5 razones científicas por las que una mala canción nos gusta de manera inconsciente

miércoles, 11 de enero de 2017 15:32

|Diego Cera




Corría el año 2009, éramos jóvenes y la vida nos trataba bastante bien. Nuestra mente estaba llena de pensamientos vagos, veíamos lejanos los días dominados por el trabajo y las obligaciones, de hecho pensábamos muy poco. La única certeza en nuestras existencia era la frase: «Ale Alejandro». No importaba hacia dónde íbamos o lo que queríamos decir «Ale Alejandro» era el visitante incómodo que creó un extraño placer  en nuestros oídos.

por qué se nos pegan las canciones

No le hicimos ningún mal a Lady Gaga y aún así ella nos atacó con una canción de su álbum "The Fame Monster". En efecto, Gaga fue el monstruo de 2009, aunque 'Alejandro' no fue la única canción que nos golpeó de esta manera. Anteriormente temas como 'Everybody' de los Backstreet Boys o 'Aserejé' de Las Ketchup también manipularon nuestra consciencia para estar cantando su pegajoso pero feo coro durante todo el día.  ¿Por qué?



Según un estudio publicado en Psychology of Aesthetics, Creativity and the Arts, las malas canciones se incrustan en nuestro inconsciente debido a ciertas técnicas que los músicos y productores emplean para hacer éxitos inmediatos, sobretodo tratándose de la música pop. ¿Cuáles son esos recursos?

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1. Subidas y bajadas



Cuando una canción se aloja en nuestra mente no lo hace por completo, es decir, sólo recordamos un fragmento de ésta. Por lo general es el momento cumbre en el que el artista inyecta toda su emoción a la hora de cantar... ¿o será que alguien recuerda la parte anterior del grito "Ehhh! Sexy lady" en el 'Gangnam Style'?

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2. Repeticiones



Al exponerse a una serie de patrones repetitivos nuestro cerebro tiende a retener las cosas más rápido y por un tiempo prolongado. Por esta razón muchos artistas han hecho de la repetición su mejor aliada. Si eres muy joven como para conocer "U Can't Touch This" de Mc Hammer, te reto a que la escuches sin corearla toda la semana.

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3. Melodías pegajosas



Cuando una canción anida en nuestra mente muchas veces ni siquiera recordamos la letra, pasamos todo el día tarareándola porque lo que en realidad se apoderó de nosotros fue su melodía. Aún si excluimos las piezas para niños, tenemos una gran lista de canciones que ganan popularidad sólo por la musicalidad que tienen de fondo.

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4. Ritmos acelerados



Seguramente en alguna fiesta con tus amigos has presenciado la emoción con la que una multitud baila y canta 'La dosis perfecta' de Panteón Rococó y no es que sea una gran canción, en realidad ese ritmo acelerado y salvaje que la caracteriza provoca que todo mundo se levante a... ¿disfrutarla?

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5. Intros épicos



Otro caso de euforia colectiva es la que se vive en el momento preciso cuando suena el intro de la una canción. Ejemplos sobran, pero uno de los más cercanos es "Cómo te voy a olvidar" de los Ángeles Azules.

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Escucha estas canciones bajo tu propio riesgo, el poder que algunas tienen para quedarse en tu mente convierte a sus interpretes en verdaderos flautistas de Hamelin de la era moderna; te enajenarás con ellas hasta que olvides verdaderas obras de arte que son tan complejas como geniales, esas cuya secuencia de sonidos te regalan experiencias sonoras únicas, recordarlas es difícil, sí, pero escucharlas puede ser lo mejor que te pase en el día.






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