de la zona de confort y asumir otras posturas ante la rutina y las costumbres a veces autoimpuestas puede resultar en momentos de verdadera felicidad. Nada como experimentar con lo que tienes e indagar en tus propios talentos para hacer de lo que disfrutas algo distinto y encontrar la clave de la diversión.

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A menudo, cuando se habla de la historia del rock, suele dejarse de lado a figuras que también aportaron elementos trascendentales y un ánimo sin el cual el género tal vez ni siquiera habría sobrevivido. Todos hablan de ellos, quienes colman las portadas de las revistas, de las noticias y de los libros de historia, pero es preciso señalar y recalcar que los 90, esa década dominada por el grunge y el heavy metal, también contó con voces femeninas que hay que reconocer y recordar.


Referencias: