La verdadera historia detrás del concierto de Queen en México

Martes, 14 de noviembre de 2017 17:08

|Rodrigo Ayala Cárdenas

Los recuerdos de los que ahí estuvieron servirán para que las nuevas legiones de rockeros miren atrás y conozcan lo que era tener un concierto de esa magnitud en un país que todavía no estaba preparado para vivirlo.


Tú, que estuviste en algunos de los dos míticos conciertos que Queen ofreció, en octubre de 1981, en la ciudad de Puebla; que tuviste el privilegio de presenciar a Freddie Mercury cantar en todo su apogeo y escuchar los solos del gran Brian May. Tú, que pudiste cantar en vivo temas que otros nos tenemos que conformar con oír en videos y que fuiste testigo de uno los momentos trascendentales del rock en México; este texto es por y para ti.


A través de él podrás hacer un viaje al pasado para que vuelvas a ser testigo de lo que ocurrió en esa fecha, según tu perspectiva y la de otros asistentes. Los recuerdos de los que ahí estuvieron servirán para que las nuevas legiones de rockeros miren hacia atrás y conozcan lo que era tener un concierto de esa magnitud en un país que todavía no estaba preparado para vivirlo. Era una época en la que el rock aún estaba estigmatizado y sus actores eran vistos como algo nocivo.



Hemos recogido los testimonios de tres personas que acudieron a aquellas míticas fechas, para que nos relaten la verdadera historia de los acontecimientos que sucedieron dentro y fuera del estadio Ignacio Zaragoza. Para algunos turbulentos y para otros sólo producto de la euforia, estos dos conciertos disparan todo tipo de conjeturas y conclusiones contradictorias; sin embargo, cada una de ellas fascinantes.


A pesar de la polémica, lo cierto es que tener en México a una banda del calibre de los dirigidos por Freddie Mercury, abrió en el país un nuevo capítulo en el rock nacional y que el género se asentara en el corazón de legiones de viejos y nuevos rockeros.



Julieta Pérez

54 años

Líder política


No lo podía creer cuando se enteró que la banda de sus amores vendría a México para deleitar a sus fans más fieles. Viajó del Estado de México hasta Puebla cuando sólo tenía 16 años y fue testigo de todo lo que aconteció en las dos históricas fechas que generaron caos dentro y fuera del inmueble. «La razón de la molestia del público inició porque el sábado muchos de los que no pudieron comprar boleto violaron la seguridad en la puerta y entraron al estadio Zaragoza. Muchos que sí llevábamos boleto no pudimos entrar. Así fue como inició todo. Lloré mucho por horas».


Estadio Ignacio Zaragoza


July, como sus allegados le dicen, vio cómo algunos policías dejaban caer garrochas de madera sobre la gente para calmar y tratar de controlar el acceso al estadio: «Eso encendió la ira de las personas. Entonces, terminando el concierto, esa noche se cometieron a la salida un sinfín de actos de vandalismo. Coches y camiones incendiados, locales comerciales, tiendas de abarrotes y tiendas de ropa fueron saqueadas. Todo lo que podían destruir fue destruido». 



Luego de ello, el gobierno local y Queen tomaron la decisión de compensar a los que se habían quedado fuera: prometieron que toda persona que tuviera boleto en mano podría entrar el domingo. «Mi consuelo fue cuando escuché en la radio que podía entrar con mi boleto el domingo. Con la gracia de que nunca me lo quitaron sólo lo mostré y me dieron el acceso. Por eso lo conservo», comenta con emoción July. «El domingo todo estuvo muy tranquilo, el acceso fue pacífico y la gente estaba organizada. Desde las 17:00 horas abrieron las puertas del estadio y ahí fue cuando surgió otro problema, pues la mayoría pensó que el concierto empezaría a las 18:00 horas. La espera fue muy larga y las personas que entraron a la cancha, en su desesperación, comenzaron a pelear».



