Músicos que besaron a la muerte y vivieron para contarlo

Viernes, 13 de octubre de 2017 12:31

|Rodrigo Ayala Cárdenas

Burlaron a la muerte después de haber atentado contra su vida a causa de las drogas o el alcohol.


Las personas que mueren por sobredosis de heroína fallecen porque sus cuerpos se olvidan de respirar. «Usualmente cuando duermes, tu cuerpo recuerda respirar naturalmente. En el caso de una sobredosis de heroína, te duermes y esencialmente a tu cuerpo se le olvida», dice Karen Drexker, especialista en psiquiatría de las adicciones y ciencias del comportamiento de la Universidad Emory, en Estados Unidos.


Comencemos con la cruda realidad: según el Instituto Nacional de Abuso de Drogas de Estados Unidos, el 23 % de las personas que prueban la heroína desarrollan una adicción hacia ella. Por lo general, la heroína se inyecta y sus efectos son casi inmediatos. También se puede fumar, inhalar o comer, sin embargo cuando se fuma o se come los efectos no son tan duros como cuando se inyecta. En cuanto la heroína penetra en el organismo, se convierte en morfina y mitiga los dolores o la sensación de estrés, por ello es que tiene un efecto de bienestar para quienes la consumen.



Dentro de ese 23 % de adictos a la heroína se sitúan muchos rockeros que se enganchan sin remedio a una de las drogas más nocivas del planeta. Keith Richards fue uno de sus consumidores legendarios, aunque el Stone siempre se ha vanagloriado de haber sido muy cuidadoso con su forma de administrarla: «Cuando la tomaba, estaba convencido de que mi cuerpo era mi templo. Podía hacer lo que me diera la gana con él, nadie podía decirme que sí o que no. Siempre fui muy meticuloso con respecto a la cantidad que me metía. Nunca añadí un poquito más para hacer más grande el colocón». Dejó esta adicción en 1979, después de 10 años de estar enganchado a ella.



Otros músicos no tuvieron la fuerza para controlar su adicción y en su necedad de sentir un golpe duro sobrepasaron la dosis que su cuerpo podía resistir. En algunos casos su corazón se detuvo y fueron declarados muertos durante segundos o minutos. Se podría decir que murieron y regresaron a la vida milagrosamente. ¿Quiénes son?



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EMINEM



El rapero cuenta que en 2009 un conocido suyo le dio píldoras con metadona: «Si lo hubiera sabido, probablemente no las hubiera tomado, pero tampoco estoy seguro de eso. Mi médico me dijo que la cantidad de metadona que había tomado era el equivalente a cuatro bolsas de heroína. Tuve una sobredosis y estuve muerto unos minutos». Vaya susto para el autor de canciones como “Love the Way You Lie” o “Rap God”.



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Dave Gahan (Depeche Mode)



En los 90, Dave Gahan se volvió un adicto a la heroína y en un día de fiesta se le pasó la mano. El vocalista de Depeche Mode estuvo dos minutos clínicamente muerto tras sufrir un ataque al corazón por sobredosis. A tantos años de esta horrorosa experiencia, Dave recuerda lo sucedido:


«Yo me encontraba flotando justo debajo del techo y pude observar exactamente lo que ocurría debajo de mí, el equipo médico corriendo alrededor de mi cuerpo para intentar salvarme. Yo grité que no estaba ahí abajo sino arriba. Creo que fue mi alma la que gritó tras haber abandonado el cuerpo».




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Dave Mustaine (Megadeth)



Durante la gira del mítico disco Countdown to Extinction, el pelirrojo guitarrista y líder de Megadeth, se metió una dosis letal de speedball, un combinado de heroína y cocaína en una sola jeringa. «Fue duro. Te lo puedo resumir en dos palabras: estuve muerto. Tuve una sobredosis y morí. Me llevaron a emergencias y llamaron a mi mujer para decirle: "Su marido acaba de morir. No se moleste en venir al hospital"». Hoy Mustaine sigue girando y haciendo discos con su banda al amparo de la religión cristiana a la cual se convirtió. ¿Dios lo habrá socorrido en tal urgente momento?