El concierto dio comienzo caída la noche. Sin embargo «el sonido empezó a fallar, y obviamente los abucheos empezaron, mucho insultos y rechiflas. Freddie hizo lo que era su costumbre en "Bohemian Rhapsody": aventó un baño de cerveza al publico con todo y bote. A la persona que le llegó la lata de cerveza no le gustó y se la devolvió de forma agresiva. Le pegó fuerte a Freddie, pero el se aguantó y continuó cantando. A los que sabíamos que esa era una costumbre de Freddie nos pareció que la reacción del asistente fue muy agresiva. Sé que eso de el chorro de cerveza fue un escándalo, pero Freddie lo hacía como de broma, jamás fue por agresión».



Al final del concierto, subió al escenario un representante de la mítica revista, Conecte, para decir al público que se sentía apenado por lo ocurrido, pidiendo calma. «El chico de Conecte dijo que tristemente reconocía que México no estaba preparado para esté tipo de conciertos y que tardaría mucho en recuperar la confianza de artistas de la talla de Queen».


July hace una pausa en su relato para recordar algo que siempre llevará en el corazón: «el portazo se hizo después de que las cuatro limusinas de Queen entraron al estadio. Llegó primero John Deacon en una de color beige o dorado, Roger Taylor en una gris plata; Brian May en la negra y Freddie en una blanca. Yo me acerqué sin importar que casi me cayera y llegué de golpe a la ventana de la limusina blanca. Puse mis manos en el vidrio de la ventana y mi más grande y maravillosa sorpresa fue cuando Freddie puso sus manos frente a las mías. El vidrio era una barrera pero no me importó, me conformé con saber que sus ojos y su enorme sonrisa fue para mí».



Oscar López

61 años

Jubilado de Radio BUAP y exdirector del noticiario cultural "Movimiento Perpetuo"


A decir de Oscar, lo que pasó en el concierto de Queen fue un estallido, porque las cosas estaban cambiando en el país y también en el rock; se estaban descubriendo nuevos sonidos y bandas. Él estuvo presente en las dos fechas y pudo atestiguar que «circuló mucha cerveza y mucha mariguana; sobre todo». Sin embargo, piensa que ello no fue el problema principal: «en los conciertos había broncas; sobre todo, por el encuentro entre pandillas. Pero los mismos asistentes los trataban de calmar para que los conciertos no se cancelaran».



Podríamos pensar que los asistentes para ver a Mercury y compañía serían seguidores del rock clásico y/o progresivo, sin embargo, en el estadio Ignacio Zaragoza estuvo presente una parte de las tribus urbanas más insospechadas: los punks. Oscar lo recuerda bien: «En el concierto de Queen, el público sí aventó botes de cerveza al escenario pero no fue una agresión, más bien se trató de la euforia de los punks. A pesar de que estábamos en un concierto de rock-pop, ellos bailaban slam por aquí y por allá. Es cierto que Freddie Mercury echaba agua pero no creo que la respuesta de los punks haya sido agresiva, ellos siempre acostumbraban bañar con cerveza».


Audio de "Bohemian Rhapsody" en el concierto de Puebla


Oscar tuvo la fortuna de estar a nivel de cancha en el primer concierto y presenciar la euforia punk al ritmo de la música de Queen. Cuando se le preguntó acerca del rumor de que la audiencia reclamó ante el playback que hizo la banda durante la parte coral de "Bohemian Rhapsody", esto fue lo que recuerda:


«Sí, la gente se molestó con el playback, especialmente los de abajo, los que estaban en las gradas no se dieron cuenta de nada. El escenario se oscureció en la parte baja donde estaban los músicos mientras que en la parte alta aparecieron efectos de luces, lo que impedía ver si era playback. Mientras tanto, la banda se retiró del escenario para tomar un pequeño descanso. Mucha gente en la parte baja empezó a rumorear que todo era una grabación, pero yo estoy convencido que eso no fue lo que provocó que les arrojaran vasos u otros objetos».


En el siguiente video se puede observar cómo la banda hacía playback en todos su conciertos para reproducir la parte vocal de "Bohemian Rhapsody", debido a la dificultad que representaba en aquella época llevar un coro de voces que interpretara en vivo esa gloriosa parte de la canción en discusión. El video es tomado de Queen Live at The Bowl 1982.