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Nikki Sixx (Mötley Crüe)



El 23 de diciembre de 1987 la radio propagó la sorprendente noticia: Nikki Sixx, bajista de la banda de glam rock Mötley Crüe, estaba muerto. La realidad es que el rockero lo estuvo pero tan sólo por dos minutos, gracias a la oportuna intervención de un enfermero que le clavó un par de agujas con adrenalina para que su corazón volviera a latir. La razón fue una noche de farra con amigos como Slash y miembros de Megadeth. Sixx vivió una experiencia realmente estremecedora: «Cuando abrí los ojos, estaba de espaldas y alguien me llevaba por una especie de pasillo. "¡Lo estamos perdiendo!'", dijo una voz. Para mi sorpresa, me puse en pie sin esfuerzo, como si no pesara nada. Sentí como si una fuerza sumamente amable me estuviera agarrando la cabeza y tirando hacia arriba. Sobre mí, todo era de un blanco brillante. Miré hacia abajo y me di cuenta de que había abandonado mi cuerpo».



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Phil Anselmo (Pantera, Down)



El greñudo vocalista de una de las bandas más importantes del heavy metal estadounidense se colocó una sobredosis que lo dejó muerto durante ocho minutos en el camerino del Starplex Arena de Dallas (Texas), el 13 de julio de 1996. «Yo, Philip H. Anselmo, me inyecté una dosis letal de heroína en mi brazo y fallecí durante cuatro o cinco minutos. Me lo tomo como una señal de que no puedo ser irresponsable nunca más. No puedo regresar a esa etapa infantil en la que la gente tiene que cuidar de mí. Tengo mucho trabajo que hacer como para desperdiciar todo el tiempo».


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No sólo las drogas han sido las culpables, también los accidentes han tenido que ver para que estuvieran al borde del descanso eterno. Por fortuna para ellos y sus fanáticos, siguen formando parte de esta realidad para seguir rockeando… 


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Accidentes de auto


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Don Powell (Slade)



Seis días permaneció en coma y en dos ocasiones su corazón se detuvo. Todo ello tras sufrir un triste accidente en su auto en el que su novia falleció al instante. Gracias a que dos enfermeras pasaban por el lugar del accidente, el baterista de Slade pudo ser llevado al Wolverhampton Royal Hospital. «Cuando desperté había tubos por todas partes y entré en pánico. No sabía dónde estaba, así que me quité los tubos y salí de la cama. Pero las enfermeras me volvieron a acostar mientras yo preguntaba: "¿Qué estoy haciendo aquí?"».


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Al borde de la muerte


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Keith Moon (The Who)



Durante la gira del disco Quadrophenia, el baterista de The Who se derrumbó cuando la banda interpretaba el tema “Won’t get fooled again” en el Cow Palace en 1973. Dicen que horas antes había tomado tranquilizantes para caballo con algo de brandy. Uno de los miembros de su staff se lo llevó a los camerinos, lo metió a la ducha y le inyectó cortisona. Media hora después, el músico revivió y volvió a escena para interpretar “Magic Bus”, sin embargo, su estado era lamentable y se volvió a desvanecer para ser llevado al hospital. El guitarrista del grupo, Pete Townshend, pidió a los espectadores que quien quisiera subir a tocar con ellos podría hacerlo para finalizar el set de aquella noche. El afortunado fue un chico llamado Scott Halpin que pasó a la historia como el sustituto de Moon por unos cuantos minutos.


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Causas desconocidas


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Al Jourgensen (Ministry)



La vida de excesos del líder de la banda industrial lo ha llevado a estar tres veces muerto clínicamente... «He estado muerto tres veces. Una de ellas reconozco que me cambió desde un punto espiritual en el que sabes que hay vida después de la muerte. En las otras dos, creo que sencillamente estaba demasiado jodido como para saber que estaba muerto». No se especifica en su biografía la causa de estas defunciones pero seguramente estuvieron involucrados temas de drogas o alcohol.


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Si se tuviera que escoger a la especie humana más salvaje, los rockeros serían tomados en cuenta con toda facilidad. Estos monstruos de los excesos son capaces de sobrevivir a las peores situaciones y accidentes. Otros por desgracia no han podido vencer sus propios demonios y han perdido la batalla contra la muerte, originando el final de sus bandas

Rodrigo Ayala Cárdenas

Rodrigo Ayala Cárdenas


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