No sólo en México Queen echó mano de este recurso. En todos sus conciertos lo hacía, ¿Acaso esto lo ignoraba la audiencia o creía que en México sería diferente? «Yo no vi que la situación llegara a nivel de enojo. Cuando la parte del playback pasó, continuó el baile, la euforia, el slam. Habían unas ganas inmensas de festejar y de estar en un concierto como nunca se había visto en México».



Mucha banda punk llegó desde la Ciudad de México, donde originalmente se iba a hacer el concierto que se encontró ante la negativa de las autoridades, para presenciar el evento. Se ha hablado en repetidas ocasiones que en el centro de Puebla hubo saqueos y actos de vandalismo hacia los comercios, pero para Oscar lo que pasó fue: «los punks se vinieron a Puebla a la aventura; no había hoteles, entonces decidieron apoderarse del zócalo para dormir. Asaltaron algunas tiendas de paso para llevarse cerveza y se hizo otro desmadre ahí. Pero no fue de madrazos sino de euforia. Pasaron la noche en el zócalo con las grabadoras que llevaban para regresar al siguiente día a la ciudad».


Roberto Muñoz

57 años

Investigador científico en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del IPN


Roberto acudió con gran emoción a Puebla en compañía de un grupo de ocho amigos de entre 20 y 22 años de edad. La camioneta en la que hicieron el viaje era del padre de uno de ellos. «Tuve la fortuna de estar pegado al alambrado, así que tuve el privilegio de verlos de cerca». Él nos ofrece una visión distinta a las anteriores, señalando la versión tan largamente popularizada de que fue un sombrero en la cabeza de Freddie Mercury lo que desató el enojo de los asistentes.



«Durante la canción “Another One Bites the Dust”, Mercury salió a escena con un sombrero de paja y hubo una gran cantidad de personas que se molestaron. Empezaron a gritar groserías y a aventar pilas. Recuerdo que un amigo con el que iba, y que ya estaba muy tomado, se quitó el tenis y lo aventó a Brian May, a quien le pasó rozando. Incluso Mercury dijo “gracias por el zapato”. A partir de ahí la gente se sintió ofendida y el concierto fue un poco tenso».



¿Y qué hay de la versión acerca de que fue su himno “Bohemian Rhapsody” el que desató el descontrol multitudinario? «En esa parte hicieron algo que no me gustó. Uno esperaba que la banda fuera la que cantara los coros, pero Queen hizo lo que siempre hacía: las luces se apagaron y sus rostros aparecieron en una pantalla y nos dimos cuenta que no eran ellos en vivo, entonces eso también motivó el enojo. Muchos esperaban que fueran ellos los que cantaran los coros».


El tan famoso hecho del sombrero ha levantado polémica a lo largo del tiempo; podemos estar seguros que Freddie Mercury jamás quiso ofender al público. Roberto es partidario de pensar que todo fue un gesto amistoso de Mercury, que tomó por sorpresa a la audiencia: «Creo que fue una mala interpretación de nosotros los mexicanos. Lo que hizo Mercury fue tratar de caerle bien a lo mexicanos».


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Cada persona manifestó su alegría y enojo al ver a Queen por primera y única vez en México de diferentes maneras. Resulta sorprendente saber que un mismo acontecimiento tenga diversas miradas e interpretaciones, como si de un libro se tratara. Lo que fue cierto es que la euforia imperó en los corazones de los fanáticos que, con todos su errores y aciertos, de alguna manera abrieron la posibilidad para que las bandas del calibre de la agrupación británica y su cantante Freddie Mercury voltearan su mirada a esta nación en la que el rock tiene un lugar privilegiado en el alma del amante de la música.



Cultura Colectiva agradece profundamente a Julieta Pérez, Oscar López y Roberto Muñoz por tomarse el tiempo para compartir con nosotros sus experiencias en el concierto de Queen.


Rodrigo Ayala Cárdenas

Rodrigo Ayala Cárdenas


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